viernes, 13 de abril de 2012

POESÍA: ESTOY OYENDO CANTAR A UN AVE

Estoy oyendo cantar a un ave
de trino roto por el frío
que calienta su cuerpo al abrigo
de un verde árbol que crece
allí donde mi memoria se impregna
de los olores de los trigos
cuando llegado el mes de mayo
inundan los campos de un verde panizo.

Canta el ave
y nos trae su lamento continuó
de verse perdido
por esos mundos de Dios
tan inhóspitos y ambiguos.

Aves y más aves
vuelan por los  cielos
y se llevan
entre las garras y picos
nuestros lamentos, nuestros anhelos y nuestros suspiros
con los que pregonar
mediante bellos trinos
la decadencia de este mundo
del cual somos
solo una imagen reflejada en la corriente de un río.
           
Autor: José Vte. Navarro Rubio

POESÍA: VIEJAS HISTORIAS

Son con las viejas historias
y con los cuentos chinos
con los que a veces me voy de viaje
por esos viejos caminos
de las tierras de cualquier lugar o sitio.

Una puesta de sol junto a un río,
el canto cansino de un grillo,
el aleteo virtuoso de una mosca
o la picada jodida de un mosquito,
todo forma parte de ese entorno
en el cual me muevo y disfruto.
Con poco se renueva el espíritu,
con poco me voy por esos caminos
y ya de retorno me traigo
en ese macuto que llevo conmigo
aires, calores y fríos
que forman parte de mi pequeño mundo.

De la tierra al cielo solo hay un camino,
se llama muerte
y nadie lo quiere andar
pues no tiene retorno alguno.

Peregrino en busca de un Dios desconocido
sube las cuestas y duerme
allí donde las corrientes de los ríos
suenan a arrullos.

Autor: José Vte. Navarro Rubio

POESÍA: CAPRICORNIO

Capricornio de mi vida
de un enero nevado y frío
en que salían a bolear con nieve los niños
y se cubrían los campos
de un manto blanquísimo.

Aleé que aleé
hervía el potaje en la olla
entre paja y troncos de olivo
y a la hora de la comida
aleé que aleé
con mucho apetito
se deshacían en la boca
las morcillas y los chorizos.

Capricornio de barbas tiesas
como laS de un chivo
me dejo llevar por la memoria
y llego hasta ese momento justo
en que una luz se apaga
y un niño en la cama
se tapa hasta la narices
porque hace mucho frío..

Capricornio baja por una calle
llevando en su cuello un cascabelillo
que suena a tiempos cortos
a música imperecedera  de organillo.

Pasa capricornio entre sonrisas
y se lleva consigo
la inocencia de un niño.

Autor: José Vte. Navarro Rubio

POESÍA: CUENCA NO NACE DEL OLVIDO

Tu no tienes la culpa,
pues tu Cuenca,
no naces del olvido,
ni de la parte baja de una peña
por donde corre un río.

Tu eres lucero
y alma de gentes con oficio
que se labran su futuro
luchando contra los elementos
que son muchos.

Tu Cuenca
de una hoz colgando
como si fuera de un hilo
te abres a la mañana
y te encierras en si mismo
cuando llegan los negrores
trayendo los granizos.

Cuenca de las cuencas de unos ojos vacíos
que de tantas lágrimas derramadas
va cantando coplas
en compañía de un lazarillo
que le guía como si fuera un niño.

Cuenca de juramentos
de amores marchitados
allí donde los olmos se consuelan
bebiendo de las aguas de ese río
que abre su garganta y nos enseña su ombligo
donde crecen juncos y más juncos.

Cuenca de parto nos trae un niño
al que arrullan las estrellas
en uno de los ventanales
de esas casas que se lanzan al infinito
de un espacio repleto de trinos.

Cuenca a destiempo olvido
y a tiempo y con buen vino tinto
ciudad para matar el hastió
de esta primavera con olores
a huevos podridos.

Autor: José Vte Navarro Rubio

POESÍA: VUELA LA GOLONDRINA Y LLEGA SIN TRINOS

Manchada de los azules
de los cielos, mares y ríos,
del negro de la noche
y del blanco del sol del día
vuela la golondrina
y llega sin trinos
y con esos volares
de caída en picado
en un abismo
hasta allí donde dormito
ebrio de frío.
Golondrinas en mi cerebro
recorren mi organismo
y se vienen
para esas horas de los calores
y del florecimiento de los lirios
hasta la cornisa de una ventana
cerrada desde aquellos años
en que yo era niño.
Era una golondrina negra
como el sayal de un difunto
la que venía a consolar mis tristezas
para cuando los segadores
comían surcos
y bebían de sus sudores
como único alimento y liquido.
Una golondrina pinté
y lancé la hoja al espacio infinito
al tiempo de las migraciones
para cuando el cielo se llena de peregrinas y peregrinos.

