sábado, 10 de diciembre de 2011

POESÍA: TEORÍA DEL ABSURDO

Se levantó de la cama
y pensó que todo había sido una pesadilla,
luego miró a su alrededor y se dio cuenta del error.
Todo continuaba igual, en su sitio,
igual que lo había dejado la noche anterior,
luego miró por la ventana y vio
que la ciudad vivía al ritmo acostumbrado de todos los días
y por fin se decidió a coger la cartera
y salir al exterior de la vivienda.
Saludo al portero de la finca.
Dio propina al camarero que le acababa de servir el desayuno.
y por fin se despidió.
Lo hizo de pasada y como otras veces, dejándose llevar por la rutina.
Salió a la calle y se vio en un charco de agua que había junto a un árbol
y pensó: Soy, yo.
Se flotó los ojos,
piso el charco para ver si su imagen desaparecía
y caminó al encuentro de la parada del autobús.
Pasó por delante de él un repartidor de prensa
y compró la del día siguiente. La leyó.
Ya en la parada del autobús  encendió un pitillo y se preguntó: ¿Que hacia el allí?
No tardaría en darse cuenta del error. El no era él,
era una sombra de su otro yo. De aquel que aparecía en el diario en la primera página
con una flecha hincada en su corazón.

Autor: José Vte. Navarro Rubio

POESÍA: SABES QUE EXISTEN, SON LOS RICOS DEL MUNDO

Sabes que existen
que son como tu y yo,
y no comprendes
el por qué
somos tan iguales por fuera
y tan diferentes por dentro.
Hablo de los ricos del mundo,
de los que dan empleo y desempleo,
de los que juegan con una doble baraja,
de los que no saben ni lo que tienen
y quieren más y más.
Hablo de ellos porque me da la gana
y me sale de las narices,
porque hoy la he tomado con ellos
no por ser ricos que me da igual
sino porque me he enterado
que a algunos de ellos le gusta la tortilla de patatas
y eso me revienta
pues yo las hago de maravilla
y si se pone de moda
cada huevo valdrá una fortuna
y cada patata un riñón.
Ricos del mundo son:
Los que dominan los medios de comunicación.
Los que parecen una botella de perfume francés.
Los que llevan banderitas en la sopa de sus trajes
y hablan de la patria como si la hubieran inventado ellos.
Los que ríen como si tuvieran un chupete en la boca.
Los que comen en los reservados de los restaurantes de la guia Michelín y para ello agarran un avión, que a lo visto a lo mejor es suyo.
Los que escriben poesías y viajan todos los días a la luna y comen con el sol y desayunan con mendigos que piden limosna en la puerta de entrada a la Vía láctea.
Los que no tienen nada y no les da miedo la muerte.

Autor: José Vte. Navarro Rubio

POESÍA: EL HOMBRE EN PARO

El hombre en paro
sueña en que algún día trabajará
y aunque le da vergüenza cobrar del estado
acepta esta obligación por su mujer e hijos.
El hombre en paro
se levanta temprano
como todos los días de su vida
y sale de casa como si fuera un ladrón
y se va allí
donde una cola inmensa de parados
se convierte en el mejor remedio
contra la depresión.
¿Quién le iba a decir al hombre en paro
que estaría algún día en esta situación,
el que tanto se cansaba de comentar
que antes la muerte que tan gran humillación?
Estar en paro y cobrar el subsidio
es como una maldición
pues todos te miran mal
como si fueras un vago
o padecieras el sarampión.
El hombre en paro
sabe que este suplicio algún día acabará
y que entonces será todavía peor
pues la edad no perdona
y el ronda ya esa edad cercana a  la jubilación.
El hombre en paro
piensa en aquellas tierras y casa que dejó
allí en el pueblo
pero sabe que esto es un imposible
pues tiene mujer e hijos
y una hipoteca de por vida
que se llevará a la tumba
aunque viviera cien años más.
El hombre en paro
más de una vez
al asomarse por el balcón
ha tenido malos pensamientos
pero al final ha dicho, no señor.
El hombre en paro
puede ser cualquiera de nosotros
solo es cuestión
de tener mala suerte en la vida,
al menos esto es lo que pienso yo.

Autor: José Vte. Navarro Rubio

POESIA: ¡VIVA LA ESPERANZA!

Esperanza es creer
que hay un futuro mejor que el actual
y que los políticos de turno solucionarán
los problemas que afectan
a tantos millones de seres humanos.
Tantas esperanzas perdidas
lleva malgastadas la historia
que resulta obvio pensar
que nada volverá a ser igual en el futuro.
Parados de todas las latitudes duermen
a la espera de poder encontrar un trabajo
y se despiertan todas las mañanas
entre sobresaltos,
pensando que será el último día que pasarán
en sus hogares.
Esperanza es pensar
que los políticos de todo el mundo
están por la misma causa
y que en la defensa de los más necesitados
emplearán todas sus fuerzas.
Esperanza es ver
como las cifras del paro bajan
y como los acuerdos entre los agentes sociales,
patronal/sindicatos,
se cierran sin que salga perjudicada
la cada vez mejor denominada clase trabajadora.
Esperanza es sentir
que todo va bien
y que España y Europa han salido de la crisis.
Esperanza es notar
que te tienden la mano
y que nadie te pide nada a cambio.


Autor: José Vte. Navarro Rubio 

POESÍA: AQUELLA DÉCADA DE LOS AÑOS 50

Yo nací el 1 de enero de 1955 en esa España negra
a la que se refiere Arrabal con tantas ganas
en su "Carta al general Franco"
y lo hice en casa de mis padres, en la cama,
y en un pequeño pueblo tomado por la nieve
y por el frío de un invierno atípico y largo de grandes heladas.
Publicaba el diario ABC y anunciaba
feliz año con Anís de la Asturiana,
la visita de Chu-En-Lai, al mausoleo de Lenín en la plaza Roja
y una fotografía de la familia del Caudillo de España, por su gracia.
Yo nací al tiempo que otros niños y niñas en toda España,
cada uno en su cuna y en su casa.
Soles perdidos en la gran planicie de La Mancha
acompañaron mi niñez durante una década larga,
al tiempo que el general continuaba imponiendo en toda España
su dictadura militar a las bravas. 

Autor: José Vte. Navarro Rubio

POESÍA: MANDAN LOS MERCADOS Y YO ME RIO DE LOS MALOS PARTOS

Tan sencillo es como comenzar a leer un diario
y de pronto decir: ¡basta!
y dar carpetazo.
Yo eso es lo que hago
para poder seguir sorbiendo poco a poco el café
que reposa negro como el carbón
en el interior de una taza
que fuera lleva una leyenda que dice: Se acabaron los esclavos y los amos.
Me duelen las noticias
que vuelan como por arte de magia de diario en diario
y de una portada en otra portada.
Últimamente ya no leo. Total, cansa.
Miro por encima
y como si olfateara
agarro la noticia que me viene en gana y le doy la vuelta como a una tortilla de patatas.
Hoy he leído que Europa se somete a la disciplina germana;
Y yo añado: Que en su día también lo hizo a la SS y a la gestapo.
Hoy he leído que Zapatero se despide entre sonrisas
y que Rajoy sufre su primer revés sin esperarlo;
y yo añado: ¿ Y que se esperaba? Total, no es para tanto.
Hoy he leído que el Reino Unido se descuelga del nuevo tratado
y yo añado: ¿De que tratado?
Hoy he leído que Spain is different; y yo añado: ¡Y tanto!
Hoy he leído que un cura disparaba a las palomas desde lo alto del Altar;
y yo añado: Les pego, fallo. Se limpio los zapatos. Y a que viene tanto escándalo.
Hoy he leído que Fernando Arrabal envió una carta a Franco;
Y yo añado: El sello era de 7 pesetas del mismísimo Franco.
Hoy he leído que el mejor estimulo es la paz con los mercados;
Y yo he pensado que algunos lo hacen con su mujer y otras con sus propias manos.


