sábado, 7 de marzo de 2015

POESÍA: EL DÍA A DÍA EN POLÍTICA

Cuanto nos cuesta
vivir el día a día,
ante la fría presencia
de esas estadísticas
precocinadas hechas
con la malévola  idea
de extender la creencia
de que en España
todo es miel sobre hojuelas.
Sufren los de siempre
por mucho que Rajoy mienta
con la única idea
de que el voto caiga
sobre el partido
al que él representa
de corruptos a espuertas.

Autor de la poesía: José Vicente Navarro Rubio

viernes, 6 de marzo de 2015

HAYKU: EN LA MADRUGADA

Tupido velo,
duelo, llanto, amargura,
canta la luna.

Trigo y alegría
buena es la cosecha
si esta se trilla

La flor cautiva
romance es y titula
una película

Corre la liebre
el galgo la castiga
y la hace suya.

Dormita la grulla,
en la encharcada laguna,
así es la vida.

Morir y vivir
nadie de ello duda
así es la cordura.

Las penas juntas
siempre ellas triunfan
en una sepultura.

Duelo al amanecer
con la mirada fija
en el tren y vía

Autor de la poesía: José Vicente Navarro Rubio

EL CHIMBOMBO

Hay una palabra que no aparece en el diccionario de la Real Academia de la Lengua, esta es Chimbombo, que se empleaba en algunos pueblos, entre ellos el mío, Pinarejo, para referirse a un chichón en la cabeza o en la frente o para referirse a la barriga/panza de las mujeres embarazadas. Otros lugares donde se usaba la expresión era en El Provencio (Cuenca), Valdemoro del Rey ( Madrid), Villar de Cañas (Cuenca), Castillejo del Romeral (Cuenca), Cañavete (Cuenca) En la la cordobapedia.wikanda.es/wiki/Chimbombo figura la siguiente definición: Chichón o bulto grande que, por un golpe, se hace en el cuero de la cabeza.

Autor: José Vicente Navarro Rubio


jueves, 5 de marzo de 2015

HAIKUS: ENTRE DESCANSOS

Con el día nacen
ilusiones a mares
todo en el cabe.

Aves que anidan
y buscan  nuevas vidas
pía que te pía

Parece mentira
naranjas y floridas
risas y risas

Llega el frío
las mantas y los abrigos
en casa me abrigo

Un libro es
reflejo de una vida
tira que te tira

LLoraba sin pena
gemía sin alegría
era mentira.

Y Atardecía
soplo era y de vida
la noche fría.

Se marcha el tren
se cierran las vías
anden sin vidas

Autor de la poesía: José Vicente Navarro Rubio

miércoles, 4 de marzo de 2015

HAIKÚS: CUENTOS Y CUENTAS

Para San Juan
muy grandes hogueras
y nueces tiernas

Las calabazas
para quien las quiera
en la escuela.

Cabello de ángel,
dulce de primavera,
de Mallorca llegan.

El carbón que calienta
en la estufa y chimenea,
a lágrimas suena.

Cuentos y cuentas,
en una vieja libreta
de lobos llena.

La muerte cierta,
la eternidad por sorpresa,
todo me suena.

La tarde se acerca,
sin darme de ello cuenta,
nada me pesa.

Otra vuelta
a la rosca sin cabeza
de una botella.

Corta el pan
y reparte su tristeza,
bien si lo recuerdas

No pide nada
siente mucha vergüenza,
de él nadie se acuerda.

Autor: José Vicente Navarro Rubio

HAIKUS. HOY NO ES DÍA DE FIESTA

La noche que llega,
se repite la escena
sombras eternas.

Reina el silencio
y se muerde la lengua,
vuelan las ideas.

Calientas las ideas
en la hoguera de la inteligencia
humo me llega.

Pueblos en fiestas,
muy buenas cosechas
de verbenas.

Castillos de arena,
sombrillas y esteras
y el sol se pasea.

Dulce trino
el de quien libre vive
y así piensa.

Comienza la fiesta,
elecciones se acercan
a todos enhorabuena.

de ti espera
el pueblo en el que vives
que honrado seas.

Hoy el día aletea
palomitas dulces y tiernas,
café y magdalenas.

El Hombre y la fuerza,
la mujer y la belleza,
todo a medias.

