sábado, 17 de mayo de 2014

POESÍA: CUANDO UNO SE SINCERA

 

Cuando uno se sincera
todo vuelve a su estado natural
hasta la poesía.

En estado de gracia
lo que se adivina
por motivos propios de ese momento de aparente espiritualidad y grado superior de vida
se ve de forma diferente
como esa ola que se avecina
que solo es agua con espuma.
Como ese sol que nos llega
y sus rayos producen cáncer sobre la piel de los que abusan de él de forma desmedida.
Como esos cuerpos semidesnudos
de los que cuelgan sus carnes y sobresalen arrugas.
Como la arena fina y llena de conchas del mar salidas
para morir en sus orillas.

Nada es igual
y hasta el celo del que escribe decae
y se deja llevar por la tormenta que le ha caído encima,
por eso
si por una de ellas
llegara entre glorias la gracia
ya verían como del dicho al hecho hay algo más que una simple linea.

Apunten y sigan.

Me embargan temores
y de ellos deduzco osadas teorías
que tienen que ver con la deriva de los planetas,
con la duración de los días,
con el deshielo de los Polos, Norte y sur y así no se olvidan,
con la incultura de los que nos mandan
y a más que les diga
solo me quedaré tranquilo
en este mundo sobre el cual mis pies y cabeza caminan
cuando vea a los pobres ser tratados en sus derechos sin necesidad de armar bronca alguna.

Autor: José Vicente Navarro Rubio

POESÍA: ME EXPLICO POR ACTIVA Y POR PASIVA

 

Si reniego.
Si me muestro terco,
si soy así
no es por mi culpa.

Me explico,
apliquense y tomen apuntes
con buena puntería,
respiren
y contrareembolso me digan
lo que quieran
y les venga en ganas
pues este que les recibe
y se muestra con ustedes
tan comedido en tema de doctrinas
también de vez en cuando
hace de las suyas
cuando sabe que está a solas,
es en ese momento
de tanta para el dicha,
cuando coge el blog
y escribe sobre esas noticias
del día
o sobre cualquier otra cosa
entre ellas
la poesía incluida.

Péguele al muñeco señor
y hágalo con puntería
que de premio tiene una muñeca
y una bolsa con golosinas
¿y usted señora
por qué se muestra tan comedida?
le aconsejo que pierda el respeto a la vida
y haga ahora que puede de las suyas.

Mañana será tarde
para tantas cosas
que si te miras en un espejo
y aprecias una sonrisa
sácale una fotografía
pues quizás por desgracia sea la última.

Mi padre me anima
a seguir siendo joven
al tiempo que el se aproxima a los 94 años
y yo a una jubilación bien merecida.
¿viviremos los dos en el mismo estado de gracia casi divina?

Me preocupa el futuro
más que nada por esos jóvenes
que al llegar a casa
se muestran vacíos
desde las uñas de los pies
hasta el alma que en ellos se cobija
entre miedos y vergüenzas
a que se descubra
que el ser que les sirve de refugio
no tiene trabajo
ni en perspectiva
montar casa y tener familia.

Autor: José Vicente Navarro Rubio

POESÍA: DE ESAS LLAVES Y DE ESAS CASAS EN PINAREJO PERDIDAS.


 
No se por qué
me asaltan las dudas
cuando abro la puerta
y veo la ventana abierta
y a través de ella el aire entrando
cual corriente liquida
hasta los confines de la cama donde dormir.

La escalera me lleva hacia otras estancias
abandonadas a gusto de las soledades que reinan en esa casa
tan triste en si misma
que ya ni los fantasmas de mi memoria
quieren habitar en ella
por miedo a quedar de por siempre encerrados y sin poder a nadie imponer sus miedos infantiles.

La puerta de la galería
suena a gato maullando en celo
sobre el tajado de cualquier casa de esas
en las que los gatos se sienten dueños de sus selvas.

El nido de golondrinas debajo de las tejas que cuelgan sobre la fachada
demuestra la frescura de esas aves
sabedoras de que allí nadie les molestará
ni tirará al vacío último de sus vidas.

Todo en la casa se escribe
en las páginas de mi memoria
y en ella cohabitan a base de palabras y más palabras
elementos tan simples
como unas tenazas junto a la chimenea
o una fuelles soltando el aire de su vientre sobre las brasas y heridas de guerras perdidas.

Me quedo quieto por un instante
al ver el aljibe vacío de agua
y en el flotando telarañas
a su gusto y antojo y con una tal soberbia
que la red que tejen forma un laberinto
en el cual una mosca muerta desde antes del Diluvio
nos muestra su mortaja negra
preparada entre prisas y a la vista del avance de su mortal enemigo sobre ella.

Queda la cueva abierta a la calle
a través de una ventana de madera
con un cristal tan fino
que a través de él entran las sombras y luces
sin necesidad de usar de ningún diamante para cortar su cuerpo frío y distante.