Autor: José Vte. Navarro Rubio

POESIA: UN ATILA MODERNO VUELVE A LA CARGA

Atila vuelve a la carga y lo hace desde su propia casa,
sin necesidad de invadir países
ni de tomar los bienes por la fuerza de las armas.
El Atila contemporáneo es más sofisticado,
muy educado
y razón nunca le falta
pues se apoya en el mercado
para marear la bolsa y contaminar a la gran banca. Por degracia siempre gana.
Desde cualquier despacho del mundo
Atila se lanza
a publicar en la prensa lo que le viene en gana,
a comprar activos y a vender las gangas,
a irrumpir en los mercados a la baja o al alza.
Atila es incombustible
y le da igual a quien beneficia o daña,
es etéreo
pues se volatiza cuando le viene en gana
y es rico hombre
y de ahí le viene su bien ganada fama
de conservador y jugador que juega con cartas marcadas.
Atila me preocupa
por su falta de modales y por su desvergüenza innata.
Quien con Atila se acuesta escaldada se alza.

Autor: José Vte. Navarro Rubio

viernes, 9 de diciembre de 2011

POESIA: A ESA TIERRA INGRATA

Respira la tierra
a través de los pulmones de un labrador
que con gran sacrificio las trabaja.
Son las tierras los brazos, el resollo y la mirada
de esos pobres campesinos que al campo marchan
a buscar el sustento de un día
y la paga del mañana.
Son ladrones de ilusiones,
forajidos y piratas
los que publican leyes injustas
de esas que al cielo claman
y recortan las pensiones
sin recordar que a ellos el pan  no les falta.
Pan nacido de la tierra,
que con cariño se amasa
para que unos se lo coman
mientras otros casi gratis lo trabajan.
Vuelven los campesinos a casa
con las manos vacías
y tierra en las albarcas
mientras solos se quedan los campos
preñados de sueños y esperanzas,
las dejó en estado
un rayo de sol vagabundo
que en un ribazo alegremente cantaba.
Tierra de mis padres,
allí en Pinarejo junto al Castillo, Santa María y La Almarcha.
Tierra de terrones tan duros
como las losas de las tumbas
bajo las cuales mis antepasados descansan.

Autor: José Vte. Navarro Rubio

POESIA: MURIÓ EL POETA AL ALBA

Duerme el poeta entre nubes doradas
no sabe que murió
y todavía desde el cielo lanza poesías al alba.
Ya los bosques le parecen más verdes,
y dice de los jabalíes
que son soldados que llevan en la boca lanzas.
Vino a morir el poeta
un día en que falló el interruptor de la luz en su casa
y desde ese momento se sintió
un viejo sin alma
pues escribía poseías a esas horas sagradas
en que las lechuzas vuelan desde la oliveras
hasta la ventana de su casa.
Decía el poeta que para él la poesía era
el motor que necesitaba
para mover el cuerpo y sentir como el corazón
en su pecho resonaba.
Quería el poeta fabricar la última poesía
y para eso solo necesitaba
tiempo e ideas, papel y mucha calma.
Y vino el lucero un día
y llamo a la puerta de su casa.
Mire usted dijo,
sepa que en esta casa
ni se paga la luz ni el agua
y se cerró la puerta
y al siguiente alba
un fabricante de desgracias
sello los contadores y cortó la luz y el agua
y dejó bajo la puerta de la casa una carta
que decía de forma docta casi sagrada:
"cortado el servicio hasta que pague y se de otra vez de alta"
Murió el poeta de pena,
murió sin luz, ni agua,
y sin la última poesía,
aquella que le faltaba
para ultimar aquel libro que tanto estimaba.
Ahora desde el cielo escribe poesías
a la hora que le viene en gana
no necesita papel, ni tinta, ni luz ni agua,
gracia divina debe ser
el que los ojos no se le secaran.

Autor: José Vte. Navarro Rubio

POEMA : CUENCA EN LA MADRUGADA

Vive Cuenca, la ciudad, encantada
y se enamora todos los días de esas piedras
de las que cuelgan sus casas.
Cuenca la de la catedral siempre en obras,
nieves ancestrales y nido de águilas.
Inmortal Cuenca
que sobrevive a la historia y a las duras batallas
nos deja su perfume a humo de haya
cuando paseas entre tanta viejas piedras
 y alzas la mirada
para ver si los balcones no caen
cuando por debajo de ellos pasas.

Cuenca la de las sotanas tan negras
como ese asfalto color calabaza quemada
con el que se cubren las calles
y esos cuervos que en las cornisas de las casas graznan.
Presagios, malos, nos trae sin tardanzas
el recuerdo de la ciudad amada
será por lo de su puente de madera tan desgasta
que cuando por él avanzas
te imaginas caído en el fondo de la cañada,
o la de esa cuesta tan empinada
que cuando llegas arriba te falta hasta el habla,
o la de edificios pegados a la montaña
con un pegamento tan fino
que  no se nota por donde entra el frío en las casas,
o la de los conventos de todas las ordenes imaginarias
donde se oyen plegarias,
o la de seminaristas rezando desde las altas ramas
de un árbol seco que daba en vez de peras manzanas,
o la de los labriegos y amas de casa
que acudían a Cuenca para curar el alma,
o la de los suspiros, amoríos y otras batallas
de jóvenes y menos jóvenes, solteros y casadas
en los paseos, alamedas, parques y portales de casas enamoradas,
o la de aquellos trenes de carbón
que tenían pintada a Cuenca de negro
y cuyo hollín se pegaba a la ropa
como si fuera trozos de escarcha,
o la de las procesiones de Semana Santa
de cofrades que se quedan a dormir
allí donde despierta el alba.

Cuenca no quiere ser en vida enterrada.
Cuenca necesita aire limpio de la montaña.
Cuenca despierta por las mañanas con olores a rosa
y se acuesta cuando le viene en gana con mucha desgana.
Cuenca prevalece viva porque sus gentes la aman
y porque un gallo de piedra la despierta cuando de ella mal se habla.
Cuenca tiene una fuente de agua congelada
y unos enanitos de plomo que aunque a la guerra no marchan
llevan viejas medallas
allí donde los bolsillos de las chaquetas lucen moqueros de plata.
Cuenca me sabe a vino y a horchata,
a tango y música africana,
a cerdo asesinado para cuando las matanzas,
a sorbetes de hielo de la luna arrancados
por una joven doncella castellana
 que destila por sus claros ojos convertidos en fuentes de escarcha
"agua de azahar y zumo de naranja"
a Maestranza de toreros que sueñan en bajar con patines hasta la plaza,
a música de violines tocados por ciegos que ven más que hablan,
a hombros cultos de palabra fácil y buen trato en las barras,
a mujeres recelosas que no les gustan las palabras vanas,
a turistas distraidos que se van de Cuenca sin saber nada
ni de su historia, ni de su cultura y menos de sus hechos y hazañas,
a buenos discursos políticos
 como aquel de Indalecio Prieto
que todavía me viene por la memoria
cuando necesito llenarme de España.

