sábado, 27 de abril de 2013

POESÍA: EL VIADUCTO Y BUSCARINI: ¡VAYA CON EL POETA Y CON SUS MIEDOS!

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No sé por qué escribo
sobre ciertos aspectos
ya pasados
de la historia de un hombre,
poeta, loco
y hambriento de todo aquello
que otros anhelaban
y el tenía  tan cerca
que me duele pensar que sufriera por ello.

Buscarini y el viaducto
son algo más que un cuento
pues al igual que el se quería sucicidar
otros y otras lo consiguieron
estrellando sus cuerpos
sobre el suelo duro
como si les fuera en ello
ganar la gloria una vez muertos.

Los hubo que cayeron
en la cesta de un panadero
y mataron de un  golpe seco
al pobre sujeto
que pasaba por debajo
camino de vender
lo que llevaba dentro
y más de suicida fracasadol
salió  pero que muy corriendo
tras hacer las ramas de los árboles
de mullido colchón
muy abierto
a los días y a  las noches
en aquel lugar concreto
en que dos zonas de Madrid
se unían
a través de un puente de acero.

Buscarini como otros
aprendices a suicidas
fueron agarrados a tiempo
aunque como el decía
por favor cogerme que tengo miedo,
de esta manera algunos suicidas fueron salvados a tiempo
y otros que saltaron salieron ilesos
ya fuera por el cable de una linea de tranvías,
o por la cesta de un panadero
que amortizaron el castañazo contra el suelo.

Murieron tantos
sin venir a cuento
que se podría llenar
todos los nichos de un cementerio.

Deudas, pasiones, cuernos y nervios
y más de un cabreo
fueron suficientes motivos
para que ese viaducto
construido para unir a un pueblo
se convirtiera en un arma de doble filo
que para 1928 llevaba unas 200 muertas y muertos
presidiendo
su pretil de color negro
en señal de mucho duelo.

Autor: José Vte. Navarro Rubio

RECORTES DE PRENSA: BUSCARINI Y SUS INTENTOS DE SALTO DESDE EL VIADUCTO AL AL VACIO




PERIODICO LA VOZ (MADRID) 19/3/1923

EL; ADIÓS A LA VIDA O ¡NO SE DISTRAIGA, GUARDIA!
Son Muchos los ciudadanos que tiene un drama inédito, en espera de que, algún amigo, entre los que más despreciaron por poco inteligente, llegue a ser empresario de un teatro y se lo ponga en escena. Luego, otros amigos se encargan de quitarlo de la escena. Pero son muy poco los aspirantes a autores dramáticos que se plantean el dilema de la representación o la muerte.

La Humanidad carecería de matices no hubiese hombres singulares, y Armando Buscarini es un  ser singular, que ha convertido el intento de suicidio en plural. Varias veces ha intentado Buscarini apartarse de la senda más o menos escondida de la vida e iniciar un viaje hacia la luna blanca en una noche azul goteando la sangre roja de su cuerpo gris.
La última vez que Buscarini ha intentado pasar de un 'salto a representar sus dramas en el coliseo divino, ante un público selecto, compuesto por todos los que gozan de la gloria, ha sido en la madrugada de hoy. Buscarini se miró a los pies y les dijo:

Ya lo sabéis, conductores de mi débil cuerpo: he decidido privar a la Humanidad de este alma de poeta que escarba todos mis sentidos, ¡Andando!
Los pies, que, por lo visto, saben ya el camino del Viaducto, sin titubear y sin tropezar se dirigieron
al férreo armatoste, máquina privilegiada para suicidios.
Buscarini llegó al centro del puente, miró a la derecha y a la izquierda: no había nadie. Recorrió su cuerpo un temblor miedoso, ¿Sería posible que el jefe de Policía hubiese quitado de allí a la vigilante pareja? Buscarini, indignado, estuvo a punto de incurrir en un atentado de palabra contra el director de Orden Público.
A la luz de un reverbero vio moverse una sombra. ¿Era un fraile o un guardia? Buscarini pidió a la luna, su amada, que aquel fantasma fuese un pacifico guardia de Orden Público. Si lo era, estaba salvado. Porque si no, era imposible realizar con éxito un intento de suicidio. Tendría que suicidarse de verdad, y eso ya no es un intento. la sombra, pasó al lado de Buscarrini. Este hizo un gesto trágico; pero el guardia meditaba y no fijó su atención en aquel hombro que reclamaba sus servicios. El guardia
pasó de largo.
Volvió al cuerpo del poeta el temblor miedoso. El estaba seguro de que sin guardia próximo y atento no montaría sobre la baranda del Viaducto, ¿Pero cómo puede estar seguro un hombre de no coger una pulmonía en aquel lugar? Y, a veces, las pulmonías son algo más que intento de muerte.

Buscarini sacó del bolsillo una carta, y con voz entonada declamó:
"Señor j u e z de guardia (el guardia miró atónitamente al poeta): Me quito la vida porque no consigo estrenar el drama en cinco actos que tengo escrito, titulado "Sor Misericordia" (El guardia, ante la indirecta, da un paso hacia el poeta), en colaboración con Francisco Villegas, quien no quiere entregarlo a los empresarios,Creo, señor juez, en el éxito definitivo de este drama, que está escrito con todos los fervores y flota en él mi vida (El poeta respira  al ver qué próximo a él está el  guardia)  atormentada. Perdón,  señor juez. Armando Buscarini." Con voz bronca exclamó:
—¡Señor guardia, a cumplir con su deber, como yo cumplo con el mío!
Y levantó una pierna, que cuidadosamente colocó sobro la baranda. El guardia no necesitó ver más.
Cogió al poeta y lo llevó ante el juez. Ante el representante de la justicia, Buscarini dijo:

 —Por la luna blanca de mis versos, por al amor azul de mi fantasía, yo os juro, digno magistrado de la justicia humana, que jamás cruzará por mi mente la vil idea del suicidio. Caigan sobre mí las persecuciones, que de ellas triunfará mi altivez de poeta.


EL ACOSTUMBRADO SUICIDIO DE BUSCARINI

 PERIDICO LA VOZ (MADRID) 15/04/1924

El poeta lírico Armando Buscarini ha  intentado una vez más poner fin a su existencia. Dicho esto sobra indicar el sitio que buscaba para llevar a término su fatal resolución. El Viaducto de la calle de Segovia ha sido en otras ocasiones, y en el presente, el teatro donde Busscarini intentó representar esta última tragedia.

¿Tragédia hemos dicho? Buscarini es un poeta de múltiples aspectos. No tiene únicamente pasiones trágicas y acentos líricos, sino también momentos emocionantes de pasión dramática y notas cómicas de de fino humor.

A esta múltiple personalidad se debe que el joven y ya tantas veces fracasado suicida lleve sus actos de fuerza trágica y de gracia humorística. Es un apasionado de lo trágicocómico.

Vivía el poeta Buscarini obsesionado por el Viaducto. Anteriormente hace un año o poco más, Armando intentó arrojarse a la calle de Segovia dESde las alturas.
 No pudo conseguirlo, porque el poeta había sido sujetado por los guardias que a diario prestan servicio en aquel sitio. 
 Ahora, Buscarini no quería fracasar en su intento, y llevó una correa con el objeto de ahórcarse, en caso de que no le sirviese el Viaducto
.
Armando se había despedido de su vida con un canto tristísimo que había compuesto anoche, alumbrado  por la luz de la luna, de .su amada, que lucia en loa cielos, llamándolo o a ella. Sabe Buscarini .que las almas de los poetas bohemios suben a la luna, donde tienen un trono de ricas •piedras. 
El adiós a la vida lo recitó esta mañana en el Viaducto. Desde la altura, la vida tan baja, no podía perder ni un solo gesto, ni un ademán, compañeros inseparables de la despedida elegiaca.
Buscarini creía que, entretanto, llegarían loa guardia»; pero los versos no los atrajeron. Entonces, lleno de resolución, ató la correa en la reja. Quería acabar rápidamente.
—Si me arrojo por el Viaducto, voy a llegar muy tarde abajo, y yo deseo acabar pronto -pensó- Además los pobres guardias que ningún mal me han hecho, no podrán cumplir con su deber de impedir mi suicidio.
Pasó otro rato Armando Buscarini seguía atando la correa y los guardias seguían sin enterarse, o al menos, o al menos a Buscrini le parecia que no se enteraban, porque no venían a cumplir con su deber

Por fin el poeta acabó de atar la correa a la verja. —¿Que hacen los guardias'! — volvió a preguntarse..
Miró, y los guardián continuaban impasibles. -¿Tendré que recitar otra vez la elegía despidiéndome de la vida?  Pero no pudo, porque la pareja se dio cuenta, se acercó y lo detuvo Buscarini fue conducido a la Comisaria donde declaró que había intentado suicidarse. —Las causas de la fatal resolución que había tomado es que siguen sin estrenarme el drama que debía darme la. inmortalidad . Que me, lo representen, porque, si no, volveré a irme al Viaducto. Como Buscarini había dado palabra, de honor en otra ocasión de no volver a intentar matarse, y  como no cumplió su palabra, el poeta lírico quedó detenido. 