Y en ese instante
cuando ya la casa se queda otra vez vacía
abro de nuevo la puerta
pues he creído ver una luz avanzar por el pasillo
y al abrir he visto
el cuerno de la abundancia sobre una vitrina
y en él un sinfín de personas y animales, inanimados,  avanzando
desde la base a su máxima altura
a través de una escayola pintada de esmalte
y de una fina linea que bordea su contorno salpicado de muescas de desconocido origen.

La vuelta de la llave sobre la cerradura
pone fin a esa imagen que les tramito.

De haber sabido
que esto se convertiría en poesía
quizás hubiera esmerado el lenguaje.

Perdonen por las molestias.

Duerman apaciblemente. Si pueden.

Yo quedo aquí para servirles
entre "tajadas" de dudas.

Autor: José Vicente Navarro Rubio

POESÍA: ASÍ NOS VIENE HOY EL TIEMPO

 

Trasmite la noche fabulas
y cuentos de Samaniego.

En ese espacio concreto
en el cual una lampara me ilumina
desde un pequeño cielo
me entretengo
viendo pasar el tiempo
mientras diversos cactus
alojados en un macetero
se resisten a morir en su encierro.

Tan traído y tan llevado me encuentro
que si tuviera que decir algo
diferente a lo que estoy tocando con mis ojos abiertos
hablaría del tiempo,
del sexo de los ángeles,
de la Roma Imperial,
de la caída de aquel imperio
y poco más,
poco,
por ello me resisto
a ser allí donde la luz me llega por goteo
otra cosa que no sea
comentarista del tiempo.

Hoy lloverá y por ello
caeran chubascos diversos
que se ven llegar
desde los altos cerros,
mientras una masa de nubes negras
como un  tizón puesto al fuego
traen desde el Atlántico aguaceros
que se descargaran
con moderado aparato eléctrico
a lo largo de este día concreto
sobre la zona peninsular
cercana a la frontera lusitana
y si se esperan un momento
les recuerdo
que para mañana tienen que salir en Cataluña
con chubasqueros
y en Madrid sigan atentos
caerán calores tan intensos
que la Cibeles, con todo su aparejo,
relucirá tanto como el azul del cielo.

En el Mediterraneo pueden continuar,
lo mismo de lo mismo, disfrutando de un tiempo
que ya lo quisiera para sí
la Europa de Merkel
tan entrenada para cortar de seco
los disfrutes de los pueblos
y el estado de bienestar de quienes con su trabajo tienen ganado ya el cielo.

Autor: José Vicente Navarro Rubio

POESÍA: DESDE LA GRAN ARMADA COMEMOS SARDINAS



¿Quién pide la palabra?
¿Quién anima?
Todos duermen y si algo les va en ello
a veces respiran.

La gran armada cayó víctima
de esa grandeza
que en los barcos se veía.

Maderas de España
con la savia matada
a fuerza de cortar cinturas
que convirtieron
los verdes vergeles
por los que saltaban las ardillas
en tierras desérticas
y en grandes hambrunas.

Todos duermen
mientras predican
las mismas políticas.
Ellos y ellas
son nuestras señorías
ante la visión de Europa extasiados
como si de allí nos viniera
el oro en carretillas.

Nada queda,
nada
y todo va a la deriva,
entre ellas sin más criba
la Europa construida
por Jean Monnet
con su arquitectura
de mancomunadas,
ahora,
respuestas negativas
que promueven el paro
y la incultura
y como quiera
que el asunto me anima,
dejenme que les diga
que en estos tiempos por algunos parlamentos desfila
el despotismo ilustrado
tirado por carros de una mula.

Desde el corazón de Alemania
convertida en buhardilla
con sonete de dos cuartetos
y dos tercetos,
con sus respectivas rimas,
¡Ay
la que se nos viene encima!

Autor: José Vicente Navarro Rubio

POESÍA: EL SUR PIDE LA PALABRA


 

La era multipolar
me inquieta y a la vez anima
a descubrir el alma esa que yace escondida
y se rebela entre risas
contra el Sur de Europa. Grecia, España, Italia, y Portugal y si me apuran contra Turquía.
El Mediterraneo
nada tiene que ver con la Europa
sin fronteras a los puertos que le dan la vida
y a pesar de ello
y a sabiendas
de que sin el mar no hay salidas
los del Mediterraneo ciudadanos con mucha y buena filosofía
se ven abocados
a ponerse de rodillas.
Bienvenidos a Europa
la de la crisis con tan poca inventiva.
La de los grandes parlamentos
y la de las políticas racistas.
Bienvenidos me suena a marcha funebre con comitiva
de banqueros presidiendo el duelo
de todos aquellos países salvados de sus deudas continuas
para ser más esclavos si se puede todavía.
Los rostros de Buda, Jesús, Lacan, Hegel y Marx
no se el por qué animan
a que sigamos pensando
que el Sur pide la palabra tal y como Slavoj ZizeK profetiza.