Cuenca, que tendrá Cuenca
que no tiene Andalucia, Extremadura, Madrid ni Las Palmas
ni el resto posesiones africanas y España:
Cuenca tiene unas sirenas embarradas en un mar de aguas congeladas
y un molinillo de aspas al viento lanzadas
que recoge el aire de la sierra y lo transforma en música sacra.

Cuenca, Cuenca, Cuenca, Cuen-ca, Cuen-ca, C-u-e-n-c-a, Cuenca se me marcha:
De fiesta de buena mañana.
De borracheras cuando a sus gentes les da la gana.
De ocultismo y magia a los viejos palacios y casonas de bellas fachadas.

Cuenca tal alta y tan baja,
tan llena de misterios y tan de calles empinadas,
tan misteriosa que hasta las aguas al oído te hablan,
tan devota y cristiana que tiene procesiones milenarias,
tan alegre que hasta las farolas por la mañana te saludan sin dar la espalda.
Tan de tanto es Cuenca
que hablar de ella no me cansa,
es un suspiro en una garganta enamorada,
es una hada encantada,
es un cura relojero que construye relojes con arena de la playa,
es un panadero haciendo con la levadura santos de piedra tallada,
es patria de poetas que le cantan,
es un ruiseñor de voz quebrada,
es un botijo con las casas colgadas y unas llaves doradas que no abren ninguna casa,
es sol de resoli y de noches de serenos comiendo chuzos cuando las luces se apagan,
es lugar sagrado o no es nada,
es el vino tinto que derrama una tinaja en una jarra,
es un cordero hecho con sarmientos y a la brasa,
es un despacho de oficinas en el que buscas unas tierras del abuelo que te faltan,
es una feria constante con olores a manzanas caramelizadas, chupachus de azúcar quemada, trenes de brujas y soldados que al frente marchan.

Cuenca está donde la mando construir un rey que mucho mandaba
y por eso tiene:
Alamedas y pinadas,
jardines y murallas,
catedrales y cortesanas,
archivos y mansiones tan grandes que ocupan una manzana.
conventos de monjas de cristo enamoradas,
seminarios de muchos rezos y jóvenes de devoción fuerte y sana,
plaza de toro y hospital donde curar a los diestros de las cornadas,
hospicios y casas de tanta caridad que la comida se regala,
escuelas de muchas letras e institutos de secundaria,
parador y fondas de parada obligatoria si dormir se quiere y se tienen buenas ganas.

Cuenca es un poema de palabras entrecortadas
es como un barco de vapor comido por una ballena en el que viajan:
Florencio Martínez Ruiz que como capitán manda e intenta despertar al "Cabriel dormido".
Miguel Valdivieso que por "Los alrededores" marcha mirando el horizonte desde el palo mayor de la nave.
Cayo Román Cardete al que de vez en cuando se le escapa que "La morada del cielo vacío" es como su casa.
Federico Muelas llevando a "Cuenca en volandas" más allá d esos mares del señor y de ese vientre de la ballena tan bien colmado de poetas.
Julio Arturo Valero Solana tocando "Campanadas y piedras" a sabiendas que le queda un hilo de vida y de que "las casas se apoyan en su sombra para no caerse"
Eliseo Feijoo escribiendo "Coplas sin malicia" y añorando su pino en la isla.
Eduardo de la Rica solicitando "Tiempo y aires de Cuenca" para que esta reviva más alegre y grande.
Demetrio Castro Villacañas cansado de beber agua allí "Donde la sed comienza"
Guillermo Osorio acompañado de su perro "Carriquí" y escribiendo "Veínte sonetos" perdidos.
Amable Cuenca escribiendo "un poema inicial" y buscando un libro suyo de poesía que no encuentra.
Meliano Peraile que habla de "Las agonías" y de lo mal que lo está pasando.

De pronto el  barco reflota en medio de la calma
y del vientre de la ballena salen sin equipaje
nuestros amigos los poetas tan tranquilos, como si no pasara nada,
dispuestos a seguir escribiendo poesía,
aunque muchos de ellos, la mayoría, casi nada,
tienen ya a estas alturas del viaje el alma helada.

Autor: José Vte. Navarro Rubio

POESÍA: AL POETA QUE SE REÍA DEL MUNDO (JULIO ARTURO VALERO SOLANA)

Escribo al poeta que murió tan joven
como una amapola marchita en un otoño
a sus 20 años.

Se lo llevó la enfermedad
mientras descifraba meticulosamente
el secreto que escondía
una palabra olvidada
en lo más profundo de su alma
y al tiempo
que Federico Muelas le susurraba al oído:
no te vayas buen amigo que me haces falta.

Le escribo
después de leer su bloc iluminado
y comprobar
como dentro de su locura febril inocente y sana
se reía del mundo cuando anunciaba:
"que los infinitos están empapelados"
o "que la gotera de sangre se densa en el revoque nítido"

Pobre poeta, Julio Arturo Valero Solana,
en su soledad diaria,
y en una ciudad Cuenca
tan provincial y comedida,
en la que las letanías se oían
a través de las vidriederas de la catedral
y se sentían en toda la plaza,
a esas horas
en que los pájaros venían  a dormir,
llevando en sus picos
rosarios de la aurora
y ramas de olivo con que adornar
los dinteles de las puertas de las casas.

Tuvo que morir en un momento indeterminado
en que cascos de caballos
resonaban rítmicamente en las calles
anunciando
cual serenos atiforrados de palabras
que había que cerrar los portales
porque la noche venía
llena de errantes vagabundos de negras almas.

Eres tu,
poeta de la Mancha profunda, de Pinarejo su patria,
flor marchitada
como una gota de sangre
petrificada en la mirada de un ruiseñor
que junto a mi ventana pasa,
el que me traes la inspiración,
cual altivo desedo nacido
de todas las ramas de los árboles
en la más alta.

Me llegan esas notas musicales
anunciadoras de tu muerte temprana
todas las mañanas,
cuando leo tus versos
y descifro tus palabras
y enigmáticas frases inacabadas
tras las cuales creo descubrir
que te moriste de hambre de saber
al no poder comerte el mundo
y que te fuiste en una mañana
tras los relámpagos y rayos que azotaban
el casco antiguo de la ciudad Cuenca
donde dicen que tenías tu casa.


Autor: José Vte. Navarro Rubio

POESÍA: Y VINO LA LUZ

¿Quién es usted?
soy un romántico arrepentido
esto le dijo el viento al aire que era su a migo
y vino la luz
y se fueron las estrellas
y se quedó solo el cielo
de un tono azul blanquecino.
No sabe usted se oyó decir
a un trozo de noche que bostezaba
junto a la corriente de un río
que el romanticismo lo mató
una flecha envenenada lanzada por Cupido
y siguió la corriente hablando
entre cañaverales, remansos, puentes, rápidos y cascadas
hasta que se secó el cauce del río.