Autor: José Vte. Navarro Rubio

jueves, 12 de abril de 2012

POESÍA: RESISTIRÉ

            RESISTIRÉ
Resistiré a todo lo que me echen desde arriba
y lo haré consumiendo menos calorías,
usando menos el coche
y yendo a a todos los sitios a patita,
leyendo la prensa en internet
y comiendo pollo y patatas fritas.

Resistiré a  los vaivenes de la prima,
a la caída en picado de la bolsa
y a las muchas diabluras
que los gobiernos de turno nos quieren hacer
con tal de quedar bien con la Señora Angela Merkel.

Resistiré a esta crisis tan aguda
y a toda la basura ideológica
que me llega en forma de teletextos
y noticias llenas de angustia
de las que entre letras se puede leer
que no va a quedar nada en pie.

Resistiré a la salida de los bonos basura,
a la muerte del estado de bienestar,
a la merma de las pensiones contributivas,
a la congelación de hasta las uñas de los pies,
y a la falta de liquidez de los estado de las autonomías
por gastar en verbenas y viajes de placer
lo poco que había bajo las baldosas de la cocina.

Resistiré porque me va en ello la vida,
porque soy de una generación con mucha cordura,
porque ya me las venía venir,
porque no tengo por nadie envidia
y porque me gustaría el poder llegar a decir:
que por mucho que me jodieron
yo fuí de los que logro sobrevivir.

Autor: José Vte. Navarro Rubio

POESÍA: LAS MEJORES TIJERAS SON LAS DE PODAR

Es por aquí
o es por allá,
de verdad que no se
por donde nos vendrá
ese tijerazo
en forma de rebaja salarial
que nos quieren atizar
bajo el nombre de salvar
a la economía nacional.

Ahora que nos ha dado por hablar
de tijeras
las mejores son las de podar
pues dejan los árboles tan limpios
como las cartillas de ahorro de tipo familiar.

Más que tijeras
lo que hace falta
es un compromiso
de tipo nacional
y una buena reprimenda
a los políticos
que gastan más
de lo que pueden recaudar.

Ya veremos
lo que pasa al final
y hasta donde llegará
la paciencia de esos pobres de solemnidad
sobre los que siempre recaen las penas,
ya vaya España bien o mal.

Con tanto paro
se me van
las ganas de hablar
del estado de las cuentas
y de la economía nacional.

Vaya con todos ustedes
mi solidaridad
sobre todo con aquellos
que lo están pasando mal
y con los que estando
en edad de trabajar
se tienen que conformar
con cobrar el subsidio
y esperar a que un soplo de aire
procedente del mar
mueva los motores de la solidaridad.

Autor: José Vte. Navarro Rubio

miércoles, 11 de abril de 2012

POESÍA: SARKOZY NOS PONE A PARIR

Más que el toison de oro
Nicolas Sarkozy tenía que haber recibido
el toison del puerco espín
¡Vaya con el amigo francés!
y eso que es de la cuerda
del PP que gobierna por aquí.

Primero te pego con el mazó
y después te pongo a parir
y de esto me llevo algo
que con nadie lo tengo que repartir.

Sarkozy hace campaña
y pone como mal ejemplo
lo que los socialistas han hecho en Madrid
y en esas que estamos
sube la prima y la bolsa se pone a parir,

Rajoy se mesa la barba
y se pone un bombín
mientras mira de reojo un pasquín
de la España del siglo XXI que dice así:
De fronteras hacia París
igual me da
que sea gabacho o que sea alemán,
ya que de ninguno de los dos
me puedo fiar.

Autor: José Vte. Navarro Rubio

POESÍA: MIRO A EUROPA

Miro a Europa
y me siento infeliz
pues no encuentro la raíz
de todo este mal
que se denomina intervenir.

¿Dónde está Europa?

¿Por aquí o por allí?

Europa es una entelequia
difícil de definir
se hizo a golpes de billetes
y de esta escueta forma
se vendrá a morir.