GLOSARIO DE ACTUALIDAD: EL EJEMPLO DE BUSCARINI
MUNDO GRÁFICO 18 DE JUNIO DE 1924
No desapareece,no, el tipo tristemente pintoresco de la bohemia artística. Fruto de una ambición que pugna por desarrollarse en un ambiente ingrato y poco propicio, el bohemio—mitad ilusión, mitad impotencia— subsiste aún y existirá siempre.
El tipo más característico de la actual bohemia literaria es Armando Buscarini, un mucliachito cetrino, de ojos de fiebre y traza lamentable, que bracea valerosamente contra la corriente en el turbulento oleaje de la vida madrileña. Si hubiera nacido qunce años antes, Buscarini hubiera sido un indolente parroquiano de café ó de taberna, que en su tertulia hubiera aguardado con resignación el momento de la fama consagradora ó de emprender el éxodo hacia el hospital.
Pero, «niño del siglo», Buscarini se lanza a la calle, á la conquista del pan, á la, publicidad do su arte. Buscarini ha entendido el espíritu de nuestros días. Y no es el bohemio que murmura al oído del generoso sus cuitas y que siente el orgullo ó el pudor de su anonimato y su pobreza. No Buscarini reparte prospectos, en los que explica su miseria é implora la protección de los editores y excita al público á comprar sus obras; entra descalzo y harapiento en los cafés lujosos y afrenta con sus andrajos y con su rostro de depauperado el lujo insolente de los dichosos; va casa por casa ofreciendo sus versos, y de cuando en cuando, como un buen reclamista moderno, intenta suicidarse, arrojándose
por el viaducto en ol momento propiciopara ser detenido y que los periódicos se ocupen de él.
Últimamente, Buscarini se ha situado en plena calle de Alcalá, ha esparcido en el suelo un montón de sus libros, y con su sonrisa de niño triste y desgraciado ha voceado su lírica mercancía, ofreciéndola á gritos a los transeúntes.
He visto á algunos escritores pasar por su lado y, lejos de adquirir un ejemplar del libro del compañero necesitado, sonreír despectivos ó indignarse contra el audaz innovador.
No hay derecho, amigos, cofrades. Lo que hoy hace Buscarini es, sencillamente, lo que ha hecho toda la literatura española: ocharse á la calle porque se moría de hambre y llamar al transeúnte, gritarle, incitarle á comprar libros, decirle que no es justo que un artista perezca sin pan, estimularle en pro de
las obras del espíritu.
¿Qué otra cosa significan los ajfiches de los editores, los reclamos y anuncios de los periódicos, los artículos sobre libros en. los diarios, loa retratos de sus autores en las revistas?
Antaño, los libros se publicaban en silencio. Hoy aparecen con estrépito de publicidad. Antes apenas se vendían, del mejor, unos cientos de ejemplares; hoy, un escritor empieza á poder vivir dignamente de su pluma. ¿Por qué? Sencillamente, porque la literatura se ha lanzado á la calle á pedir, a exigir, á llamar la atención del vulgo.
Como Buscarini, señores empingorotados y despectivos; ni más ni menos que como ese pobre niño triste y audaz y desgraciado quemerece mejor suerte...
JUAN FERRAGUT

LA UNIÓN ILUSTRADA 5 DE NOVIEMBRE DE 1930
 DEL MADRID TÍPICO: El Viaducto de la calle de Segovia

ARMANDO BUSCARINI, ASPIRANTE A SUICIDA.
Buen número de improvisados saltimbanquis han realizado en este trapecio formidable su dormitiva pirueta.
El que tiene horror al pistoletazo final, a la cuerda o al veneno fulminante pone su última esperanza en
esta altura y se Iamza al espacio después de trepar por la verja adicionada sobre la barandilla de hierro.
Todo esto ha prestigiado sobremaneraal Viaducto de la calle de Segovia hasta el extremo de hacerle candidato al Monumento de los Mártires.
Pero lo que en verdad le hará figurar como un lugar predilecto y significativo no serán las funestas acrobacias de tantos desesperados, de tantas víctimas anónimas, sino la constancia asombrosa de un poeta andamegio-, editor y vencedor de sus flibros, que ha batido el record de la fuerza de voluntad y de la audacia.
Nos referimos al poeta noctámbulo Armando .Buscarin! ,autor de «Primavera sin sol» y buen número de novelas cortas, dramas y libros ele versos, editados en diferentes imprentas cortesanas.
Armando Buscariní ha intentado sucidarse, arrojándose desde el Viaducto nada menos que doce veces. No hay exageración. 'Pero siempre, ha fracasado. El iba decidido a estrellarse, contra los adoquines de la calle de Segovia, pero antes de poner en práctica tan desesperada manía daba algunos alaridos, absolutamente naturales que atraían a los guardias encardados de vigilar el Viaducto.
Los guardias lo sujetaban fuertemente en el momento en que comenzaba a encaramarse. Armando Buscasini proseguía .gritando o recitando en alta voz algunos de su versos. Acudía la gente, que comentaba con piedad los móviles que empujaban al poeta a quitarse la vida.
La primera vez, Buscarmí consiguió su propósito : los periódicos y diarios le publicaron algunas de sus composiciones y íos Mecenas aflojaran la bolsa.
La popularidad del poeta crecía v el Viaducto iba adquiriendo nuevame:nte su pasado esplendor. Sólo que un dia, Armando Buscarini estuvo a punto de tener que suicidarse seriamente porque los guardianes se descuidara unos segundes er¡ prestarle su humanitaria cooperación.
Desde entonces, el autor de «Sor Misericordia» desistió de continuar figurando como aspirante a suicida

BREVE APUNTE SOBRE EL CANTOR DEL VIADUCTO
Así como Emilio Car rere sostiene una decidida predilección por las víasque desembocan en la calle Ancha de San Bernardo—o_no sabemos si la sostendrá ahora, desde que es millonario—, el Viaducto, como decía brevemente en un reportaje anterior, cuenta también con su aeda, que le ha cantado en diferentes ocasiones. Nos referimos a Rafael Cansinos-Assens.
Cansmos-Assens se detiene, invariablemente, rodeado de una corte de dis cípulos y entusiastas, en la pane del trapecio de la calle de ¿egov:a próximaa la pendiente difícil de la calle de la Morería, para saludar al alba después de su tertulia- de café Universal.
Nieve, llueva, granice, se desate el huracán, el cantor del Viaducto prosigue, irónicamente, la exposición de sus ideas. Los discípulos e incondicionales tiritan, y slg-uno se atreve a protestar, disimuladamente, en voz queda.
La palabra ds don Rafae! prosigue con estoicismo mientras llegan las primeras luces del día. Recordamos un frió amanecer invernizo en que estuvimos rodeando al Maestro seis aspirantes a la gloria. Comenzaban a descender algunos copos de nieve. Cansinos-Asseis hablaba de Filosofía y de Arte  Creímos despedir raíces de los plantas de los pies. Él aeda se había destocado y la nieve iba cubriendo su melena ensortijada.
Desde entonces, no puedo recordar al Viaducto sin sentir en uno de sus extremos !a alta figura de Cansinos-Assens, sonriente y hablando de Arte, de Filosofía.