Autor: José Vte. Navarro Rubio

POESIA: DUERMEN LAS ESTRELLAS

Las estrellas duermen sueños apacibles
en esa caverna oscura que es la noche
allí donde los murciélagos se columpian
mientras ordeñan pacientemente a las nubes
que les dan hollín, plomo y mercurio.
Lucen las estrellas aterradas de miedo
y se avisan entre ellas
lanzándose mensajes secretos
¡Donde vas! ¡A que horas has salido!
Una noche descubrí
que las estrellas eran huérfanas de padre y madre
pues las vi salir apagadas de un hospicio
y marchar silenciosamente a la escuela
llevando entre sus tiernas manos ascuas encendidas
que escondían meticulosamente
entre las páginas apagadas de un libro.
las estrellas lucen
porque un lucero les ha cosido
filamentos metálicos de cobre
que un sol bonachón y vagabundo
se enchufa por las noches en el ombligo.

Autor: José Vte. Navarro Rubio

jueves, 8 de diciembre de 2011

POESÍA: EL MUNDO NOS NECESITA

El mundo nos necesita pues somos mortales
y habitamos espacios concretos
desde los que poder crear opinión.
Creamos opinión cuando hablamos
y cuando otros escuchan
y se dejan llevar por el eco de las palabras
y estas vuelven a ser trasmitidas, así hasta el infinito.
la Biblia nos habla de falsos profetas
y los periódicos del mundo entero
de falsos políticos
que a base de crear opinión
se ganaron un lugar en el púlpito
y esto les sirvió para estafar a los pobres del mundo.
Libertad, igualdad y fraternidad
todo esto trajo guerras y seres humanos más justos.
Dos siglos y un minuto para crear un nuevo orden
en el que la libertad paso de ser un paradigma perdido
a un deseo cumplido,
en ello tuvo que ver la igualdad
que no sabemos si fue lo primero o lo segundo
y no sería justo olvidarnos de la fraternidad
tan francesa y genuina como la propia guillotina
usada por los tribunos.

Autor: José Vte. Navarro Rubio

POESIA: MÁXIMAS Y MÁS MÁXIMAS

La poesía debe servir para abrir la mente,
digo y punto,
y se debe usar para hacer al hombre más libre,
punto y continuo.
En ello no debe tener miedo el poeta
de ser malentendido
ni de que se diga de él
que es un revolucionario
pues al final y a la cabo todos viajamos
en el  mismo vehículo
y llevamos en nuestro macuto
los mismos atributos.
Ser o no ser poeta,
querer u odiar la poesía,
hablar y decir con claridad lo que se quiere
o falsificar el poema con metáforas anodinas.
Esta es la pregunta
y no se de tu respuesta buen amigo,
aunque creo entender
que el interés en este asunto
pasa por decir todos lo mismo.
Odio la mentira
porque destruye al hombre
y lo convierte en un trapo sucio.
Maldigo a los que roban
porque se llevan lo tuyo y lo mío
y entre medias el pan futuro de nuestros hijos.
Detesto a los avariciosos
porque solo ven su ombligo
y tienen la mente tan cerrada
en atesorara más y más riqueza
que se olvidan que han venido a este mundo
y se irán de él con lo justo.
Ignoro a los liantes
pues de ellos esta lleno el mundo
y si te descuidas te venden lo que no es suyo.
Condeno a los políticos corruptos
porque la política es otro asunto
y de ello Maquiavelo sabía mucho.
Desconfió de los hombres y mujeres
que tienen prisa por cerrar algún asunto
ya que se valen de la confianza
para estafar a los ingenuos del mundo.

Autor: José Vte. Navarro Rubio

POESIA: BUENOS CONSEJOS PARA POLÍTICOS

                I
Si os queréis dedicar a la política
amigos y amigas del mundo
ser justos,
cuidadosos y honrados,
pobres de espíritu,
ricos en el uso de la palabra
solidarios
y sobretodo buenos individuos.
No os olvidéis
de lo que fuisteis,
ni hacia donde camináis,
ni lo que representáis,
ni a quien servís,
en fin recordar
que el voto es útil
y se utiliza siempre
para cambiar el mundo.
Si ya eres político
amigo y amiga del mundo
reflexiona todos los días
aunque sea un minuto,
pelea por lo que crees que es justo,
no te dejes llevar
por lo que digan los demás
aunque sean de tu partido,
lucha a muerte
para que todos sepan
que no formas parte
del rebaño de borregos de turno
y a la mínima oportunidad
si ves que otros juegan sucio
vete a los juzgados
y denuncia a los intrusos.
Si vives de la política
y no te encuentras a gusto,
dejate oír,
lanza tu discurso,
pregona a todos los vientos
las injusticias que has visto,
alza la cabeza,
anda con orgullo,
grita, defiendete,
y vete
poniendo a cada uno en su sitio.

Autor: José Vte. Navarro Rubio

POEMA: DE LOS MALOS TIEMPOS Y DE OTROS ASUNTOS

        I
Salgo a la calle
y veo
tristeza en las caras
de padres responsables
y de mujeres
acostumbradas a ahorrar
a los que no les llega el sueldo
para hacer frente
a sus necesidades más básicas.
El engaño,
nuestro engaño,
consiste en habernos olvidado
de la historia del mundo
y de que siempre ha existido
la usura.
Para desgracia tuya,
mía,
nuestra,
vuestra,
de ellos,
de todos,
la lección resulta cara
y los parados y perjudicados
por la hecatombe de los mercados financieros
no tienen tiempo
para corregir sus errores
ni para asumirlos.
Los pobres del mundo
no pueden respirar
pues les aprieta las deudas
por eso hay que buscar
una mejor distribución
de la riqueza
y convencer
a los gobiernos de turno
que hay que luchar
contra las injusticias
y hacer leyes
cada vez más justas
que obliguen a unos y a otros
a cumplir con sus obligaciones
y con el fisco.
No me llames patriota
ahora que me necesitas
pues yo llevo ese cartel
sobre mi espalda
desde que nací allá por el año 1955.
Sentí de la pobreza
y aprendí de ella
lo que es la dignidad,
serví al estado
y entendí
que todos somos uno,
crié a mis hijos y les enseñé
lo que es lo justo e injusto,
de siempre entendí
que los políticos están para servir
y para no llenarse los bolsillos,
me da vergüenza
cuando oigo,
leo,
veo
y me insinúan
que los hay muy listos
que engañan al estado y se hacen ricos.
Me causa tristeza ver
como cambian los políticos de discurso
y me pregunto
que tendrá la política
que todos quieren lo mismo.

Autor: José Vte. Navarro Rubio

POESIA: EL CASTILLO DE GARCIMUÑOZ Y SUS BATALLAS

¿Garcimuñoz, Garcimuñoz, que pasa?
oigo sonidos de cascos
que por el  monte bajan
y vienen camino del castillo
para ofrecer batalla.
Despierta el pueblo a la luz del día
a la hora que un gallo canta
y desde lo alto del castillo
las huestes se preparan
para ofrecer su vida a cambio de nada.
Una madre reza piadosamente junto a la cama
al tiempo que los hombres guardan las hoces
y sacan del fondo de los arcones afiladas espadas.
Tiempo, al tiempo,
ya por las calles se oyen algaradas, gritos y plegarias
de hombres que matan, violan y pasan a espada
a todos aquellos que se resisten,
a todos aquellos que inocentemente claman,
piedad y justicia, entre rezos y lágrimas.
¡Ay Castillo que me llegas al alma!
¡Ay castillo de tantas y tantas batallas!