Europa huele a flores del mes de abril
por eso hay algunos que dicen
todo para mí y nada para ti.

Europa es como una chistera
de un mago saltarín
que igual saca de su interior conejos, que liebres,
que alguna que otra perdiz.
Por eso vamos de sorpresa en en sorpresa
diciendo ahora me toca a mí
y después te toca a ti
y pobres de aquellos que no quieran competir
pues se irán por dónde vinieron
cargados de deuda y sin sonreír.

Autor: José Vte. Navarro Rubio

POESÍA: LA PRIMA DE RIESGO Y ESE GRAN HERMANO LLAMADO EUROPA

La prima de riesgo
no me deja dormir
sube y baja
de aquí para allí
y ya en los 400 puntos instalada
más que prima
es como un adoquín
de esos
que por mucho que los pises
no se pueden destruir.

La prima de riesgo
tiene nombre
que viene del latín
y tan mala leche
que lo mejor es dejarla partir
hacia lugares lejanos,
pues es un desvivir
acostarte bien y despertarte
a punto de morir.

La prima de riesgo
es difícil de predecir
pues llega sin avisar
y se marcha sin despedir.
Se llama prima en castellano,
en francés e inglés cousín
y por mucho que se diga
que la prima estaba buena
yo no la quiero
ni para mí ni para ti.

Si quieres especular
mira como está  la prima
mucho antes de invertir
pues más vale que te digan  tacaño
que pobre infeliz.

Yo conozco  a más de uno
que se las han visto hasta allí
donde la cabeza y la frente
vienen a confluir.

Quien a ciegas invierte
a primas tiene que morir,
se me acaba de ocurrir
y lo dejo así
pues si verdad es que nada nuevo
nos viene el dicho a decir
yo creo que a base de darle vueltas
se puede llegar a convertir
en un proverbio más
de esos que andan por ahí.

Autor: José Vte. Navarro Rubio

domingo, 8 de abril de 2012

EL HUNDIMIENTO DEL TITANIC 14/04/1912 (FERMINA OLIVA OCAÑA SUPERVIVIENTE, DE UCLES, EN CUENCA)

                                     Fermina Oliva y Ocana (sobrevivió)

Tenia 39 años cuando embarcó de casualidad en el Titanic, y se salvó de milagro. Así de caprichoso fue el destino de Fermina Oliva Ocaña, una de los siete supervivientes españoles de aquella catástrofe.

La odisea que vivió Fermina junto a sus adinerados señores es una de las más conmovedoras que aparecen en el libro. Fermina era una humilde costurera madrileña que fue contratada como sirvienta por una pareja de recién casados en una interminable luna de miel que duró año y medio. El remate iba a ser el viaje a Nueva York a bordo del lujoso Titanic. Pero Fermina no quería subir al barco.

Pero Fermina terminó montando en el Titanic. Y cuando el barco chocó con un iceberg, a punto estuvo de no entrar en uno de los botes, pero finalmente logró que salvarse gracias a sus gritos de desesperación. Al menos vivió para contarlo. Otros tres españoles no tuvieron tanta suerte.

Después de esa experiencia, Fermina Oliva no quiso volver a hablar de este triste hecho, y volvió a su vida de costurera en Madrid, en su casa de la calle Regueros de Madrid, que más tarde la convertiría en una pensión. Siempre fue soltera y no tuvo hijos. Falleció el 28 de marzo de 1969, a la edad de 96 años, y fue enterrada en el Cementerio de La Almudena.

Embarcó de casualidad en el Titanic y se salvó de milagro. Así de caprichoso fue el destino de Fermina Oliva Ocaña, una de los siete supervivientes españoles de aquella catástrofe. Otros tres compatriotas fallecieron. En vísperas del centenario del hundimiento, Los Domingos de ABCC recuperan aquellas historias con la prepublicación del libro "Los diez del Titanic" escrito por Javier Reyero, Cristina Mosquera y Nacho Montero.
La odisea que vivió Fermina junto a sus adinerados señores es una de las más conmovedoras que aparecen en el libro. Fermina era una humilde costurera madrileña que fue contratada como sirvienta por una pareja de recién casados en una interminable luna de miel que duró año y medio. El remate iba a ser el viaje a Nueva York a bordo del lujoso Titanic. Pero Fermina no quería subir al barco: «De pronto me dio miedo. Me acordaba del “Reina Regente”, que se había sumergido en el Estrecho, y tuve un mal presentimiento», recordaba en una entrevista que concedió a ABC en 1959.