C. Puertas de Raedo.

Escritores tan madrileñistas como Emilio Carrère también le dedicaron algunos versos al viaducto:
“Con sus zancos
gigantescos
se despatarra el viaducto
aplastando al Madrid viejo.
Noche estrellada;
silencio…
Los faroles trazan rutas ideales
de la noche en el oscuro terciopelo.
…………………………………………….
El viaducto, buen balcón
del soñador nocheriego,
y trampolín más seguro

para dar el verdadero
salto mortal,
el funámbulo de lo horrible,
que en su vuelo,

de trágicos volatines,
aterriza en los infiernos.

Suena un reloj… En la noche
se oyen los pasos del tiempo.”

LIBROS RECOMENDADOS: BIOGRAFIA DEL SOLITARIO DE JOSEP PLA

 
 Con esta biografía, la escritora catalana sigue la trayectoria profesional del escritor Josep Pla y busca, en sus libros (en los que el discurso autobiográfico es dominante), artículos y manifestaciones públicas o políticas, a la persona y sus experiencias existencial

POESÍA: BUSCARNI EL POETA MALDITO NOS MIRA



Feliz estoy conmigo mismo
pues veo
que aunque me llamen loco,
ido,
idiota,
hampón
y vagabundo sin fortuna
se venden mis libros
y en los teatros
se extrenan aquellas obras mías
que en su momento eran casi prohibidas.

Veo desde las alturas
que entorno a mi figura
han ido creciendo espectativas
gracias sobretodo a una editorial de nombre: Buscarini,
que me mima
y a unos colegas
en eso de escribir
que me han elevado hasta las mas altas cimas.

Desde aquí arriba,
a muchos palmos de altura,
los mocos secos
y la mirada perdida
me entran ganas de descender
para ver en el teatro
algunas de esas obras mías
que tienen que ver con hechos de mi vida
o con aventuras
en forma de comedía o tragedia numantina.

A gusto estoy
y quedo,
esa es mi fortuna,
con Dios.

Si por alguna de aquellas
leen algo mío
y tienen dudas
les dejo mi dirección
por si quieren escribirme
y en ello encuentran consejos
para sus desventuras.

A Buscarini,
hampón por méritos propios,
habitador  de los cielos
desde donde nos mira,
calle del poeta maldito, sin número,
junto a la Luna.

Autor: José Vte. Navarro Rubio

 

LIBROS RECOMENDADOS: AWARE DE VICENTE HAYA

Vicente Haya, el mayor experto en haikus de lengua castellana, con 17 libros publicados en nuestro país, acomete (desde su celda del Templo Kôfukuji en Nagasaki) la tarea de explicar en un solo libro todo lo que hay que saber sobre haiku. Establece 88 puntos fundamentales para entender el haiku, y para ilustrarlos traduce 262 haikus directamente del japonés.

El libro se titula Aware porque este término resume la noción de emoción estético-religiosa que en el japonés despierta la naturaleza. El autor parte de la premisa de que para entender qué es un buen haiku hay que conocer los errores que se cometen, y pone innumerables ejemplos de haikus japoneses que contienen esos errores, muchos de ellos de autores célebres.

Su lectura es tan amena como apasionante, ya que va desde la crítica mordaz a un tono poético que entra en el ámbito de lo místico.
Librería Central - Aware. Iniciación al haiku japonés

viernes, 26 de abril de 2013

POESÍA: LA BANDA ANDA DE FIESTA ¿ BUSCARINI DONDE ESTÁ?

Máscaras, 1938.




































¿La banda de fiesta donde va?
vestido con disfraces
jota que viene y jota que me va
un negro replica
lo mucho que le gusta bailar
en compañía de mujeres que lucen
traje de época
y buen estar
como si  hubieran nacido en el bulevar
de una gran ciudad.

Ellos los músicos
de esa banda tan especial
se dedican a lo suyo
pues en eso de tocar
vienen de lo que parece un carnaval
a esas horas indefinidas
que le hacen a uno pensar
que los bigotes afilados
y el compás
van a una en eso de bailar
al son de una tonadilla
que si les viene a agradar
pueden escuchar
con solo arrimar el oído al cuadro
y respirar
tan hondo
como pueda y sin jadear.

La banda de fiesta y Buscarini donde está?

Autor: José Vte. Navarro Rubio

POESÍA: BUSCARINI Y GOMEZ DE LA SERNA: DOS PÁJAROS PARA RECORDAR

A la derecha, una imagen tomada con rayos X de los pigmentos originales. Izquierda, el cuadro tras la restauración

No es broma, son dos tomas
¿quien da más?
altar y cripta,
sumisión y lealtad.

Gutierrez Solana
lo vino a bordar
en eso de reutilizar un lienzo
para plasmar
a Gomez de la Serna
vestido con corbata y traje de pana de Milán
para esa ocasión tan ideal.

Debajo del cuadro
que se vino a agrietar
surge con relativa facilidad
un bien dotado altar
con candelabro incluido,
imagen a la que adorar
y feligrés en el suelo tumbado
en señal
de sumisión total.

Uno y otro
el que se ve
y el que se  viene a adivinar
nos dan para hablar
de esas tertulias
a las que si  no eras invitado
no podías pasar.

De eso Buscarini sabía mucho
y de esta en concreto más
pues de ella lo vinieron a tirar.

A razón de esto
me parece que el suceso se vino a plasmar
de forma muy poco delicada
y más teniendo en cuenta
lo sagrada que era la cripta
y la inmortalidad
de quien se vino a demostrar
como el rey de las greguerías
y de los libros convertidos en pájaros para volar.

Autor: José Vte. Navarro Rubio

POESÍA: BUSCARINI QUE POR EL CIELO VA


 














Buscarini va
por el cielo
y lo hace de una forma muy singular
pues pregunta a todo
bicho durmiente
si le quieren publicar
un último poema que ha escrito
en una postal
que lleva por delante
la imagen de un Madrid ideal
con su feria de libros antiguos
y por detrás
unas lineas en blanco para rellenar.

Dice parte del poema
que ese Cristo de la poesía
me ha venido a enseñar:

Aunque sufra del mundo los desdenes
de mi vida de artista en la carrera;
aunque pasen altivos a mi paso
los hombres de alma ruin que nunca sueñan;
aunque salgan aullando a mi camino
los famélicos lobos que me acechan
con la envidia voraz; aunque en mi lucha
hambre y frío sin límites padezca;
aunque el mundo me insulte y me desprecie
y por loco quizás también me crean;
aunque rujan tras mí ensordecedoras
tempestades de envidia; aunque me vea
harapiento y descalzo por las calles,
inspirando piedad e indiferencia;
y, en fin, aunque implacables me atormenten
las más grandes torturas, aunque vea
que a mi paso se apartan las mujeres
por ver con repugnancia mi pobreza
( pero quizás ignorando de mi alma
el tesoro de ensueño que se alberga),
nada me importará, porque yo siempre,
caminando sereno por la tierra,
con el alma latiendo por la gloria
y flotante a los vientos mi melena,
iré diciendo al mundo con voz fuerte,
¡ con voz en la que vibre mi alma entera!:
-Es verdad que yo sufro; pero oídme:
¿qué me importa sufrir si soy poeta?

Yo le digo que no es nuevo
y el me dice que le da igual
y que le gustaría
que lo viniera a publicar
indicando a la vez
que si alguien quiere un autógrafo
él lo puede hacer llegar
si en el remite viene
nombre y apellidos y razón social.

Autor Buscarini

Autor: José Vte. Navarro Rubio




POESÍA: MADRID Y LOS POETAS Y ESCRITORES MALDITOS

 



Sean ellos los escritores malditos
bienvenidos a ese hogar
llamado Madrid sin más,
aunque a decir
de quienes han escrito sobre el particular
los tenemos que llamar
solo malditos a medidas
por unas cuestiones que vamos a explicar.
Unos por morir jóvenes,
Villamediana se vino a morir
a espada y casi estoque de descabellar,
otros como Quevedo por andar
de corte en corte
arrancando pétalos a una margarita
que quería deshojar
y el otro Lope de Vega
por gustarle demasiado el santoral.

