sábado, 18 de abril de 2015

POESÍA: EL PP Y LA COSPEDALIA

No eran ellas las musas,
no eran ellas divinas,
no eran
de Rajoy, ellas, sus niñas,
por mucha Esperanza
y mucha Cospedalía
defendiendo con ira
esas  lineas
tras las cuales
se veían
sobre barbechos
convertidos en dramas
y comedias líricas
las viejas políticas
de unos apátridas
que de España solo querían
sus riquezas reconvertidas
en todo aquello
que viajaba de banco en banco
y de isla en isla.

No era preciso
de esas musas
con voz cascada por las mentiras
explicando con monotonía
el desasosiego y la rabia infinita
que ellas sentían
por quienes se habían sentado
casi en sus rodillas
entre aplausos generales y grandes palmaditas.

Allí estaba  Rato
en una fotografía
tirando de la cadena
con fuerza infinita
a la espera de que el tren de su vida
saliera camino de alguna ciudad Suiza.

 Era propio de sus vidas,
se veía,
la Cospedalia,
vieja manía,
de convertir todo
en aquello que nadie creía,
con esa naturalidad
que solo anida
en los labios carentes de sonrisas,
en las miradas frías
y en las palabras de significado vacías.

Autor: José Vicente Navarro Rubio





viernes, 17 de abril de 2015

RATO, RATERO; IGUAL QUE TU PADRE, IGUAL QUE TU ABUELO

Esto no es un cuento
de lobos de cartón,
ni de gatos de madera
corriendo tras un ratón.
Esta es la historia
de un gran ladrón
en cuyos ojos flotaba
el color del oro,
signo de la ambición.
Rato, ratero,
igual que tu padre,
igual que tu abuelo,
gritaba el pueblo
entre grandes muestras de dolor
pues confiaron
su corazón
a un avaro más grande
que el propio Harpagón.
A Rato
le salió el ratero
que dormía en su interior
y cayó
en la trampa
que le tendió
su propia ambición.
Suiza es
como la Sierra Morena
del territorio español,
en el cual se mueven con gran confort
los ladrones a los cuales Montoro indultó.

Autor: José Vicente Navarro Rubio


domingo, 12 de abril de 2015

POESÍA: EL 14 DE ABRIL CON AIRES REPUBLICANOS

Ya nos viniera la República
en estos años malos
con tantos millones de parados
y unos ricos tan insensatos
a los que hay que darles palo
por sacar sus fortunas de España
en grandes fardos
para ponerlos a buen recaudo.

Ya nos viniera la República
pues a lo visto
todo está contaminado
y allí donde se mete el hocico
sale uno trasquilado.

República de Venecia,
República Católica
de la Ciudad del Vaticano,
desde Otelo el Moro
hasta Dios, vaya conglomerado,
se sintieron, alguna vez en su vida, republicanos.

Ya nos viniera la República
y con ella
el gobierno de los desarrapados
para ver la cara de aquellos
que colocan sus fortunas
fuera de estas tierras
por las que dicen sentirse tan tirados.

Ya la República se huele
como si fuera
un gran mantecado.
Todos en la mesa esperamos
ese postre tan bien pensado.

La República es,
dame la mano amigo,
el gobierno del pueblo sano
y a ella nos debemos
los que trabajamos
y sentimos los colores del estandarte republicano.

Autor: José Vte. Navarro Rubio
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