Autor: José Vicente Navarro Rubio

HAIKUS: COMIDILLAS APARTE

La hierba crecida
sirve de exquisito pasto,
manteles aparte.

La bomba que cae
y con ella la muerte,
rompiendo ilusiones.

Pasa el tren
y en ello calla el viento,
muy buenas tardes

Ellos los parados
con su mala suerte
mortajas tejen.

El pez fresco
con sus ojos brillantes
bien él se come.

Ríos crecidos,
cataratas salvajes,
en el alto bosque.

Seamos solidarios
con los que menos tienen,
que nadie pase hambre.


Autor: José Vicente Navarro Rubio

POESÍA: CUANDO HABLA BARCENAS EN EL PP CALLAN

Dicen de Barcenas
que era un borde
con mucha cara
porque repartía con mucha desgana
el dinero que metía en sobres y cajas
que le servía para templar gaitas

Contaba este hombre,
con ojos de águila,
el dinero que acarreaba,
mientras en España
el paro aumentaba
y Rajoy anunciaba
austeridades a ultranza.

Desde Génovas,
ya las gaviotas
en desvandada,
temen más a Barcenas
que a una tormenta seca
en lo alto de una montaña

Grandes han sido
las andanzas
del borde de Bárcenas,
siempre con la mochila
a la espalda,
con un pie en Suiza
y otro en España,
esquía que te esquía,
carda que te carda,
los billetes de quinientos euros,
como si fueran lana. Autor de la poesía:

José Vicente Navarro Rubio



HAIKUS: EN UNA TARDE

La lluvia llega
entre fríos crecientes,
agua en las fuentes

Sale un lucero
a pasear por la noche
mientras el sol duerme.

Cogen dátiles
en un fértil oasis,
moscas aparte.

Flotan los botes
no más muertes de inocentes
y pobres gentes.

La flor que se abre,
entre soles radiantes,
en el viejo parque.

No a las guerras
e innecesarias muertes,
la paz es grande

el perro ladra
cuando no se le atiende,
comida quiere.

La flor del almendro
toda ella radiante
en verdes valles.

Canta el grillo
juglar el se siente
en la negra noche.

Juega el niño
y le mira su madre,
el amor es grande.

Autor: José Vicente Navarro Rubio





martes, 3 de marzo de 2015

HAIKUS: SIN PONIENTE

Naranjos en flor
primavera  y sonrisas
si las cultivas

Ríos sedientos
cosechas ya cogidas
en días sin penas

Lagrimas caídas
en un más que roto otoño
de árboles muertos

Fallas y traca,
truenos y en ello alegría
y a la vez chispas 

Cuenca colgada
en las noches se abrigan
las penas chicas

Saeta en Sevilla
a la Virgen María
calle hacia abajo

Autor: José Vicente Navarro Rubio



POESÍA: EL PODER DEL DINERO ¿NI SE SABE?

Coge la moneda entre las manos
y en ella se remueve
la esfinge de pómulos salientes
y la leyenda que nadie lee
a no ser que uno se dedique al coleccionismo salvaje.

La moneda que viaja
y sin querer ser parte
cae en manos de un pobre que no sabe
el valor contable de aquello que alguien le concede
para tapar la herida de lo que en el alma le duele.

Y sigue la moneda su periplo
de pueblo en pueblo
y de sus gentes, en sus gentes,
comprándose deseos y necesidades,
anulando voluntades
y sumando ingentes cantidades de odio entre quienes solo se quieren por lo que tienen.

Autor: José Vicente Navarro Rubio

POESÍA: A ESTAS HORAS Y EN ESTA NOCHE

Callar es romper el esquema
de la normalidad cotidiana;
dejar las ideas por nuestros interiores volando
para seguir con la mirada, a la mañana quitando,
las telas de araña que se tejen por la noche.

Trafico con el día,
engaño a su corazón ardiente,
pongo gasolina al coche
y me voy con mi escaso equipaje
al encuentro de sensaciones,
con la vida que en mi interior se remueve
a velocidad de vértigo
o con la muerte
sin más despedidas que un comedido: Te acompaño en el sentimiento compadre.

Me miro
y si en ello encuentro algo que me entretiene
intento en aquello que a mi me atañe
salir por la tangente y llevarme lo que me produce buenas sensaciones.

Vuelvo al dominio de lo posible,
a lo cotidiano del instante,
a la chispa que surge del pensamiento inteligente
y envuelto de tecnologías mediáticas
releo lo mismo, lo cual me produce algún que otro interrogante.