Avanzando en el tiempo
nos vienen a buscar
Espronceda, Larra y Alejandro Sawa
un genio, este último
y a la vez calamidad.

Don Pio Baroja y Valle Inclán
no lo llegaron a hacer del todo mal
en eso de no claudicar
y darle un cierto aroma popular
al arte de entablar diálogos
y vivir al compás de la calle
vista ésta a través de un cristal

Y ya para acabar
viene la corte mayor
con delantal,
formada ella
por un grupo humano singular
del cual se pueden resaltar
Ruano, Carrere, Trigo, Repide
y Armando Buscarini
para el cual
tenemos una despedida especial
que consiste en solicitar
que ustedes vengan a comprar
algunos de sus libros
por dos céntimos, un real
y si en la contraportada lleva
autógrafo y dedicatoria
dos pesetas le vendrá a costar
Hángalo
          aunque solo,
                          sea por fraternidad
                                                     y ayudar
al poeta indomable
                          terror de una hermandad
que Madrid se quería ganar
                                      a base de ser diferente
                                                                    a los demás
                                                                      

Autor: José Vte. Navarro Rubio
                

jueves, 25 de abril de 2013

BUSCARINI Y LO QUE DE ÉL SE HA DICHO

 


Suicida de pacotilla
Poeta demasiado palurdo
Poeta con pocas dotes
Versos plagados de erratas
Osadía casi analfabeta de Buscarini
Profanador del idioma
Patadas al diccionario
Enfermo de egolatría
Patético
Envilecido de latrocinios y derramamientos líricos
Demostraba odio de clase
Arrogante.
Gárgola adolescente y maltrecha.
Orejas de soplillo
Nariz formidable inflamada de catarros y mocos que le cuelgan como carámbanos
Perfíl de caricatura.
Mirada inocente o perversa, o alucinada o delictiva.
Niño que nació del pecado
Creció como mártir, amarrado al suplicio de sus versos
Adquirió el vicio de la masturbación
Muchacho enclenque, pasto de enfermedades..... repulsivas.
Cinismo alevoso
Emborronador de papeles
Métodos poco ortodoxos, lindantes con la extorsión.
Bufón
Criatura de sonrisa embustera.Alternaba con una clientela promiscua de aprendices de escritor, tratantes de ganado y alguna peripatética modesta y bienintencionada que le comprara una remesa de sus obritas y se dejaba fornicar gratis, ennoblecida por un instinto maternal.
Itinerario de sordidez, locura y abyección.
Sodomita.
Pordiosero de las letras.

miércoles, 24 de abril de 2013

POESÍA: LA ÚLTIMA BATALLA DE BUSCARINI

 
Fue la última batalla
y por ello
la más cruel.

Fue la batalla decisiva
pues luchaba contra la muerte
y no pudo ser.

Ésta se lo llevo
de forma posesiva
y sin él
por supuesto querer.

La muerte fue
la que relamiéndose de gusto
se atrevió a ejercer
su desde siempre oficio cruel.

Tinieblas en el más allá
y poco más
la muerte puede ofrecer.
Versos relamidos,
quejidos para dar y vender,
suspiros
y no de amor
y mucho temer.

Descanse en paz Buscarini,
poeta que lo vino a ser.

Autor: José Vte. Navarro Rubio

POESÍA: AQUELLAS TABERNAS



Que bien
que hubiera tabernas inmundas de Moe
en aquel Madrid
de ricachones masticando puros
y bebiendo café
y señoras de bien
haciendo obras piadosas
con las cuales poderse comprar
un billete con destino "el cel".

Que bien,
que aquellos pobres
que miraban a traves de un cristal
a sus compañeros de viaje en eso de escribir bien,
pudieran disfrutar de un buen café
y compañia
en cualquier taberna de Lavapiés
y como no podía ser
les dejo con una taberna
de mucho tentempié

Autor de la poesía: José Vte. Navarro Rubio
 
 
 LUIS MIGUEL L. FARRACES / MADRID
 
En estos tiempos de cocina molecular, exotismo, minimalismo deconstrucción, fusión y demás tendencias, la taberna de toda la vida parece haber quedado arrinconada en el panorama gastronómico madrileño. Pero aún existen bastiones que guardan el sabor más castizo. Callos, caracoles, vino de consagrar, torrijas... Suelos de mármol, barras de estaño y zinc, grifos centenarios... Pequeños templos de la conversación en los que perderse pensando en tiempos pasados. ABC propone un recorrido por entregas en los que descubrir las tabernas con más historia de la capital.
Uno de los rincones fundamentales de este recorrido es Casa Alberto, cuya barra lleva viendo desfilar cañas desde 1827. En esta taberna, sita en el número 18 de la calle Huertas, la historia lo invade todo. La antiquísima máquina registradora, la saturadora de agua de Seltz con la que antiguamente se hacía el vermú o el grifo de siete caños sirven al visitante como testigos del paso del tiempo. Pero no son los únicos.
“En una de las paredes tenemos lo que fueron taquillas de teatro en las que se dispensaban entradas de la clá” - comenta Alfonso Delgado, dueño del local. “Las entradas de la clá eran pases que se vendían a un precio más asequible a cambio de recibir las instrucciones de un director sobre cuándo aplaudir durante la función”, añade.
Para regenerar Casa Alberto como la taberna que fue en el siglo XIX, Alfonso llegó a contratar incluso a un historiador, Juan Carlos Osorio, para buscar todas las referencias al local y a lo que allí se servía. Mario Pilar, el jefe de cocina, da algunas pistas de cómo han recuperado platos tales como los caracoles, el bacalao o los huevos a la madrileña. «Hay muchas fuentes. Tenemos recetarios de principios del siglo pasado. Pero basta con echar un vistazo por ejemplo a los escritos de Cervantes y ver qué platos aparecen.»
La Taberna de Antono Sánchez
Hoy pasear por el barrio de Lavapiés se asemeja en gran modo a recorrer las calles de Extremo Oriente. Bazares chinos, aromas de cúrcuma y cilantro que emergen de los restaurantes indios, volutas de humo que desprenden los narguiles de las teterías árabes... Así, en este microcosmos, llama la atención que en plena calle de Mesón de Paredes resista una fachada con detalles en madera sobre la que puede leerse Taberna de Antonio Sánchez.
Este establecimiento data de 1830, y su interior parece haberse inmunizado al paso de los años. Pero amén de los elementos que guardan el recuerdo del Madrid de otros tiempos, como las mesas de nogal, el barril de vino de consagrar o los carteles taurinos casi centenarios, la verdadera esencia de la taberna sigue residiendo en el espacio cultural en que llegó a convertirse a mediados del siglo pasado, cuando el establecimiento se encontraba bajo la tutela precisamente de Antonio Sánchez (hijo).
Antonio Sánchez cogió las riendas de la taberna en 1929. En ese año puso punto y final a su trayectoria como matador de toros, profesión que había desempeñado desde que en 1922 el diestro sevillano Ignacio Sánchez Mejías le diese la alternativa en la Plaza de Toros de Linares. Esa tarde, quizás por los nervios del debut, Antonio Sánchez fue corneado por su primer astado, Fogonero, cuya cabeza aún hoy cuelga de una de las paredes de la taberna.
Taller de pintura entre vinos
La pasión taurina de Antonio Sánchez atrajo aquellos años a grandes aficionados a la Fiesta, entre los que se encontraba Antonio Díaz Cañabate, escritor y crítico taurino de ABC. También allí el pintor Ignacio Zuloaga solía refrescarse el gaznate con un buen vino de frasca. El propio Cañabate escribió en ABC allá por 1947:
“Alrededor de esta mesa nos hemos sentado muchas noches con Ignacio Zuloaga. Aquí cenábamos unos huevos fritos con la clara rizada y coruscante y la yema intacta, sazonada con una chispita de sal. Una obra maestra estos huevos fritos. En estas cenas es donde únicamente oí hablar a Zuloaga de pintura. Daba consejos a Antonio Sánchez. -Usted pinte lo que vea, sin preocuparse de nada, con valentía, con decisión. Y Antonio Sánchez ha ido pintando todos los días, pintando a hurtadillas del trabajo de la taberna; primero, en su casa, en una habitación oscura, con la luz sucia de un patio mezquino (…)”
Díaz-Cañabate reflejó así el ambiente bohemio de la Taberna, que llegó a convertirse no sólo en tertulia, sino en taller de pintura dirigido por Zuloaga. Aquella columna en el periódico fue escrita para publicitar que en aquellos días una exposición en la Sala Clan mostraba una parte de los cuadros del tabernero. Pero ésta no fue la única vez que Díaz-Cañabate escribió sobre el local. Su obra “Historia de una Taberna”, está dedicada al establecimiento y sus gentes.
Los tiempos de Díaz-Cañabate, Zuloaga y Antonio Sánchez pasaron. Hoy la Taberna está dirigida por Francisco Cíes, más conocido entre los parroquianos como Curro. Haciendo honor a la tradición del local, él también fue matador de toros antes que tabernero. Curro se ha preocupado estos años no sólo de mantener el local casi intacto, sino de dar cobijo a la gente de la cultura. Y es que desde hace años se viene celebrando la tertulia de 'El Rato' , fundada por el pintor y poeta Antonio Lebrato y con presencia de personalidades del mundo de las artes, el periodismo o la política.
Las cámaras de ABC recorrieron los rincones de estos establecimientos para poder conocer su historia más de cerca. El resultado, en el vídeo que acompaña a la noticia.