«Como un saco de paja»

Pero Fermina terminó montando en el Titanic. Y cuando el barco chocó con un iceberg, a punto estuvo de no entrar en uno de los botes: «A mí me dejaron fuera. Pero empecé a gritar, desesperada, y no tuvieron más remedio que llevarme. Me echaron como un saco de paja desde más de un metro de altura, cuando ya la barca bajaba. ¡Qué horrible fue!». Al menos vivió para contarlo. Otros tres españoles no tuvieron tanta suerte. El empresario textil Servando Oviés, el camarero del Titanic Juan Monros y el adinerado Víctor Peñasco, a quien servía la propia Fermina, fallecieron aquel fatídico 15 de abril.
Aparte de Fermina, también se salvó su propia señora, María Josefa Pérez de Soto, así como cinco españoles que pretendían hacer las Américas: Julián Padró, Emilio Pallás, Florentina Durán, Asunción Durán y Encarnación Reynaldo.

En un foro y a nombre de POITAMO, he encontrado al siguiente historia:

Yo también soy un enamorado del tema y como complemento quería comentar una cosa. Había 8 españoles en el Titanic, 5 en segunda clase y tres en Primera clase.

Vamos con los de primera que es mas curioso.
Victor de Satode Peñasco y Castellana de 24 años, su esposa Mª Josefa Perez de Soto y Vallejo de 22 y Fermina Oliva Ocaña de 18, camarera de la familia que ocupaban el camarote C-65.
Pero Además hay una historia detrás. Victor Peñasco era un rico de los de entonces, vamos rico rico rico, nieto de Jose Canalejas, Primer Ministro del Gobierno de Alfonso XIII y después de casarse con Mª Josefa se convirtieron en una de las parejas mas ricas de España. Se marcharon de Viaje de novios por toda Europa, entre su séquito figuraba también un camarero Eulogio. Solo tenían de parte de la familia una consigna "subir donde queraís, menos en barco". Estuvieron de viaje por toda Europa durante de 18 meses y estando en París vieron el viaje inaugural del Titanic. Dejaron a Eulogio en París mandando cartas para hacer creer que estaban en París, y embarcaron en Cherburgo. El camarote C-65 costaba 108 libras de 1912, hoy mas o menos unos 6700 euros, vamos mas o menos lo que cuesta hoy el Qeen Mary 2, (no ha cambiado tanto la cosa), claro que en 18 meses de viaje se habían ya gastado 673.133.56 € y allí que se fueron. Luego la historia ya la conocemos, durante el hundimiento las mujeres embarcaron el el bote 8, timoneado por la Condesa De Rhodes y llegaron al Carpathia.

Pero no acaba ahí la historia, como Victor era muchimillonario y no había cuerpo, puesto que nunca se recuperó, Mª Josefa no podía heredar hasta pasados 20 años. Solución a los dos meses apareció un cadaver en la costa y después de pagar la madre de Victor una pasta, se hizo un certificado de defunción a su nombre, aunque sea el único muerto que no está enterrado en el cementerio de Halifax donde están enterrados la mayoría de los cadáveres.

Mª Josefa se casó en 1918 con Juan Barriobero y Armas Ortuño y Fernandez de Arteaga, tuvo tres hijos y falleció en 1972 a los 83 años.

Fermina Oliva Ocaña, la camarera murió en 1968 y está enterrada en el cementerio de La Almudena.

Les dejo con un libro que cuenta la historia de 10 españoles en el Titanic

                                 

Titanic The Exhibition

Titanic The Exhibition es la exposición itinerante más visitada del mundo. Millones de personas, en numerosos países, han disfrutado ya de esta emotiva muestra sobre el buque más famoso de la historia. Y no es para menos.
Sus más de cien objetos reales, sus fieles recreaciones de las estancias interiores del transatlántico, y el modo en que esta recoge la verdadera historia del navío hacen de ella una exposición única e inolvidable.
Así lo atestiguan nuestros visitantes, testigos en primera persona del legado del Titanic, a través de Titanic The Exhibition, cuyos objetos e historias se han convertido en las únicas voces que han sobrevivido a la tragedia, tras la desaparición de los últimos supervivientes del naufragio.