Autor de la poesía: José Vicente Navarro Rubio

domingo, 1 de marzo de 2015

POESÍA: L'ALCUDIA EN SU PRIMER AMANECER

Por la tarde me dejo ver por esos lugares de interés,
l'Alcudia vuelve a ser
como la piedra que en el hogar se llena de los calores,
y tienta al ser
la historia de un pueblo desde su más lejano amanecer,
luz ya comida por el tiempo y la sensatez
de quienes sobre la tierra dejaron todo lo que con la mirada se ve.
Pueblo de la Ribera,
pueblo de mucho querer,
de duendes, cuentos y queda de él,
todo sin dejar nada
y en ello volver
a los incógnitos lugares de un pasado difícil de entender.
La danza recrea, siglos de poder,
del hombre sobre la tierra y de la mujer, preñez y con ello el nacer
a los calores y a la vida de un nuevo ser.

Autor: José Vicente Navarro Rubio

L'ALCUDIA (VALENCIA) Y LOS ÍBEROS DE ELS ÉVOLS

Desde el promontorio atino a ver
lo que queda. No se
lo que fue
de aquel pueblo perdido en el tiempo,
y en el hacer
de un pasado lleno de preguntas
sin responder.
Fue quizás
la primera vez
en que sobre estas tierras
creció
como la amapola, gato montés, ciempiés,
un pueblo
que se dio a conocer
por su forma de entender
la vida, que todo lo es,
en quienes se juntan bajo el nombre de "gres"
Bajo la tierra, piedras,
una cultura remueve nuestro interés
cuando la espátula y brocha limpian la tez
de la  cerámica, metal, huesos, exvotos y figuras de piedra, duro poder,
de quienes tenían en la naturaleza a Dios. Todo es de él.

Autor: José Vicente Navarro Rubio
 

POESÍA: CONSTRUYENDO Y DESTRUYENDO, VERTUMNO EL PODADOR


Uno sabe lo difícil que es cambiar el mundo.
Mientras unos construyen, anhelos,
otros destruyen lo que les parece peligroso para el mundo de sus adentros.
Toda la vida el hombre construyendo y destruyendo
en esa lucha que le lleva al empobrecimiento
de la humanidad de la que somos parte de ella, sin saberlo.
Las ramas de los árboles cayendo.
Podan que te podan quienes se sienten dueños
de todo aquello que no siendo solo de uno ni de otros, es del mundo entero.
Sin saberlo o quizás sin quererlo,
a cada pasa que damos
retrocedemos
por lo menos
lo mismo que hemos andado
y aquello
que nos lleva a volver a las mismas reflexiones de quienes padecieron
lo que otros ganaron y otros perdieron.
Dando vueltas
como esa noria que escupe agua que beben los sedientos
arrancamos a la mañana que florece en las hojas de un cerezo
los frutos que sirven para seguir creciendo.
Sobre la tierra,arrugada como la piel de un viejo
unos construyen teoremas,
otros nos cuentan cuentos y de todos estos y aquellos
siempre hay los que viven a favor del viento
y los que sufren por mandatos que vienen de las Cortes y de los Cielos
de la ira de un ser que sin ser supremo
se pone a su misma altura y manda sobre los destinos de los pueblos.

Autor de la poesía: José Vicente Navarro Rubio

NIETZSCHE Y EL CABALLO




El cineasta húngaro Béla Tarr firma una de las películas más duras, portentosas, arriesgadas y convenientes de lo que llevamos del siglo XXI.