POESÍA: CARTA A BUSCARINI






















Amigo Buscarini
como verás
en esto del arte de versar
ha habido tanta novedad
que ya nada es igual,

Me produce tristeza el comprobar
como la vara de medir
no se aplica por igual
y ahora es tan fácil salir al mercado
y publicar
que hasta por internet puedes fabricar
tu libro a título particular.

Desde arriba o desde abajo
o lo más seguro desde ningún lugar
estarás conmigo
en que la vida te  vino a ser fatal
y que te faltó
un padrino con capa y sombrero militar
que te hubiera ido a defender
contra ese atajo de mendrugos
que te acosaban sin cesar
a titulo personal
por el simple hecho de ser un poeta heterodoxo
con más mimbre
del que hace falta para fabricar
una buena butaca en la que que poderse sentar.

Autor: José Vte. Navarro Rubio

martes, 23 de abril de 2013

POESÍA: YA DE VUELTA Y DE CAMINO






Ya de vuelta y de camino
hacia otros lugares
me anima
en este cambio de papeles
tu papel como lector
y mi punto de mira
como poeta
construyendo una poesía
y al mismo tiempo
no se diga
unas ciertas ganas
no contenidas
de lanzar al aire
alguna que otra pregunta.

¿Existieron en la vida de Armando Buscarini
amigos verdaderos
a los cuales confesar
sus penas contenidas 
o quizás solo se dieron
en aquella marea humana
de seres humanos
viviendo en portales, buhardillas,
casas de piedad y de acogida
animales salvajes
en una selva primitiva
haciendo cada uno
su propia vida
y mirando de reojo
hacia más allá
de donde les alcanzaba
el olfato y la vista?

La bohemia vista
desde nuestra actual perspectiva
suena a romántico
si perdemos de vista
lo que encerraba por dentro
y a esas pobres víctimas
que ahora ante nosotros se arremolinan
 pidiendo un poco de justicia.

Autor: José Vte. Navarro Rubio

LIBROS SOBRE LA BOHEMIA Y/O BUSCARINI

estuche rafael cansinos assens: la novela de un literato (3 vols. ) (nueva edicion revisada y ampliada)-rafael cansinos-assens-9788420699295

Sinopsis

Novelista, poeta, ensayista y traductor incansable de diversas lenguas, Rafael Cansinos Assens (1882-1964) es una figura injustamente olvidada de las historias de nuestra literatura contemporánea. Sus amenísimas memorias, tituladas La Novela de un Literato, reconstruyen la vida intelectual y bohemia de Madrid entre el final del siglo xix y el estallido de la Guerra Civil. Dividida la obra por razones editoriales en tres volúmenes, esta primera entrega, que se extiende hasta 1913, cubre la etapa de iniciación durante la que el joven escritor conoce a las figuras más representativas de la cultura madrileña. Sobre el trasfondo de los principales acontecimientos históricos del período, desfilan las figuras de Alejandro Sawa, Villaespesa, Rubén Darío, Valle Inclán, Antonio y Manuel Machado, Juan Ramón, Colombine, Santos Chocano, Blanco-Fombona, Zamacois, Felipe Trigo, Blasco Ibáñez, etc., en el marco de tertulias de café, redacciones y veladas admirablemente recreadas por el talento de quien fuera uno de sus principales animadores. La presente edición de bolsillo ha sido cuidadosamente revisada y reordenada por Rafael M. Cansinos.


Fuente: http://elpais.com/diario/2009/08/29/babelia/1251503420_850215.html

ROSA MONTERO 29 AGO 2009

La ventaja de ser una ignorante, como yo lo soy, es que eso me ha permitido el gran festín de leer por primera vez a Cansinos Assens hace unas semanas. Descubrir a Cansinos a estas alturas, en efecto, viene a ser algo tan original como descubrir la gaseosa. Pero también es cierto que, para el gran público, este escritor fascinante es un completo desconocido. Nacido en 1882 en Sevilla y residente en Madrid desde los 15 años, Rafael Cansinos Assens es el literato por excelencia, un febril letraherido cuyo corazón debía de bombear tinta en vez de sangre. Desde la adolescencia quiso ser escritor y sólo escritor; vivió la bohemia, la mugre hambrienta e histriónica de los artistas de principios de siglo, el Modernismo, más tarde el Ultraísmo, después el desplome de ambos movimientos. Y la Guerra Civil y la cruel posguerra, un desierto poblado de fantasmas.