Autor: José Vte. Navarro Rubio

POESIA: TRANSPOSICIÓN DE PALABRAS

La ciudad duerme tranquílamente, se diría que calla,
hasta que la despierta los besos de una novia amada
que se ha equivocado de habitación, de portal y de casa
y al abrir la ventana ha confundido a su novio durmiente
con la luna que se refleja en calma
sobre los cristales opacos de un destartalado armario de batalla
en cuyo interior cuelga el traje blanco de una novia
y unas zapatillas de franela de andar por casa.
Sube hasta ese espacio desgajado como una naranja
por la voz ronca de un sereno
el sonido de una cafetera italiana
que al hacer el primer café del día
demuestra su alegría sana
dejando que el vapor fluya e invada el espacio
y se convierta en átomo de agua.
Transposición de palabras quiero oir
como un mendigo al abrir una bolsa de basura bien atada
dice: ¡Vaya joya, vaya!
pero, no; no, es así,
una paloma con sus alas mutiladas
por la cuchilla de un barbero que la afila al alba
me indica entre guiños y picotazos en la espalda
que el mendigo busca eternamente entre la basura
a un hijo que perdió miseráblemente en la guerra de España
y que lo que quiere decir es: ¡Que lo jodan, vaya!.
Todo por ir voluntario su hijo a la primera línea de batalla
llevando un letrero en la frente que anunciaba
a 5 pesetas quien atine y para el que falle no hay nada
y por tirar lo hizo hasta un asceta
que generosa y serenamente por allí pasaba.
Claro que murió, lo matarón mil balas
y remató el asceta de forma espiritual de un tiro en la espalda.
Desde aquel día busca el mendigo las malditas balas
que mataron a su hijo en el frente del Jarama.
Buena la ciudad me ayuda
a que vaya poniendo en orden mis pensamientos
al tiempo que abro una vieja carta
que en el remite dice "desde Roma; la ciudad milenaria".
Tan vieja es la fotografía que esa ciudad Roma ya quedó desfasada
y dejó de existir hace mucho tiempo
cuando las centurias romanas hastiadas de ganar batallas
se fueron a veranear a Benidorm a Pompeya y al puerto de Ostia;
una junto a un volcán una y las otras a la orilla de blancas playas.
Lleva la carta la dirección escrita
con pluma de gallinita ciega y tinta de un almanaque destilada.
Dice el escrito
que el Papa bendice a los congregados en la gran plaza
y que un rayo de felicidad le inunda la mirada.
La tarjeta no aclara ni de quién es ni para quién va destinada
¿Quizás la dejó el mendigo?
que la encontró allí donde los carteros tiran por las noches las cartas
cuando finalizan su tareas y huyen de los portales de las casas
al ver como los buzones se transforman en fauces abiertas de leones
que piden más y más papel y tinta china
con que saciar sus ansias de comer gacelas ahumadas.
Tras una noche tan en calma
respiro para que no me falten las palabras
y después pongo en orden mis pensamientos
para que nadie piense que me los he dejado olvidados entre las sábanas.
Busca el  novio a la novia y la encuentra guapa;
le pregunta de donde viene con voz calmada
y ella le dice con tono suave y melodía apagada
de verte mi amor como te marchabas al frente de batalla.
El novio no entiende nada
desde aquel día en la ciudad de Roma
en que su novia le dijo que tenía la frente helada,
mi novia esta loca piensa,
mi novia se ha enamorado de la nada,
mi novia me pone los cuernos con un ruiseñor
que a la ventana viene a cantar todas las mañanas.
El novio piensa que la vida se le acaba
da media vuelta y se marcha
al tiempo que en las escaleras se encuentra con su padre que la basura baja.

Autor: José Vte Navarro Rubio

miércoles, 7 de diciembre de 2011

POESIA: EL FRÍO DE AQUELLOS DÍAS AHORA ME FALTA

Dime tu viento que es Castilla
y si no es así calla.
deja que otros me hablen y digan
el porqué te quieren tanto y te llevan en su alma.
La lluvia gime allí en la alta atmósfera
y cuando cae llora
de alegría están hechas las gotas de agua
pues se saben maná divino
que alimentará a la semilla que crece en el campo
en su largo periplo desde las entrañas de la tierra
hasta este cielo envolvente
que comienza allí donde el tallo se estira de buena mañana.
El calor ahoga y mata
es en los veranos carentes de sentimientos
cuando el sol lanza
sus rayos justicieros contra todo lo que se mueve
sobre la faz de esas tierras
tan condenadas a ser madres de tanta desesperanza.
El frío de aquellos días pulía mi alma
y cuando me asomaba a la puerta de mi casa
contemplaba como la vida continuaba
en ese pueblo de mi Castilla enamoradiza y amada.
¡Ay Pinarejo cuanto te quiero!,
¡Ay Pinarejo cuanto cuesta pasar página!

Autor: José Vte. Navarro Rubio

POESIA: DE AQUELLOS VERANOS EN PINAREJO

Veranos perdidos en mi memoria me llegan
como si fueran ráfagas de viento en una explanada
y llego en este repaso de mi vida
hasta aquellos momentos
en que en Pinarejo veraneaba.
Veranos de los años 1970,
 de largas siestas,
de tardes tranquilas y largas charlas
y de momentos perdidos
en aquellos casinos de cervezas en la barra y  cartas.
Vivía el dictador, Franco,
General de los ejércitos, caudillo y amo de España
y se hablaba y tanto que se hablaba,
de las pocas libertades que se respiraban,
de la democracia
que en el extranjero imperaba,
de los crímenes de guerra y de lo duro que resultaba
sacar a las familias hacia adelante y llevar dinero a las casas.
Pinarejo de mis amores por aquellos días
cuando yo estudiaba y me juntaba
con amigos de aquella lejana infancia.
Debo escribir para no olvidarte
pues con el tiempo la memoria falla
y lo que ahora parece cercano
luego se convierte en campo abonado
a la negación más absoluta que es la nada.
La sencillez de las gentes, la calma,
los despertares, al canto enérgico de los gallos,
de buena mañana,
el gotear del agua al caer sobre la repisa de la ventana,
el fuego en la chimenea chispeando
como si la noche fuera larga,
mi madre removiendo las brasas,
la brisa de frío entrando en las estancias
por donde nadie sabe ni se explica. ¡Que pasa!
Son los silencios de las noches largas
y los fríos que yo sentía entre las sabanas y mantas de la cama
los que han construído a este ser
que se jacta de ser al igual que la retama
rama mimbreña de alma sedosa y piel endurecida por las escarchas.

Autor: José Vte. Navarro Rubio

POESÍA: A ESAS ARENOSAS PLAYAS

Vuelvo a mis orígenes
cada vez que me acerco a esas aguas
donde dicen los científicos
que comenzó la vida humana.
Y me sumerjo en mis ideas
a esas horas de la mañana
en que las gentes todavía duermen
tranquilamente en blandas camas.
Allí en esas playas arenosas y bajas
comienza mi historia
tan repetitiva y monótona
como la salida del sol por las mañanas.
Playas del mundo entero esperan
ser batidas por las encabritadas aguas
para convertirse en fondos marinos
y abismales simas de luces apagadas.