'El caballo de Turín' es una hermosa e impecable lección nietzscheana




El 3 de enero de 1889, por la mañana, Friedrich Nietzsche abandona su casa de la calle de Carlo Alberto, en Turín, para dirigirse al centro de la ciudad. En el transcurso de su paseo es testigo de una escena que le hace detenerse: un cochero está maltratando a su caballo que, exhausto, no quiere continuar la marcha. Nietzsche interviene. Rodea el cuello del caballo con sus brazos y rompe a llorar. Sus últimas palabras son: “Madre, soy tonto” (“Mutter ich bin dumm”). Luego viene el derrumbe, una pérdida del habla y de la conciencia que durará diez años, hasta su muerte justo en el cambio de siglo, en 1900. Simultáneamente se inicia uno de los destinos más prodigiosos y contradictorios que haya podido tener el pensamiento de un hombre. En esta década de exilio mental Nietzsche sigue siendo un completo desconocido en los circuitos académicos europeos; sin embargo, lentamente, sus escritos se van filtrando, como agua profunda, en determinados ambientes literarios y artísticos. Strindberg lo presenta como el visionario del inmediato futuro; Munch le pinta un extraordinario retrato a partir de la fotografía del filósofo que le regala un amigo.
Con el nuevo siglo, muerto ya el protagonista, la fortuna de la obra nietzscheana se apodera de Europa. Lo curioso, y elocuente, es que los admiradores proceden de bandos contrapuestos. Las lecciones de Zaratrusta son seguidas con entusiasmo por anarquistas y expresionistas pero también, y al mismo tiempo, por el futurismo de Marinetti o el decadentismo de D’Annunzio. Enseguida se acercan a Nietzsche sus amigos más peligrosos: los fascistas italianos y, del modo más catastrófico, los nacionalsocialistas alemanes. Los devotos del filósofo tienen en común su voluntad de incendiar el mundo para provocar el nacimiento de una humanidad nueva. Más allá de esto las discrepancias son totales: unos abogan por el triunfo de la libertad absoluta; otros ponen el acento en la hegemonía de la raza y del Estado; y no faltan, desde luego, los que apuntan a una salvación a través del arte. La sombra de Nietzsche se proyecta en todos los frentes. Por la misma razón, a partir de 1945, tras la hecatombe, el filósofo se convierte en un proscrito. Durante años su nombre es sospechoso, pero finalmente su obra resurge y, probablemente, no haya otro pensamiento filosófico tan influyente como el suyo cuando termina el turbulento siglo XX. A juzgar por lo que ocurriría con posterioridad, no hay duda de que Nietzsche acertó cuando se proclamó a sí mismo un destino.
Pero ¿qué ocurrió aquella mañana de enero, probablemente gélida, dado el habitual clima de Turín? El abrazo al caballo maltratado, el desplome mental, el retorno al regazo materno. “Madre, soy bobo”: el niño travieso, quien como adulto ha sido el profeta que ha proclamado la inminente hoguera, cierra el círculo tras la fenomenal travesura. Le esperan diez años de silencio radical, pocos si los comparamos con las casi cuatro décadas de locura atravesadas por su admirado Friedrich Hölderlin, al que tantas cosas le unen, incluidos el destierro y la caída. Evidentemente nunca sabremos lo que ocurrió en la cabeza de Nietzsche esta mañana turinesa. Lo más desconcertante del caso es que esa cabeza había logrado trabajar a la máxima presión en los meses anteriores. El año 1888 es uno de los más productivos, si no el que más, en la trayectoria intelectual de Nietzsche. Escribe y publica varios libros, incluida esa obra maestra de la ironía que es Ecce Homo, un texto, cierto, desquiciado y hasta paranoico, pero de una sutileza y un dominio del lenguaje inigualables. ¿Fue el desplome de Turín la consecuencia natural de ese último año, como si la cuerda del arco se hubiera roto tras ser sometida a la máxima tensión? Nunca tendremos una respuesta para esta pregunta.