Qué modernísima es su escritura, qué trepidante y ligera, grotesca y conmovedora en ocasiones, desternillante a menudo
Yo supe de Cansinos hace muchos años gracias al gran Borges, que le consideraba su maestro. Pero pensé que el escritor argentino no lo decía totalmente en serio, que citaba a un raro y oscurísimo literato español para epatar, en uno de sus saltarines juegos borgianos. Y desde luego Cansinos Assens es un raro glorioso, empezando por la chusca anécdota de que es pariente de Rita Hayworth (Margarita Cansino de nombre real) y terminando por sus dotes de virtuoso políglota (hablaba inglés, francés, alemán, hebreo, árabe...). Su madre y sus dos hermanas eran fervientes católicas, casi monjiles, pero la familia paterna venía de una tradición judeoconversa y, desde muy joven, Rafael se fue identificando más y más con el judaísmo. Publicó salmos y antologías talmúdicas, además de novelas, ensayos y críticas. Tras la Guerra Civil fue depurado por la dictadura por judío; le quitaron el carnet de prensa (mientras Franco, curiosamente, recibía el carnet número uno de la nueva asociación de periodistas) y se vio abocado al exilio interior. Un exilio largo y definitivo que sólo acabaría con la muerte del escritor en 1964.
En esos años oscuros vivió de traducir. Aunque durante algún tiempo no pudo firmar sus trabajos en España, fue el gran traductor de Dostoievski, Schiller, Goethe, Balzac... Realizó la primera traducción directa e íntegra del árabe al español de Las Mil y una noches y del Corán, todo ello acompañado de amplios estudios. Su currículo es impresionante, pero aún impresiona más que sobre toda esta esplendidez cayera el olvido borrador, un silencio tajante como de guillotina. En los años cincuenta, siendo ya septuagenario, escribió la obra que ahora he devorado, La novela de un literato, tres desmesurados, tal vez algo excesivos volúmenes que no son una novela, sino una especie de memorias colectivas, un retrato febril del Madrid literario y bohemio desde 1898 hasta 1936. Al parecer Aguilar le había prometido publicar el libro, pero cuando leyó el manuscrito, en 1961, lo rechazó por miedo a las querellas por alusiones y a la censura. Sólo lo publicaría, dijo, si hacía enormes cambios. Cansinos se negó, tras lo cual volvió a sumergirse en la oscuridad como una vieja ballena. A su entierro sólo acudieron siete personas.
No parece una existencia muy feliz, y, sin embargo, La novela de un literato es un libro lleno de vida e incluso de una desaforada alegría que a veces se parece a la tristeza. Qué modernísima es su escritura, qué trepidante y ligera, grotesca y conmovedora en ocasiones, desternillante a menudo. Todo el libro sucede en un radio de tres kilómetros alrededor de la Puerta del Sol de Madrid; y ahí, como en una gota de agua que, vista a través del microscopio, revela un hervor de bichejos, van pasando las gentes y las décadas, todos tan atareados en sus menudas vidas de paramecios altivos. En los tres volúmenes de Cansinos Assens aparece todo el mundo: Juan Ramón Jiménez y su delicuescente languidez; el inefable Valle-Inclán, "agitando, como un ala, la hueca manga". Blasco Ibáñez, apasionado y petulante, apabullando al gran Galdós, menudo como un pajarito. Y los dos Machado, y Baroja, y más tarde Huidobro, García Lorca, Alberti y mil más. Todos ellos atrapados en un instante de su cotidianidad, todos reales y creíbles. Como cuando explica que los escritores solían vender a toda prisa los libros dedicados que les regalaban otros escritores, para poder pagarse con ellos la merienda: "¿No era ya famosa aquella frase del grave Antonio Machado al recibir Sol de la tarde, de Martínez Sierra: 'Sol de la tarde, café de la noche'?". Bostezan y sudan los personajes a tu lado, como si estuvieran sentados junto a ti.
Es un mundo desenfrenadamente masculino. Se cuentan cosas de chicos, cosas de hombres, con un adobo de prostitutas y vedettes. La novela de un literato retrata con gran tino una realidad machista y homofóbica, pero en honor de Cansinos diré que, aun siendo un varón de su tiempo, parece mostrar cierta sensibilidad ante la desigualdad femenina, como cuando saca a la pobre Carmen de Burgos, Colombine, teniendo que dictar un artículo a toda prisa mientras cuida a su niña y sofríe algo en la sartén.
El libro tendría interés aunque sólo fuera por los chismes que narra, pero es bastante más que eso. Es un fresco intenso y un poco melancólico de la vida en toda su pequeñez. Todo ese desasosiego chirriante, esos sueños de gloria, ¿para qué? Cansinos Assens siguió viviendo en el centro de Madrid y mantuvo hasta su muerte sus costumbres bohemias: dormía de día, trabajaba por las tardes, salía por las noches hasta el amanecer. Pero cuando escribió La novela de un literato ya era viejo y tenía una guerra a las espaldas. Y esa sombra sobrevuela la alegría del libro. Yo lo he leído en la edición más reciente, un bolsillo espantoso de Alianza Editorial cuyas páginas se van desprendiendo a medida que las pasas (cosa quizá apropiada con el tono del libro: sic transit gloria mundi). Puede que no sea un título fácil de encontrar, pero he decidido hablar hoy de él porque me parece una obra formidable que habría que rescatar. Chisporrotea el texto, cruzan centellas.

POESÍA: BUSCARINI Y LA LOCURA TODO VA JUNTO



Por la noche en el manicomio se oyen ruidos
y carcajadas a hombros de las sombras
corriendo por los pasillos
de paredes cubiertas con estampas de Nuestro Señor Jesucristo.

En la noche un loco llora en la cama
pues quiere escribir un libro
en el que se diga que la locura es cosa de niños pijos,
pero la noche no le deja cumplir su anhelado sueño repetitivo
y le recuerda al loco, poeta, Armando Buscarini,
y de padre desconocido
que está allí para hacer justamente lo contrario
de lo que su mente le pide en todas las noches de esos años sometidos al olvido.

En Madrid el manicomio era parte inseparable de sus años como niño,
en Valladolid era destierro permitido
por aquellos que tenían miedo a un Buscarini
que se escapaba de su encierro para recoger nidos
en las alamedas del Manzanares
y en las praderas de un palacio con rey incluido,
por eso llegó nuestro loco a Logroño
por ser su terruño
y porque nadie quería locos como vecinos.

Así de esta forma
sin añadir
ni una coma ni un punto
se acaba el poema
y se va uno
al catre, cama, litera, sofá o banca de madera de pino
que le aguarda en un cuarto
en el que se vienen a oír
todas las horas completas del mundo

Autor: José Vte. Navarro Rubio

LIBROS RECOMENDADOS: MAREA HUMANA DE BENJAMIN PRADO

http://criticalibros.files.wordpress.com/2011/10/mareahumana.jpg

"MAREA HUMANA" - BENJAMÍN PRADO


Poemas de Benjamín Prado incluidos en el poemario Marea humana (Visor Libros), galardonado con el VIII Premio Internacional de Poesía Generación del 27:

EL SOÑADOR

Una noche soñé que era Pablo Neruda.

Estaba en una playa
y oí en mi corazón segundos rojos,
vi en el cuarzo una suma de erizos y tormentas,
vi en la gaviota un cruce del vértigo y la nieve.
Todo era tan real.

Un clavel era el ojo de quien mira un incendio.
La escarcha era una lluvia de cúpulas deshechas.
Los destellos del oro,
avispas que volaban en torno a su panal.

Yo fui Pablo Neruda,
compré diamantes en las fruterías,
domaba diccionarios con un látigo verde
y cavé un túnel que iba del pan a las banderas.

Tú venías a mí
como septiembre acude a las manzanas.

Cuando me desperté,
la sombra de los árboles
le ponía a la luz sus negras herraduras.

Cuando me desperté
no quedaban ni viento ni banderas
y te había perdido.

A veces es tan triste no ser Pablo Neruda
y que la noche sea nada más que noche
y el día, sólo el día.

Del mismo poemario Marea humana, extraído de la segunda parte titulada El enamorado:

II

Mi amor me dijo un día:
-No olvides que te quiero y olvídate de mí.
Yo intento obedecerla,
partirme en dos y ser como el ángel de Borges
que volaba a la vez a oriente y occidente,
al norte y hacia el sur.
Partirme en dos y que uno de nosotros
pueda seguirla siempre,
pueda siempre creer que no se ha ido.

Al hombre que no olvida que le quiere
no lo van a vencer ni el tiempo ni la duda;
no podrá la tristeza cavar en él sus minas
o el desánimo abrir sus embajadas.
Y tachará las sombras,
simplemente,
con escribir su nombre:
como cuando corrige la oscuridad del mundo
la gramática blanca de la nieve.

El hombre al que suplica que la olvide,
sufrirá la distancia,
la amargura,
el silencio implacable que latido a latido
forma
su perla negra
dentro del corazón.
Y todo será igual que beber con las manos:
el agua que retenga no va a apagar su sed
y el agua que se escape, se llevará su vida.

Por las noches,
los dos
duermen pensando en ella.
Y al despertar,
hay uno a quien va a herir el sol
-porque los sueños arden con la luz
y la verdad, a veces, es una quemadura-
y otro que va a decirle:
-Como yo sé que sólo aquel que acepta el vértigo
se merece las cimas,
mi amor, sigue matándome,
que para mí no hay muerte más hermosa
que morirme sin ti mientras te espero.

POESÍA: BUSCARINI Y LAS MOSCAS COJONERAS



Desgarrados y excentricos
son los hijos libres
del pueblo vencido
que pululan como moscas cojoneras
por las sendas, aceras y caminos
a falta de pan, hoz y martillo.

Fueron desgarrados
porque otros iban bien vestidos
y excentricos
por ser superiores al resto de mortales
domados y al servicio
de los llamados amos, burgueses o patricios
de todas las eras y siglos.