Autor: José Vte. Navarro Rubio

POESIA: ESE MAR DE CULLERA

Ese mar que miro y me relaja
viene a ser como una dimensión nueva de mi existencia
pues encuentro en él
y en el rumor de sus olas cuando a la playa se acercan
esa tranquilidad que necesita el espíritu
para emprender nuevas tareas.
Me acerco al mar por las mañanas
y acaricio con mis pies desnudos su azulada cabellera
convertida en aguas mansas de bajas mareas
y siento alivio en mi ser cuando estas se alejan
hacia otros confines y playas desiertas.
Playas del mundo entero esperan
ser acariciadas por el esperma de esos mares calurosos
que por las noches engendran
monstruos y fantasmas que corren de boca en boca
en las tabernas de los puertos y calas
donde los pescadores de pulpos gigantes y ballenas
cuentan sus aventuras caribeñas
tras saciar su sed con ron y cerveza.
Vive aterida de miedo y frío la noche
cuando por el horizonte se divisa la niebla
pues sabe que tras ella vienen
galeotes de piratas y bucaneros del Caribe
empuñando en sus manos curvas espadas
y afilados machetes templados en las fraguas de Vulcano
que sujetan entre los dientes
como si fueran rosarios de perlas con que comprar
los amores de alguna cautiva cristiana.

Autor: José Vte. Navarro Rubio

POESÍA: LLEGAR A ESE ESPACIO RURAL DONDE LOS NÍSCALOS NOS ESPERAN

Dos de la tarde ya pasadas en Guadasuar
en una partida denominada La Garrofera
donde los níscalos han venido a crecer
entre matas de coscollos, pinos y maleza.
Llegar a este espacio rural
delimitado por un canal de agua y una estrecha senda
y provistos de una cesta
y de una navaja como herramientas
pasearse el monte de arriba a bajo
a la búsqueda incansable de esas deliciosas setas.
Es la vista la que escudriña y la que los encuentra
allí donde a duras penas
el follaje deja ver la superficie de la tierra.
Hombres y mujeres avanzan por el monte,
rastrean
y al menor indicio se lanzan sobre su presa
que impasiva ante la presencia humana
nada ni bueno ni malo de ellos espera.
Nos abre el monte su alma
compuesta de silencios descomunales, rotos,
por algaradas de cánticos espirituales
y nos vamos
a la búsqueda de tan extraordinaria orquesta
allí donde espacios tomados por soles
se muestran
tal y como y como acostumbramos a llamarles
con el nombre de naturaleza.
Acariciante la luz busca mi cuerpo
y lo impregna
de ansias de vida
que se fijan a mi chaqueta
y cuando ya de camino hacia mi casa
miro por el retrovisor
hacia el lugar en el cual me llené de tantas y tantas presencias
me quedo como único recuerdo con el silencio
mutado por la hojarasca cuando revota y cae sobre la tupida hierba.

Autor: José Vte´Navarro Rubio

martes, 6 de diciembre de 2011

POESÍA: A UNAS TIERRAS DE AGUA SEDIENTAS

La tierra sedienta de agua
nos abre de par en par su alma
y nos enseña
esas entrañas amargas
en las que germinan las semillas
y me quedan
unas ganas tremendas de gritar al mundo
pues en ese mismo surco
donde yo fabrico mis ideas
otros sudaron
y la hiel se les hizo amarga
de tanto inclinar el lomo sobre la tierra.
Campos de una gran Castilla
se extienden a lo lejos
como si fueran una gran alfombra persa
y cuando miras ves
espacios vacíos en los que no brotan ni las ideas
aunque la reja del arado
tirado por manos diestras
apriete
y este hunda su afilada cuchilla
en la piel tersa de esta tierra
tan acostumbrada a callar
cuando siente su cuerpo preñado
y la soledad anidando
allí donde  las semillas tras germinar
piden agua
y muerte para las malas hierbas.

Autor: José Vte. Navarro Rubio  

POESÍA: DE AQUEL AGUA QUE CORRÍA ENTRE LAS ALAMEDAS

Es por estas tierras de campos cultivados
o sin cultivar
que más importa que esto así sea
por donde transcurren mis pensamientos
y se cargan como si fueran nubes
de grandes y pequeñas ideas
que vienen a nacer allí
donde un día tuve casa y tierras
como si quisieran refrescarse
de las aguas de esos manantiales
que un día corrían entre las alamedas
y charcones de unas tierras secas,
tan frías y honestas
como el corazón de esos hombres y mujeres
que yacen en nichos o bajo la tierra
en esos camposantos tan blancos
como la nieve que se almacena en las altas sierras.
¡Que ideas
son las que me vienen y van
en esta noche serena
de navidades a punto de caer
como si fuera tiempo sustraido
a un reloj de gran esfera
que se alimenta de las horas que roba
cuando el tiempo en su mecanismo entra!
Y me voy,
 a sabiendas de que las dudas siempre quedan,
tras no se que pensamientos
que en estos momentos me llegan.

Autor: José Vte. Navarro Rubio

POESÍA: A RITMO DE SAMBA

Esperar a que el día nazca.
A que los rumores de la calle lleguen hasta mi alcoba
y a que las palabras tomen fuerza y fluyan por si solas
y quedarse uno quieto
tapado entre las sábanas y mantas
en contacto permanente con las ideas
que en esos momentos de dudas
vienen a fluir como si fueran un mar seco de aguas
en el que las algas afloran en forma de grandes praderas.
Estar en esa tranquilidad latente del día
a la espera
de que alguien te llame para decir ya voy
aunque la idea es otra
y al final prevalezca la razón sobre el instinto
que aconseja
dejar pasar el tiempo y ver en lo que todo esto queda.
Ser solo eso que uno quiere ser,
pereza, dejadez, calma, soledad, alegría y tristeza
y no poder cumplir sus deseos
porque el tiempo apremia y el trabajo espera
y llega, claro que llega,
el momento en que se acaba la espera
y nos queda, claro que nos quedan,
como si fuera un nudo de la corbata que el cuello aprieta
congojas eternas que el tiempo airea
cuando se cierran tras de ti las puertas
y te encuentras de frente con un mundo que no espera.

Autor: José Vte. Navarro Rubio

REBOLLONES/NÍSCALOS Y POESÍA: EN UNA MAÑANA DEL MES DE DICIEMBRE DEL AÑO 2011

Me adentro en la espesura
de un sembrado de pinos,
monte bajo de matas y allí descubro
entre ramas y arbustos
medias luces caídas desde el cielo
que vienen a depositarse
sobre el tupido suelo de especies vegetales alfombrado
como si fuera el vestido de una princesa
visto a través de la ventana vidriada de un castillo.
Ando y miro
voy a la búsqueda incierta de níscalos
y cuando los encuentro respiro
corto y limpio
y deposito
con sumo cuidado en una cesta
que les hace de temporal nicho.
Camino entre la espesura
por sendas que desconozco
y llego
hasta allí
donde me encuentro y descubró
que estoy yo solo con ese mundo
en el que las palabras se pierden
entre las copas de los altos pinos.
Vislumbro entre la maleza
los tan preciados níscalos
y gozo de alegría
entre tanta naturaleza viva
hasta el punto
en que se me aquietan las inquietudes
y vuelvo otra vez a la senda, me oriento y continuo.
Voy persiguiendo la luz,
tras los ladridos de perros de caza,
en pos de un destino
que solo yo me marco
en una mañana de diciembre en que detenido el reloj
me he trazado como meta respirar aire puro.
Ya la cesta llena
y la luz a punto de tomar tonos más oscuros
vuelvo
hacia ese recodo del camino
donde comencé en este día mi odisea
en pos de níscalos.
A lo lejos la ciudad
se adivina entre nubes de humo,
sonoros ruidos
y prisas incontroladas
de ciudadanos que han sucumbido
al encanto de los grandes rascacielos,
de los comercios
y escaparates con productos y más productos,
de las salas de fiesta y restaurantes
con menús de todo el mundo.
Ya el motor del coche en marcha
me alejo entre silencios
que vienen anidar allí
donde las amplias copas de  los pinos
rozan los labios de ese cielo ,
a estas horas, ya perezoso y taciturno.