Hay un monólogo a cargo de un extraño visitante destinado a permanecer como una perla ardiente en la historia del cine
En consecuencia, cabe no buscar una respuesta sino realizar una nueva interrogación. Y esto es lo que ha hecho el director húngaro Béla Tarr enEl caballo de Turín (2011), una de las películas más duras, portentosas, arriesgadas y convenientes de lo que llevamos del siglo XXI. Béla Tarr, a diferencia de lo que han —hemos— hecho muchos respecto al tremendo episodio turinés, no se ha preguntado por lo que le pasó a Nietzsche sino por lo que le sucedió al caballo. ¿Qué le sucedió al caballo al que el filósofo abrazó, una vez vuelto a casa, dirigido, como siempre, por su cochero?
La respuesta a esta cuestión aparentemente absurda es una hermosa e impecable lección nietzscheana. No sé si Béla Tarr tenía intención de impartir esta lección, e incluso me parece que ha confesado que no la tenía, pero, a mi entender, en esta película, un director de cine llega más lejos que la mayoría de los pensadores y literatos que lo han intentado: más lejos en el hallazgo de mostrar el finisterre de la vida y de la civilización, el territorio terminal en el que todo se desvanece, el hábitat de aquel hombre-ocaso al que Nietzsche juzgó necesario llegar antes de que la humanidad pudiera plantearse la posibilidad de una aurora.
No obstante, la lección nietzscheana es aun más implacable que el propio Nietzsche: en la película de Béla Tarr no hay ninguna insinuación de aurora. El pozo se seca, la brasa se apaga, la llama del candil no prende e incluso el triste e imponente caballo renuncia a comer. Por todos lados hay una atmósfera de extinción, si exceptuamos el viento, la tormenta de viento que se ha apoderado de la vida y de los corazones. El desconcierto parece absoluto pero, en medio de la extrema austeridad de la historia, hay una explicación para lo que sucede. En el centro de la película hay un monólogo potente y apocalíptico a cargo de un extraño visitante que aparece y desaparece sin dejar rastro, un monólogo destinado a permanecer como una perla ardiente en la historia del cine. Quien encadena cinco minutos de palabras terribles habla como Zaratrusta, y lo que dice también es propio de Zaratrusta: la nobleza ha muerto porque los depredadores se han apoderado de todo, incluidos nuestros sueños.
Obsesionados por lo acontecido a Nietzsche habíamos olvidado la suerte que le había correspondido al caballo. Pero en el abrazo de Turín ambos protagonistas son importantes si queremos saber lo que nos espera.

LAS ELECCIONES ANDALUZAS EN ESTE DÍA

POESÍA: ARQUITECTURA DE LA PALABRA (2)

La calma no se mide en mitad de las tormentas
para cuando los días se esconden. La calma son cenizas en una hoguera.
Desde no sabemos
hasta sabemos todo
corre como un hilo,
quizás presencia,
de lo que somos
en aquello que tiene que ver con nuestra inteligencia.
La calma sin ideas,
es una calma muerta
de quien no piensa y se deja llevar por la quietud que aleja al ser humano de sus tareas.
El hombre que vive,
el hombre que piensa
es como un coloso que con sus brazos abarca mares y tierras.
Piensa abre sus puertas,
camina y difunde sus ideas,
canta y habla y en él se cumple aquella promesa
de nacer para crecer y ser con los demás parte de una misma idea.
Arquitectura de la palabra con una sola idea
levantar y construir
sobre las ciudades llenas de ausencias
voces que puedan
gritar al mundo sus vergüenzas.

Autor: José Vicente Navarro Rubio

POESÍA: EN POCO QUE DIGA

En poco llega la nieve,
en poco el día,
tan solo
y alejado
queda quien en ellos se cobijan
sin saber que para volver a andar
sus almas necesitan,
como los motores de los coches,
de gasolina.
A un ritmo
que marca un reloj de cuerda continua
camina la vida
sin mas ataduras
que aquellas mismas
que los seres humanos ponen, a cada paso, a cada milla,
de camino recorrido, de asfalto pisado, de río surcado, de espacios invadidos por la artillería
de nuestras preguntas.
El mundo en sí,
la vida,
lo que somos,
lo que en el horizonte se adivina,
todo es y todo me anima
a mirar con ternura
el alma de quienes por no hacerse preguntas
son fuentes agotadas
que necesitan,
al igual que las aves negras de malaventuras,
de alas con las que conocer la realidad, esa que en algún lugar tiene su guarida.

Autor de la poesía: José Vicente Navarro Rubio

POESÍA: ARQUITECTURA DE LA PALABRA

La calma no se mide en mitad de las tormentas para cuando los días se esconden. La calma son cenizas en una hoguera. Desde no sabemos hasta sabemos todo corre como un hilo, quizás presencia, de lo que somos en aquello que tiene que ver con nuestra inteligencia. La calma sin ideas, es una calma muerta de quien no piensa y se deja llevar por la quietud que aleja al ser humano de sus tareas. El hombre que vive, el hombre que piensa es como un coloso que con sus brazos abarca mares y tierras. Piensa abre sus puertas, camina y difunde sus ideas, canta y habla y en él se cumple aquella promesa de nacer para crecer y ser con los demás parte de una misma idea. Arquitectura de la palabra con una sola idea levantar y construir sobre las ciudades llenas de ausencias voces que puedan gritar al mundo sus vergüenzas. Autor: José Vicente Navarro Rubio
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...