Bienvenido Buscarini
a ese lugar o sitio
desde el cual serás
de vez en cuando ofrecido
como si fuera en un circo romano
a las garras de los leones
en este caso llamémosles amigos.

Autor: José Vte. Navarro Rubio

POESIA: BUSCARINI O LA FUERZA DEL SINO





Creyó ver un reloj deformado
y sujeto de él su destino
como si fuera un número alargado
viajando por un laberinto.

Eran los últimos años
de un Armando Buscarini convertido
en paseante  nocturno
entre jardines y pasillos
de un caserón en el que se oían aullidos
de hombres lobos amarrados
a la rama de un olivo.

Su vida era parte de la vida
de quienes le habían convertido
en un pedazo de mueble
en un rincón apartado
antes de ser destruido.

Todavía tuvo tiempo el poeta.
Armando para los amigos,
de escupir al mundo
y por eso se le tiene por loco
y por eso mismo
se le ha perdido el respeto
como si fuera un cernícalo.

Que difícil es amigo
el ser comprendidos
y más difícil todavía
hacer oficio
en esas parcelas de la cultura
que algunos han construído
para regocijo propio
y escarnio de los extrovertidos.

Autor: José Vte. Navarro Rubio


POESÍA: A PESETA EL LIBRO



Le gustaba a Armando  Buscarini
oír su nombre
y ver
como le compraban
sus libros,
quería ser poeta
a pesar de los pesares
                               y
de
   las
      muchas
                piedras
                         que encontró
                                          en el camino.
De joven
se le abrieron las puertas
y cual trino
de gorrión preso
en una jaula
con garrotes galvanizados
color plata y oro
                      pulido
se marchitó su existencia
y con los últimos calores
y la llegada de los primeros fríos
el poeta,
que de la vida sabía
todo aquello
que había aprendido
saltando ramblas
y cruzando las calles
descalzo hasta los tobillos,
se marchó al encuentro
de unos mejores tiempos
que a lo visto
ni existieron ni han existido.

En la avenida de su nombre
ya no se volvió a oír
aquella voz quebrada
por el llanto de un pobre
y las risotadas de los ricos
dejándose querer
hasta ese punto justo
en que se tienen que echar las manos a los bolsillos.

La ciudad, Madrid, vivía y vivió
y en nada que no fuera
 seguir
        su marcha
                      hasta el infinito
se dio cuenta
de que Armando Buscarini,
el muerto vivo,
había dejadosu sitio
por imperativo
de quienes tenían poder
para retirar de la calle
a los bohemios
de recio compromiso
a escritores más refinados
diestros en el oficio
de sacar dinero
de allí donde nunca nadie
imaginar hubiera podido.

Autor: José Vte. Navarro Rubio 

lunes, 22 de abril de 2013

POESÍA: BUSCARINI Y SUS LIBRETOS

 

Yo sé
que después de muerto
te habrás revuelto
en tu tumba
buscando entre tus huesos
esos folios perdidos
en los que habías escrito
el último verso.

Yo se que guardas algún poema
para esos tus amigos
que tanto te quieren
y te observan con respeto.

Tu amistad
cae
sobre los que impregnados
de tus lamentos
recorren esos lugares
de calvario cierto
que tu pasaste
para redimir al resto
de la canallesca
que se alimentaba de tus restos.

La miseria humana
se alimenta de todo esto.
De lo que pienso,
de lo que me dicen,
de lo que creo
y falto todo de sentimientos
de palabras soeces
que remueven los cimientos
de los edificios más altos
y de los nichos más pequeños.

Reclamo
dignidad y respeto,
en todo y cada uno
de esos momentos
en que fuiste
solo tu con tu sufrimiento
ese enfermo
que se paseaba por Madrid
vendiendo
al igual que Fausto
su alma al diablo
con tal de ver publicados
sus "opúsculus"
y pequeños libretos.

¡Gloria a Buscarini,
suenen las campanas
y pendule el botafumeiro!




Autor: José Vte. Navarro Rubio


LIBROS RECOMENDADOS: UNOS POCOS AMIGOS VERDADEROS DE SANTIAGO ONTAÑÓN Y JOSE M MOREIRO

POEMA: YO PERSIGO Y NO ENCUENTRO


Yo persigo y no hallo
la dicha de hacer un gran poema
y aun teniendo la materia prima
y lo que es lo principal el tema
uno se encuentra
con que a veces no le salen las palabras
y lo que piensa
se diluye en el aire como si fuera
una mota de polvo
en mitad de una gran tormenta.

Es el fin último de los poetas
escribir el mejor verso
y que todos le quieran
y en ello se nos van los años
y cuando echamos cuentas
nos percatamos de lo que la vida nos pesa.

Seguro estoy de ello
que si Buscarini se fue al otro mundo
con alguna pena
no fue por lo poco que llenó de alimentos su despensa
sino por no haber triunfado en vida
en eso de construir y recitar poemas.

Autor: José Vte. navarro Rubio

POESÍA: A VECES UNO CALLA



A veces uno calla
                       y en otras
tiemblan
          hasta
                las
                   palabras
Es
      en los encuentros
                             y desencuentros
                                                  y cuando viene a cuento

                                                                                   y fallan otras artimañas
cundo uno piensa
                       que la vida
                                     es corta
                                               y por ello
                                                            hay que hacer grata
                                                                                  
nuestra existencia sobre el planeta
                                                pues no somos vegetales
                                                                                 insensibles
                                                                                               a lo que en el mundo pasa.

Autor: José Vte. Navarro Rubio
                                                                              

POESÍA: HABLA LA MAÑANA Y CALLAN LOS SILENCIOS

 

Habla la mañana
y callan
los silencios.

Desde los primeros
instantes
de ese universo hecho
a golpe de azada
se viene
el rumor de los días
a plantar cara
a la oscuridad
de la noche
que descansa
en el estomago de un fauno soñoliento.

Soy un rumor creciente
dice la noche
que viene a nacer
en los ojos de un ciego.

Desde la noche
varada en un puerto
se ve
como los hombres 
aran los campos
y se buscan asimismo
para ser más eficaces
en su trabajo diario.

Es la noche preñada
desde hace tiempo
la que espera parir a un hijo
condenado a ser luz,
como esa otra
que un día tuvo que ver un poeta
poco antes de morir,
loco por fuera y cuerdo por dentro.

Autor: José Vte. Navarro Rubio

POESÍA BUSCARINI NO SE DEJÓ LLEVAR POR LA ROSA DE LOS VIENTOS

 

Un día en que descansaba la rosa de los vientos
sin indicativos marcando
por donde sale el sol y se vienen los buenos vientos,
un día largo de panes bajo el brazo de un niño que saluda con tirabuzones en el pelo,
un día sin más carga solar que la luz de un mechero,
un día se vino Buscarini al encuentro
de todo aquello que viajaba por su cabeza y le constreñía el cerebro
y en ese día marcado en su memoria
vio de lejos
la estación de su vida con vías muertas dentro de un recinto lleno
de mujeres y hombres con maletas y señales de carbón entre los dedos.

Ya estoy se dijo el poeta joven, idiota o memo, para los talentos,
y en ese día y en ese momento se juró
cruzando la mano izquierda dentro de un bolsillo de su pantalón, delantero,
que el sería poeta
no por serlo
más bien por recitar poemas y escribir versos
a esa novia desconocida y a esas amigas de su pueblo
que salieron a la estación a despedirle con caras de aburridas de tanto jugar al tejo.

Me haré poeta,
poeta recio,
de cantares saliendo de la garganta
como balas disparadas hacia un cerro
y daré a mi madre
todo aquello que soñó
y lo que no soñando yo para ella quiero.

En una estación de Madrid
y  a silbido de cañón
metido en una olla vestida de negro
se marcha aquel tren que a Buscarini le había traído de lejos.

Maleta al hombro y rezando un credo
por una calle con acentos a lenguas romances por medio
va Buscarini pegando patadas a un bote tan corroído por dentro
como el horizonte que se abre ante él y que a su madre le causa respeto.