Acompaño el escrito con una serie de poemas escritos para la ocasión por José Vte. Navarro Rubio.

           I       
Diez eran diez
y ninguno más
los españoles que pudieron
o no contar
lo que en aquella fea noche
vino a pasar
en el Titanic en alta mar
lejos de sus casas y de su hogar.

Estaba entre ellos Fermina,
costurera inmortal,
de Ucles para más recalcar
que del Titanic logro escapar
a lo que se ve por los pies
y sin tiempo para agarrar
la canastilla con su dedal
y el reglamentario delantal.

Gracias a la casualidad o azar,
como se le quiera llamar,
pudo encontrar
un bote en el que marchar
de aquel gran buque
que comenzaba a escorar.

Siete fueron los supervivientes
sus nombres en un libro
inscritos están
de españoles que salieron airosos
de aquel accidente fatal
que recorrió la prensa mundial
y que todavía hoy en día
se recuerda con gran solemnidad.


Nunca más Fermina volvió a montar
en buque alguno
que navegara por el mar
y como Dios le dio a entender
vivió en Madrid, capital,
y en su pueblo Ucles, natal,
hasta que la parca le vino un día a llamar
ya rayando los cien años,
ya cansada de contar y recontar
su angustioso periplo en alta mar.

II
Un gran buque cruza los mares
y al encuentro de aventuras va
aunque lo suyo fue
una total desventura en su viaje inicial.

Titanic se llamaba
y le venía el nombre por ser
de entre todos los cruceros
botados en el mundo
el más grande y lujoso
habido y por haber en mar alguno.

Lejos de una costa segura
ya sobre los cielos la luna
chocó con un iceberg
cuando todos estaban
a punto de irse a dormir.

Fue tal su desventura
que el pasaje se dispuso a morir
en una noche siniestra
de aguas tranquilas
en que una orquesta de salón
con solemnidad marcial
no dejó de tocar un funesto valls.

Hielo que hiela la sangre
por culpa de un iceberg
el Titanic sufrió una gran herida
y se fue de repente a la deriva
para nunca más
de las profundidades del mar
volver a resucitar.

De una forma rápida
y sin tiempo para salir
del agua helada del mar
gran parte del pasaje
se vino sin remedio a morir
sin apenas poderse despedir
de ningún amigo ni familiar.

Cien años se van a cumpli
desde que todo esto
vino por desgracia a ocurrir,
ya sea en teatro, opera, película
o cuento para no dormir
cada uno cuenta la historia
como le viene a la memoria.

Final feliz
alguno debió aquella noche de ocurrir
aunque yo me atrevo a decir
que nadie estaría dispuesto a pasar
lo que aquel 14 abril del año 1912
al Titanic le sucedio en alta mar..

III
Cual tragedia saguntina
que no quiero para ningún familiar
un gran barco recién botado
vino violentamente a naufragar
en aguas internacionales
y como no en alta mar,
allí donde el agua salada se hiela
de lo frío que está.

La historia lo recuerda
y es tanta la propaganda
que de él se hace y el pesar
que el mes de abril
aquel de las aguas mil
se ha convertido sin nadie hablar
en una fecha singular
ya que accidentes como el Titanic
son difíciles de encontrar
en la vieja historia de la humanidad.

Se venden souvenirs
raros y tan raros de verdad
que solo se hayan
no por casualidad
en lo más hondo y abismal
de las profundidades del mar
y hasta allí descienden
como si fueran cosas de coser y cantar
buzos con tecnología punta y especial
para grabar y fotografiar
lo que queda de aquel gran barco
convertido por gracia divina
y cosas de la casualidad
en cementerio internacional.

Catorce de abril
en España se recuerda
de forma especial
pues tres fueron los muertos,
un pobre camarero,
un adinerado de armas tomar
y un agente comercial
los que murieron en alta mar
y sus cuerpos descansan allí
donde los muertos juegan sin cesar
con los bancos de peces y sirenas de metal.

IV
Fermina Oliva Cañete
no quería en barco viajar
pues ella no sabía,
por ser de tierras de secano,
ni nadar ni nada de la mar.

Se acordaba del Reina Regente
que en el Estrecho vino a naufragar
y de la batalla de Lepanto
difícil de olvidar y de contar.

Por eso rezaba
y pedía a Dios sin parar
para que su amado jefe
no tuviera la ocurrencia de comprar
un pasaje de aquel viaje inicial
en el que el Titanic se tenía que botar
rompiendo sobre cubierta
una botella de cava especial.