Autor: José Vicente Navarro Rubio

POESÍA: ME LLAMO ROJO "BENIM ADM KIRMIZI"

 
Lleva días
que el sol de Granada, frito con salchichas,
llega hasta este blog y así se respira.
Llueven entradas
y estas son desde Turquía
no se si de un visir
vestido con escudo de esos equipos de fútbol de nuestra liga
o de un romántico Orhan Pamuk
del cual se que "me llamo rojo"
y escribo con su savia estas lineas.
Encontrad al hombre me asesino
y os contaré todo lo que hay en el otro mundo,.
Entrad en el libro,
buscar la linea,
limpiar las gafas,
aclarar la sonrisa
y si todavía quedan dudas
leer el final
e impregnaros de sabiduría.
Porque no hay mentira  a la que no sea capaz de recurrir
con tal de que la historia sea hermosa y nos la creamos. ¡Atiza!

Autor: José Vicente Navarro Rubio

POESÍA: ESCRITOS SOBRE UNA SERVILLETA DE PAPEL: GRACIAS POR SU VISITA


DIARIO DE UN AUSENTE
             I
Me llama lo que toco
como esos sufrimientos
de los cinco millones de parados y paradas,
arriba o abajo las estadísticas.
De todo esto aprendo
que solo vivimos una sola vida.
              II
Escribo sobre una servilleta
a falta de papel continuo,
el ingenio da para esto y algunas cosas más muy temidas.
Los límites imprecisos de mi propensa vida
me llevan a estos menesteres
mientras a mi lado un parroquiano se toma un bocadillo de tortilla.
              III
Puede ser que en ello,
hablar del origen de la vida
y de la humanidad entre comillas
allá algo de misticismo convertido en poesía
y más cerca
en aquello que nos sirve de parapeto y sombrilla
tantas ordenanzas y códigos
como pensamientos afloran
a la cabeza de una ardilla
entretenida desde siempre en trepar, comer
y saltar de rama en rama, sin más ni menos. Pesadilla. 
              IV
Dos libros en uno,
dos almas gemelas, amigas.
En el libro escondida
la clave de lo que cada uno a su gusto adivina.
La ciudad se esconde en esas páginas entre lineas.
Desde siempre
sin que nadie sepa a que se debe tantas preguntas sin respuestas
lo que importa yace sumergido en las cloacas
que sirven de refugio
a todo aquello que despachamos de nuestras vidas.
                V
Pronto vendrán las golondrinas
a anidar en unos ojos
convertidos en ventiladas cornisas.
Lugar este con buenas vistas
donde nacerán en el nido más golondrinas, crías.
Crecerán asomadas a esa ventana
sin más barrotes que unas ramas finas.
Desde este balcón sin cortinas
pían nuestras amigas y pían
cuando tienen hambre y sienten otros alientos de vida
clavar sobre el barro duro unas garras afiladas en forma de cuchilla.

Autor: José Vicente Navarro Rubio

POESÍA: ¿A QUIÉN?

 

El mismo marco para diferentes días,
sobre las macetas se mueve la vida.
Surgida ésta 
desde las profundidades de la tierra
toma aire y respira.
 
El tallo y su cintura
cogen fuerza y empujan
hacia arriba.
Van a la toma del espacio
y a la búsqueda del astro sol
que reina sobre la vida.
Dios de todo es.
De lo que irradia luz, calor 
y ceguera a quienes le miran.

La luz llega tan en silencio
y a ruego 
de mis descaradas preguntas
que creo se siente por mi poseída
cuando abro la ventana
y entra en mi alcoba íntima 
cogiéndome con fuerza y ternura.
Indiferente al lienzo
la luz que me busca 
no acaba de acudir esta mañana,
anda dormida.

Tiene veinte minutos para nacer.
La luz pasa su factura. 
Después 
un tono diferente tomará 
el baile de los grises, las aceras, 
el juego de fachadas. La distancia.
Por la oscuridad el hombre camina.

Es paciente. 
Ha dispuesto su lienzo en la mediana.  En una cornisa.

Coches pasan.
como quien pisa en una bodega uva.
              Es temprano. 
Enciende un cigarrillo. Comprueba 
de nuevo la textura, lo aceitoso  del óleo,
la paleta convertida en pastel de colores sin vela de cumpleaños alguna. Respira.
Sus cuadros no colgarán de pared, ni de techo ni de muralla derruída
pues viven de lo cotidiano y de la libertad que les da la luz del día.

La noche que se arrastra va dejando 
los colores. Quitando sus andamios, 
permitiendo que la luz 
descifre los perfiles, inunde la distancia 
y sus humos caídos sobre el espacio sean algo más
que lo que un catalizador analiza.

Un guardia pasa. 
El silencio lo rompe una sirena.
Bala la noche.
Rebuzna el día.
Maulla la tarde.
Caen al suelo hojas verdes
muy atraídas
por la tierra ¡Que injusticia!

Autor: José Vicente Navarro Rubio
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