En una calle con puerta de madera de pino viejo
se paran la madre y el hijo
y mirando hacia un letrero
leen se alquilan habitaciones
por módicos precios.

¡Esto es lo que buscaba! exlama la madre,
¡esto!, dice Buscarini,
y un lápiz y mucho papel con que poder escribir lo que yo anhelo.

Yo no quiero, dice el sol,
plagiado por fuera y por dentro,
no quiero
que te hagas ilusiones
ni de que vayas por ahí diciendo
que la ciudad se come a los hombres
y les seca el cerebro
a poco que te asomes a una ventana
para ver pasar a un oncejo.

Un día Buscarini,
Amando, como el quería,
y Antonio, por su abuelo,
se fue a la escuela
y aprendió aquello
de que la letra con sangre entra
¿será por eso que el poeta sufriera en vida
más que Jesucristo el día de su encuentro
con dos ladrones y un romano que le partió, entre la cuarta y quinta costilla, el pecho?.

Madrid
y sus desechos,
ya sean poetas
o becerros
sobreviven al encuentro
de ese joven provinciano
que se cree poseso
del alma de otro poeta
que colgaba nidos de golondrinas del techo
como si fueran chorizos enrollados en un palo tieso,
y él que lo veía,
lo hacia perdido en el silencio
de un manicomio de Logroño,
cruz, muerte y entierro.

¡Buscarini!
¿Quien me llama?
lelo
es un negro
que toca un virtuoso "tam tanero"
para que luego digan
que a ti te guiñaron el ojo sin quererlo.

Autor: José Vte Navarro Rubio

domingo, 21 de abril de 2013

POESÍA: ¿PECÓ DE IDIOTEZ BUSCARINI O SUFRIÓ DE ABUSOS?

 

¿Idiotas por qué?
¿No me explico
a que es debido
el hecho de desacreditar
a aquellos que son fieles a sus principios?

Quizás Rafael Cansinos vino a ser
algo más que un tertuliano
e hizo de tunante de turno
de esa cohorte de poetas
que necesitaban de un sujeto
bien avenido
para ser algo más
que aprendices de oficio
en aquel Madrid de elevados precipicios.

Me uno
a los de las lágrimas
y me río
de eso de mostrar fervor
y a la vez pegar con un martillo
a ese pobre Buscarini
que se subía al viaducto
con o sin ayuda
de ningún patrocinio
para darse a vender
al igual que lo hacen ahora
los llamados publicistas
que quieren introducir
determinados productos
con las garantías suficientes
como para alcanzar el éxito oportuno. 

Poeta, al parecer,
con tan pocas dotes
está haciendo mucho ruido
y de haber vivido Buscarini
más de lo que la diosa fortuna le ofreció
en plato adornado
con las lentejas de turno
quizás hubiera escalado posiciones
en esa escalera
con tantos peldaños como quiera uno.

González-Ruano por el cual  muestro
mi desprecio más absoluto
se rió del Buscarini
lo que quiso
y en ello gasto más lengua
de la que le cabe en la boca
a ningún ser humano
con dos dedos de principios.

Algo tuvo que haber
lo más seguro, celos,
del que se siente superior
y no es capaz de demostrar
ese valor absoluto
sin el cual el fracaso esta servido.

Y es que Buscarini
era muy inoportuno
para con aquellos sus amigos
que se creían los reyes del mambo
en aquel Madrid tan bien repartido.

El sindicato del crimen
eran las tertulias literarias
y para pertenecer y dejarte ver en ellas
hacia falta ¡bien entendido!
los consabidos padrinos
y con ello me callo
por lo menos un par de minutos.

Autor: José Vte. Navarro Rubio

POESÍA: BUSCARINI, LAS SARDINAS Y ESO DE SABLEAR

 


Del asunto de las sardinas hay mucho que hablar
si bien es verdad
que desde siempre
este para mi exquisito manjar
se debe saber condimentar
en el caso de ser frescas y de alta mar
pero para lo demás saladas, de bota y a punto de caducar
yo aconsejo envolverlas en hoja de diario de ese que hay que tirar
y colocarla sobre el marco de la puerta
y ¡zas!, ya está,
se cierra la puerta
y solo es cuestión de con ayuda de  un cuchillo las escamas raspar
y comer con vino tinto y un buen trozo de pan.

Así de esta forma se las debió comer Buscarini
al que Pedro Luis de Galvez viene a comparar
en eso de sablear  a Homero y Cervantes.....Jesús casi me pongo a temblar.

Autor: José Vte. Navarro Rubio

BUSCARINI Y AQUELLO DE OSPITAL , OPÚSCULOS, FATABILIDAD Y FULGAZ



¿Quizás era fatabilidad?
la que Buscarini sentía a la puerta de su casa golpear?
Como aquel día en que se vino a enamorar
y cargo con tal mal
que a cuestas lo llevó
hasta el fondo de la fosa donde vino a descansar.

No es cosa de risa "fulgaz"
burlase de un poeta que vino a aglutinar
palabras castellano-portuguesas y de raiz medieval
en su forma más veraz
por eso decirle analfabeto está más que mal
en todo caso
se le debe respetar
pues con él algunos han hecho carrera
y se han llevado más de un pedernal
de esa trilla
con la que han venido a trillar más de lo que se podían imaginar.

Osadía propia de un analfabeto es la de aquellos que osan desmigar
la vida de un hombre que escribía "ospital"
y pensaba que los opúsculus le podían dar para comer un día pan.


Autor: José Vte. Navarro Rubio

Sobre ciertas palabras que Buscarini venía a pronunciar que han sido motivo de alarma social en ese libro titulado Desgarrados y excéntricos:

- Opúsculus:
Las máximas de honesta pobreza , con que otros versificadores de su tiempo ( devorados de envidia y ambicion ) rebutian fastidiosamente sus opúsculus

Fábulas y opúsculus diversos : compuestos en francés para educación del duque de Borgoña / Fenelón ; versión castellana por F. Sureda Blanes --Madrid

-Fatabilidad:



Para Sartre, seria "falso ver sólo 'mala suerte' en una vida que, en resumidas cuentas, revela participar del mito en el sentido más elevado, si es cierto que el héroe mítico es un ser en quien la fatabilidad se conjuga com la voluntad y que parece obligar al destino a modelar su estatua"25. Sua conclusão nos leva a crer que cada fato na vida do poeta foi por ele planejado, que nada estaria fora de seu controle, como se fosse possível a um único destino estar livre do redemoinho de mudanças que assolou
o século XIX

Ospital:

1º La hospitalidad de Félix y Michele se siente cercana y verdadera desde un primer momento. Tan cercana que cuando estamos haciendo una foto a su Óspital, Félix sale a recibirnos con toda la amabilidad del mundo. Nada más vernos sabe que trabajamos para alguna guía sobre el Camino de Santiago y nos invita a pasar, pero antes llama nuestra atención sobre la inscripción que hay junto a la puerta. “Óspital”, nos dice orgulloso, “no está mal escrito, es el nombre que hemos querido mantener, como en la Edad Media, sin hache y con tilde en la o”, continúa explicando. Y ya dentro nos recuerda un último detalle: “en los últimos años se ha puesto muy de moda el término albergue para referirse a los lugares donde pueden alojarse los peregrinos. Esa es una palabra más apropiada para el ámbito rural de montaña”.


2º  - Ejemplos: "El dozeno caso es los religiosos que se atrevieren ministrar a clerigos o a legos el sacramento de la postrimera unçion, o el sacremento del Cuerpo de Jhesu Cristo para los comulgar, salvo a los sus familiares de casa & a los enfermos de su ospital, si lo han del previlejo del Papa, o se atrevieren a soplennizar los matrimonios que es en la iglesia bendezir los novios". Pérez, Martín (1999 [1500]) Libro de las confesiones. Salamanca: Universidad de Salamanca, t. I, p. 13R



-Fulgaz:

Significados de Fulgaz :



Aquilo que passa rapidamente, ríspida,  não aprofundada, quente, rude, ousada, de fraco conteúdo.
"Nosso amor é fulgaz", tratou-me com um olhar fulgaz






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