Dejaron a Eulogio
en la París de verdad
para que mandara sin cesar
cartas de recuerdo a la España Imperial
y los tres ¡Que barbaridad!,
criada y cortejo nupcial,
embarcaron en Cheburgo
no sin antes a la tripulación saludar
y tan mal lo pasaron
que dos de ellos volvieron
para poderlo contar
y el tercero, nieto de Canalejas,
se quedó por allí,
que más da el lugar,
dicen que por no respetar
el presentimiento de su madre
que le había recomendado
de forma muy especial
que en barco alguno
se privaran de montar y menos de viajar.

V
Es de una negra noche
perdida en los tiempos
de la que quiero hablar
en un mes de abril
en que nadie se podía imaginar
lo que en alta mar iba a pasar.

Un tremendo estruendo vino a inquietar
al peaje del Titanic
cuando este navegaba
sin que nadie pudiera pensar
que al fondo del mar
el barco con su carga se tenía que marchar.

Gritos y más gritos se debieron oír
en la más completa oscuridad
de un mar traicionero que se vino a tragar
como si fuera un fauno hambriento
al barco con su pasaje sin importar
sexo, edad ni condición social.

Todos a una del barco intentaban saltar,
muchos fueron los muertos
y pocos los que pudieron escapar
de una muerte más que segura
y desde entonces allí están
en lo más profundo del mar.

La leyenda viene a recordar
cuales fueron los últimos instantes
de aquel drama universal
pero a pesar de los pesares
pienso que la mejor de la ficciones
nada tiene que ver con la realidad
de lo que aquella noche en el Titanic
por la cabeza de algunos pudo pasar.

VI
Todo vino a ocurrir
en una noche sin fin
de gritos de dolor,
de besos de amor,
de agarrones para no caer,
de pisotones sin querer,
de tiros para espantar,
de música para consolar,
de ausencias para recordar,
de mucho remar
y de muertes por congelación en el mar.

Todo vino y todo se va.

Que más da
como fue en realidad
si ya de aquello han pasado 100 años
y de entonces hasta ahora
la humanidad
ha tenido tiempo para olvidar y para sellar
de la memoria colectiva
aquel drama sin igual
que nos viene y nos va
a esas horas del día y de la noche
en que uno no está
para otras cosas que no sean descansar.

VII
El instinto se impone a la emoción
cuanta razón
y más si vas en un barco y oyes
corran a estribor
que nos hundimos y no hay salvación.

Al parecer esto fue lo que ocurrió en el Lusitania
que sin venir a cuento
y por culpa de una guerra se hundió.
Dicen los entendidos que en el Titanic
el asunto fue a mejor
pues se actuó con sangre fría y pundonor,
lo que produjo corrección
y muy buena educación
en el desalojo del trasatlántico
y su posterior evacuación.

Menos cuento y más valor
para decir lo que de verdad ocurrió.
Murieron los que murieron
y se salvó parte de la tripulación
porque llevaban las armas
y disparaban al montón.

Cuando un barco se hunde
lo mejor es estar en cubierta
allí donde es posible la salvación,
primero los niños, después las mujeres
y a continuación sálvese el que pueda.

Cada vez que se acerca
esa fecha señalada con una flecha
en un calendario de la pared
que dice barco a la deriva
el Titanic necesita ayuda
pues se va a hundir,
se me pone la carne de gallina
y por mucho que lo intento
no puedo dejar de pensar en que
por culpa de un involuntario desliz
se hayan escrito tantos ríos de tinta
y los que faltan por escribir.

Lo del Titanic fue
como una gran locura
y vino a señalar
un antes y un después
en los cruceros de placer.

Tuvieron que pasar
muchos días
para que el mundo llegará a entender
lo que había ocurrido
en aquel viaje inicial del gran bajel.

Fue tanta la literatura
que sobre el tema se vertió
que no quedó títere con cabeza
ni gentleman con fortuna
sin enterrar en los cementerios de Halifax, Fairview, Barón de Hirsch o de Mount Oliver.

Y ya a estas alturas
casi en vísperas del 14 de abril
no me queda más que decir
que no sea invitarles a revivir
lo que ocurrió aquella noche
en que un gran iceberg
tras chocar se llevó en un santiamén
al fondo del océano al gran bajel.

Autor: Jose Vicente Navarro Rubio
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