Autor: José Vte. Navarro Rubio

POESIA: AQUÍ EN EL CASTILLO DE GARCIMUÑOZ SE LLORA SU AUSENCIA

Se sabe con certeza el lugar y no el día
donde cayó herido de muerte Don Jorque Manrique
en un año recordado por la historia,
aunque no fue así
con otros aconteceres del momento
que cada uno ha contado y cuenta
a su medida, moda y como le viene en gana.

Tuvo el Castillo de Garcimuñoz por mala fortuna
que hasta el  fuera a pelear
tan docto señor en letras
y fue también de mala fortuna
que éste en una celada herido cayera.

Uno y otros, todos a la vez,
se sintieron en el momento morir
y aunque la herida en la carne fue más certera
las piedras del castillo sintieron frío
al tiempo en que a sus moradores
se les helaba la sangre en las venas.

Por ser no fue en este lugar
donde expiró el alma de Don Jorge Manrique
y marchó ésta del cuerpo a mejor vida,
pues dicen unos y otros
acierta la verdad o la mentira,
la duda y la certeza
que a  Santa María del Campo Rus llegó la comitiva
con el cuerpo aún caliente del poeta.

LLoró y llora
el Castillo de Garcimuñoz
desde aquel día c0n gran pena
pues pasó de ser villa, mercado y feria
a ver como se deshacía su honra
y de ser historia viva a casi leyenda.

Se alza el Castillo,
lo que de él queda
en la misma explanada,
y está a la espera
de ver caballeros por el camino,
huestes, carruajes y bestias,
para dar la alerta
y cerrar su puente levadizo
antes de que  comience la gresca.

Ya tiene el castillo
sus almenas cinceladas
y sus altas torres abatidas,
sus aposentos derruidos
y su puente levadizo
convertido en regia escalera
de metal su alma fundida
y su corazón muerto de pena.


Autor: José Vte. Navarro Rubio

ROMANCES DEL CASTILLO DE GARCIMUÑOZ Y JORGE MANRIQUE, RECOPILADOS POR JOSE VICENTE NAVARRO RUBIO

Estos dos primeros romances vienen recogidos en la biblioteca de sonetos de Ramón Garcia Gonzalez:

JORGE MANRIQUE

Te ungió la gloria en plena primavera,
ni Villena en Uclés logro vencerte,
que si en Graci-Muñoz falló su suerte,
encendió para ti triunfal hoguera.

En el Renacimiento, mañanera
alondra fue tu vida y con tu muerte
a favor de Isabel, tu brazo fuerte
enarboló legítima bandera.

Peregrino de líricos caudales
camino de la mar se va tu río
heraldo permanente de tu paso.

Y resuena en las Coplas inmortales
el eco de tu egrio señorio
mensajero precoz de garcilaso.

JORGE MANRIQUE CASTILLO DE GARCI-MUÑOZ 1.479

-Padre y señor: el militar alarde,
ajedrez de la muerte y de la vida,
ha puesto en la colmena de mi herida
la última violeta de la tarde.

Tu claro ejemplo en mi dolor te ofrendo,
pues que aprendí a morir. Tu fortaleza
socorra mi mortal naturaleza,
capitán mientras voy desafalleciendo.

Las espadas, cimeras, bordaduras
yacen, en la derrota, derribadas.
Pasó la vida como las verduras
de las eras. Se agotan mis mesnadas.
Mi corazó galopa hacia la muerte:
No tengo nada más que ofrecerte.

SIGLO XVI (ALONSO DE FUENTES) LIBRO DELOS CUARENTA CANTARES:

En armas está Villena
con todo su marquesado:
Por fronteros tiene puestos
dos caballeros preciados:
Uno Don Jorge Manrique,
por sus obras muy nombrado;
Pedro Ruiz de Alarcón
el segundo era llamado,
con muy fuerte guarnición
de gente de pie y a caballo;
por lo cual todos los días
estos corrían el campo.
Y los contrarios salían,
que estaban bien aprestados,
ty por eso había continuos
reeencuentros muy señalados.
Acaso sucedió un día,
en uno muy porfiado,
cerca de Graci-Muñoz,
castillo de los contrarios,
que pretendiese Don Jorge
mostrarse muy esforzado,
y metióse entre la gente
reciamente peleando
hasta llegar a la puerta
del castillo que he nombrado;
y por falta de socorro
fué de la gente cercado,
y al fin con grandes heridas
fué de la vida privado,
y por ser tal caballero
fue por todos muy llorado...

POESÍA: A LA SOMBRA DEL MOLINO DE PINAREJO

Un rumor creciente me persigue,
es sonido a viento
que baja desde la Montesina y llega hasta  las eras
al tiempo que mi padre la parva ablenta.

Un golpe de calor
y un botijo de agua fresca
que a la sombra del  molino espera
a que mi padre baje de la trilla
para saciar su sed pasajera.

Un calor que ahoga,
un calor que aprieta
allí donde el cuello de la camisa
convive con la piel tersa.

Unos lustros sin libertades,
siempre a la espera
a la sombra de aquel molino
de viejas piedras
por cuya ventana entraba
el aire fresco de la alta sierra.

Autor: José Vte. Navarro Rubio

POESIA: NO DUDES PINAREJO

No dudes Pinarejo que te quiero
y aunque llevo de color rojo vestido mi corazón
quiero que algunos sepan
que amo al mismo pueblo y quiero la misma bandera
con la que mis antepasados se vistieron para ir a las siembras y a las siegas.

Que  no hay en mi semblanzas altaneras
ni deleites más queridos que no sean
el ver triunfar a mis paisanos y paisanas
allí donde la historia y el trabajo les lleva
por esas tierras de España tan llenas de sangre y leyendas.

De rojo el corazón
mi sangre está pintada
de los mismos colores que nuestra bandera,
rojo por dentro y gualda por fuera
me duelen las injusticias vengan de donde vengan,
patria y decencia
para mi se escriben con las mismas letras.

No hay tiempo para la espera
por eso mi alma se desespera
y clama justicia ante la apatía
de aquellos que dicen que gobiernan
y hacen con las leyes escritas altas barreras.

No dudes Pinarejo que te quiero,
no dudes,
que el que duda siembra malas cosechas.

Autor: José Vte. Navarro Rubio

POESÍA: VUELVO A MIS ORÍGENES EN PINAREJO

Vuelvo a mis orígenes en Pinarejo
a todas horas del día
y me siento
como un rey sin corona
cuando alzo la vista
y no veo
aquellos espacios por los que corría de pequeño
y aquel corral con gallinas y conejos
que a mí me parecía el paraíso terrenal.

Allí había un pequeño pajar
con paja con que alimentar la chimenea
y aquella yegua tomada por los años
que consumía más avena que la que los campos de  mi padres producían
para los días de cosecha.

Una vieja tinaja volcada y volteada sobre el suelo
yacía bajo un destartalado porche
y allí ponían las gallinas,
con mucho dolor de su corto entendimiento,
unos huevos tan grandes como peras
que tenían una yema
como el brocal del pocillo.

