sábado, 28 de mayo de 2016

PUBLICACIONES DE ARMANDO BUSCARINI ENTRE 1920 Y 1921


Seudónimo de Antonio Armando García Barrios, poeta bohemio español nacido en Ezcaray (Logroño). Con 14 años publicó su primera obra, Emocionantísimas aventuras de Calck-Zettin (1918), título bajo el cual engloba cuatro cuadernos de cuentos de aventuras como El hombre de las gafas negras y poemas como Cantares. A ésta siguieron el folleto de poemas en prosa y verso titulado Ensueños (1919), Cancionero del arroyo (1920), Dolorosa errante (1921), Rosas negras (1921), Yo y mis versos (1921), Sombras (1922), Por el amor de Dios (1922), El aluvión (1924), Maruja la de Cristo (1924), Mis memorias (1924), repaso literario a su azarosa vida con tan sólo veinte años; El rey de los milagros (1924), La reina del bosque (1925), Baladas (1926), Los lauros (1926), La cortesana del Regina (1927), Los dos alfareros (1927), El rufián (1928). Ha escrito además las obras teatrales Sor Misericordia (1923), El Rey de los Milagros (1924), Los dos alfareros (1927) y El rufián (1928). En noviembre de ese mismo año publicó su último libro, la antología de su propia obra poética El umbral del recuerdo (1928). Su estado físico y mental se fue deteriorando y al año siguiente fue ingresado en un Hospital Psiquiátrico dónde finalmente, murió enfermo de esquizofrenia y sífilis el 9 de junio de 1940

ARMANDO BUSCARINI entre 1920 y 1921 publicó: Cantares. Ensueños, poesías, N. York, 1919. Sombras. Cancionero del arroyo, poesías, 1920. Poemas sin nombre. Dolorosa errante. Yo y mis versos, 1921.

«Cancionero del arroyo” Con una introducción de Joaquín Dicenta (hiljo), un prólogo de Andrés González Blanco, y unas cuantas poesías suyas, ha formado Armando Buscarini un folletito en el cual se da a conocer como poeta. He dicho poeta y no me vuelvo atrás, porque Armando Buscarini, si no ha llegado a poeta de cuerpo entero — tiene 16 años— no cabe duda que tiene alma de poeta. 

El mismo, se autorretrata en la «Confesión sincera» que precede a los versos. 

Es un niño enfermizo con alma de poeta, que vive de ilusiones y de amarguras; dentro de poco, tal vez sólo de las últimas, por el truncamiento de las primeras. 

Está Buscarini en la edad de lo rosado y del tierno romanticismo; pero ha de cuidar que no llegue a tomar un carácter morboso que suele asemejarse a la locura. 

Los versos de este joven poeta son a ratos verdaderos versos, aunque a veces se deje influir por la forma exótica y exagerada del modernismo. Pero en todo ellos campa la inspiración y se ve el noble deseo de llegar.

CANCIONERO DEL ARROYO, poesías, por Armando Buscaríni. — Con una introducción de Joaquín Dicenta (hijo) y con un prólogo de Andrés González-Blanco ha aparecido esta obra, en que un joven poeta, casi niño, va cristalizando en versos sus anhelos, sus ilusiones, sus tristezas, sus esperanzas*, todos los matices de su alma, atormentada por sed de idealismo. Poeta de corazón, ebrio de romanticismo, palpitante d« emoción, Armando Buscarini es, ante todo, un artista pleno de sinceridad y sentimiento. En sus estrofas-flrme promesa de futuros resplandores—sé hallan, sangrantes, jirones de su alma de artista; en sus versos gime» las amarguras del poeta, y lloran sus desencantos y sus dolores con ritmo do angustia; pero, también en esas estrofas— tremantes de emociones- vibran con cálidos acentos todos los ardientes ensueños, todas las nobles ambiciones, "todos los líricos ideales que, florecen esplendorosamente en el alma del poeta, y que son reflejos de su corazón sincero y excitado, romántico y juvenil.

Autor: Jose Vicente Navarro Rubio

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