De la alta cámara de la casa
en la que yo pasé 6 meses de  mi vida
entre calores de una vieja estufa
y abrazos de mi madre,
por ser sietemesino
y estar casi desahuciado para la vida,
solo recuerdo la escalera
y una vieja puerta de madera de pino del lugar
que se abría
como si fuera la cremallera del estuche de una guitarra
tocada por  mi abuelo para los días de fiesta.

Me da miedo el recordar,
pues siempre te dejas algo,
supongo que los besos de los parientes, hermano, abuelos y padres
y las ocurrencias de las vecinas y vecinos
de aquella calle tan paseada
por el cura y sus fieles acólitos
para la Semana Santa y días señalados por la liturgia verbenera.

Calle de las Cruces es y era
y allí vivía Lunares y  la Modesta,
en un callejón entrañable Celedonio, que buen hombre era,
la Milagros junto a mi casa,
la Pilarcilla y Enrique más hacia arriba
y la Sagrarios tan cerca que mi madre decía
que era como una hermana para ella.

Chorras, era la expresión lugareña
que las buenas gentes más empleaban,
en señal de admiración, interrogación,
pregunta y sorpresa
y con chorras se contestaba
para afirmar, negar, fuere para lo que fuera.

lunes, 5 de diciembre de 2011

POESÍA: DE MI NIÑEZ EN PINAREJO

Me desvelo en la mañana
y me voy
hacia esos días de mi infancia
ya lejana en el tiempo
allí en Pinarejo,
patria, lugar y villa.

Voy al encuentro
de aquellos momentos y días
tan pequeños y sencillos
que no tienen un lugar en la historia
como tampoco lo tendrá
la casa en que nací
de enjalbegue su fachada
y en cuyos interiores había
pequeñas estancias,
como aquella cocina
en cuya chimenea ardían
troncos imaginarios
que todavía calientan mi memoria.

O aquel patio,
 grande para mí
en la pequeñez de aquellos días
y diminuto ahora
que la vida me huele a rosas
y a vinos tintos
de la taberna en la calle Tercia
de mi tío Florentino.

Estancias casi perdidas
las de aquella casa
de la calle Las Cruces,
ahora en ruinas,
a la que me asomo
por encima de una pared comida
por la carcoma que es el tiempo
y donde veo
como todo aquello con lo que sueño
forma parte de una historia,
la mía,
cada vez más perdida en mi memoria.

No renuncio a esos orígenes
de escaseces
que se anunciaban a bombo y platillo
y echo de menos
muchos de aquellos momentos
en que las golondrinas construían su nido
siempre en la misma viga,
como si su alma negra
como la piel de una aceituna,
rayada por las manos suaves de mi madre,
formaran parte de aquella casa
y de aquella cornisa a la que yo miraba
en aquella ignorancia temprana de  mi vida
mientras pensaba que aquellos polluelos
de los cuales sobresalían
pequeñas cabezas del nido
tenían tantos derechos como yo
a vivir y emigrar
a la búsqueda de lugares seguros
donde echar nuevas raíces.

Y un día llegó la marcha
de aquella casa,
de aquel pueblo Pinarejo,
lejos de aquellas gentes y tierras
que por siempre dejarían
una marca en mi vida,
y ya de vuelta
cuando ahora me arrimo y oteo
más allá de esa pared derruida
y veo
en el mismo lugar aquel pequeño nido
impregnado por dentro y por fuera
del amor de una madre y de su saliva
me asaltan las dudas de lo que fue
y pudo ser
de aquellos pequeños polluelos de golondrina
que abrían,
allí arriba, en una cornisa,
la boca,
mientras yo miraba
como engullían la comida
que sus padres acercaban entre aleteos
a .los picos abiertos
de una forma constante y rítmica.


Autor: José Vte. Navarro Rubio

domingo, 4 de diciembre de 2011

POESÍA: DISFRUTAR DE LA VIDA ES FÁCIL

Al encuentro de nuevos lugares me lleva el viento
y voy, ando, me siento y contempló
todo aquello que puede hacer feliz a un mortal
por un módico precio
que no se mide ni con oro, ni con plata ni con dinero.
Disfrutar de la vida es fácil
si se pone ingenio,
si se tiene tiempo,
si se valoran las cosas por lo que son por dentro
y sobretodo si ponemos ganas a lo que hacemos.
Una fachada renacentista, un castillo, un convento,
una vieja casa de labriegos,
un olmo perviviendo,
un río con mucha o poca agua o quizás seco,
un chozo de pastores del cual sale humo en los crudos inviernos,
un campo de trigo batido por el viento,
una puesta de sol, un rebaño de corderos.
¡Cuanto en tan escaso tiempo
y con que poco vivían nuestros abuelos!

Autor: José Vte. Navarro Rubio

POESIA: VOCES LEJANAS ME LLEVAN

Voces lejanas me llevan
por unos caminos y sendas
tan pisados por ellos y ellas
y de tan degastadas piedras
como esas palabras que salen de las bocas
y aletean y aletean
y en el espacio dan vueltas y más vueltas
hasta que cansadas vienen a caer
sobre la misma hiedra.

Me vienen y van,
como si fueran
solo palabras
vacías y huecas,
sonidos inciertos
que no esperan
y ya alejados
de esas gargantas
tan ásperas y secas
se convierten
en solo aquellos que queremos
y para lo que encontramos respuestas.
Palabras van,
palabras se acercan,
palabras me llevan
por nuevos derroteros
y por anchas sendas
que a base de ser caminadas
solo esperan
que el andar sea grato
y la vuelta
bien cargada de experiencias.


Autor: José Vte. Navarro Rubio

FRASES CELEBRES: CADA DÍA AÑADIRÉ UNA, PROPIA O IMPROPIA SEGÚN ME VENGA AL GUSTO QUE PARA ESO ME CALIENTO LOS CASCOS

                                             


LA DEMOCRACIA ES EL PROCESO QUE GARANTIZA QUE NO SEAMOS GOBERNADOS MEJOR DE LO QUE NOS MERECEMOS.

George Bernard Shaw (1856-1950). Dramaturgo, crítico y polemista irlandés. Premio Nobel de Literatura en 1925.

DON JUAN MANUEL DE TODOS LOS JUANES EL MÁS QUERIDO

Don Juan Manuel habitó gran parte de su vida en Castillo de Garcimuñoz (en cuya torre tenía sus tesoros) y fue aquí donde escribió gran parte de su obra literaria. En Garcimuñoz es muy probable que, en 1316, naciera su hija Constanza (esposa de Pedro I de Portugal), que murió en Santarem (13-11-1345)

Don Juan Manuel
de todos los juanes
el más querido,
hijo de infante,
Don Manuel fue su padre querido,
vivió a la espera
de conseguir un reino
y murió siendo de reyes
su nieto y sobrino.

Atrincherado en su castillo de Gacimuñoz,
villa en la que estableció
su más certero domicilio
combatió a sus numerosos enemigos
y entre pactos y guiños
consiguió ser respetado y querido.

Mil lanzas,
mil caballos
y mil espadas
con sus respectivos mil escudos
formaban parte
de ese poder  casi divino
con el que se hacia respeta
y ¡y de aquellos!
que por no ser sus amigos
se atrevían a desafiar
a tan bien pertrechado dueño
de todo un señorío

Padre de reina
tuvo en Constanza
su premio merecido
aunque por ser
fue reina
de Portugal, país de España amigo.

Autor: José Vte. Navarro Rubio
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