viernes, 20 de mayo de 2016

POESÍA: LA NIÑEZ DE UNO

En el cristal se refleja lo que quiere uno,
la lampara desafiando algo más que una ley
o un principio,
las cortinas, persianas,
el viejo molinillo, la cafetera, el grifo,
el arcón antiguo,
los soldaditos de plomo, el traje de los domingos,
la plancha, el televisor, los libros apilados, el triciclo.
La niñez de uno
en el espejo ha madurado como los exquisitos frutos
sin más aditivos
que la suma de años, uno tras uno


Autor:Jose Vicente Navarro Rubio




POESÍA: EL GATO NEGRO


Tal vez
sea en tí
o quizás
sea así
que lo que yo entiendo como que no se debe repetir
se propague
como barriles de ron por el río Rhin.
Una y mil
veces mil
los gatos negros
se arremolinan entorno a un candil
que da luz sin servir
el que yo diga
lo mucho que te quiero a ti.
Maúlla y se deja sentir
con tantas ganas y con tal sentir,
énfasis el muy ruin,
que el gato se llega hasta allí
donde la lumbre escupe estrellas que se esfuman llevadas de un frenesís difícil de repetir.

Autor: Jose Vte. Navarro Rubio




miércoles, 18 de mayo de 2016

POESÍA: EN SESEÑA TODAVÍA SE HUELE EL HUMO CON COMPONENTES CANCERÍGENOS

Las llamas devoraron miles de neumáticos, un material especialmente peligroso cuando arde y difícil de apagar, en el cementerio de ruedas de Seseña, en España, 13 de mayo de 2016.

La hebra  y el hilo
la ciudad y lo continuo.
El saber hacer lleva al individuo
desde las cuevas de Altamira
con bisontes incluidos
al espacio dentro de un cohete, cilindro,
en décimas de segundo.

En la plaza las palomas juegan con un niño,
ante la mirada que no cesa
de un amigo
su abuelo convertido en maestro eterno
de su nieto, pupilo,
mientras desde el espacio llegan signos
de una mancha negra junto a la ciudad donde arden ruedas que no mueven ningún vehículo.

Segmentos opuestos, son, no sabemos los motivos,
la razón humana cuando se utiliza en sentido positivo
y el negativismo de muchas acciones que solo llevan a lo que dijo Confucio:
"Cometer un error y no corregirlo es otro error". y punto.

La mancha negra, ejerce  su dominio
sobre algunos políticos
convertidos en parte de ese humo
tóxico, casi continuo,
contra el que solo cabe ¡vaya ejemplo que han puesto algunos!
cerrar las ventanas
y huir hacia la soledad del interior de unos ladrillos
hasta que pase el ruido
de los medios de comunicación y todo quede como antes, como mínimo,
en un lío de papeles y en un combate absurdo 
"en tu por yo"
y en mitad de ese oasis cansino 
la voz serena de un pocero que llega, entre aplausos, 
hasta sus vastos dominios,
para ejercer los derechos de quienes se sienten abatidos.

Caerán los millones
sobre el  campo ya sin olivos
y los políticos guiarán sus instintos 
al igual que los payasos en el redondel de un circo
para hacer reír a los niños.

En Seseña se hace celebre la teoría del absurdo
con aquello de hazte fuerte y saca pecho amigo
que ya vendrán mejores tiempos para quienes ahora se muestran tan comprensivos.

Si algo cae desde el espacio
haciendo ruido
será casi seguro
algún trozo de metal de esa estación en forma de telaraña que nos envía imágenes para el olvido
de Seseña convertida en un tizón tan negro como las entrañas de muchos gentiles políticos
vendiendo ese humo, carbonilla con componentes cancerígenos,
como si solo fueran finas hebras huyendo camino de otros lugares más atractivos. 

Autor: Jose Vicente Navarro Rubio





POESIA: New York City, New York




New York City, New York,
así sea dicho,
vaya por delante la historia
de lo que fue un paraíso
antes de que sus nativos, indios,
la vendieran al mejor postor
al igual que hizo
un santo varón con su hijo.

Ciudad de acogida
recibió durante siglos
a oleadas de inmigrantes
llegados desde todo el mundo
al sonido de las libertades
que Abraham Lincoln defendió como buen americano al servicio
de unos ideales y principios
que todavía suenan a pesar de haber pasado de ya de aquello más de un siglo.

Al final, lo que importa no son los años de vida, sino la vida de los años,
buen dicho
que encierra en si mismo
algo más que una frase escrita en las páginas de los mejores libros.

Les dejo como aperitivo
con una canción que se cantó
a buen ritmo
en los mejores teatros, cabarets, casinos,
en boca de Frank Sinatra, cantante que supo sacarle el mejor de los jugos:

I want to wake up in a city
That never sleeps
And find I'm A-number-one,
Top of the heap,
King of the hill,
A-number-one...

"Quiero despertarme en una ciudad,
Que no duerme,
Y darme cuenta que soy el rey
En la cima de todo..."

Autor de la poesía hasta "jugos": José Vte. Navarro Rubio



lunes, 16 de mayo de 2016

POESÍA: ¡CARAMBA CON EL SAMBENITO!




Ya estamos con el sambenito
y en ello el pobre recibiendo
su castigo inmerecido
por parte de quienes se se sienten de Cristo
sus hijos y testigos.

Cuantos fueron los que sufrieron
tormento inmerecido
por el solo hecho de pensar de forma diferente a como dice el Altísimo.

Le colgaron el sambenito
en ello incluido
el saco bendito
con escapulario y cruz sobre el pecho al estilo
de la Orden de San Benito.

El santo Oficio
colgaba de las iglesias
el castigo
con el nombre del penitente incluido
y ay de aquel
que retiraba el letrero antes de recibir su castigo.

¡Ah, señor mío
que manera de colgarle el sambenito
y hacerle pagar castigo
a pesar de ser inocente y creer más en Jesucristo
que aquellos que le condenaron en juicio injusto!

Autor: José Vicente Navarro Rubio

POESÍA: EN QUE QUEDÓ EL POEMA




¿En que quedó el poema?
¿fue solo una parte del absurdo
de nuestras vidas sin sentido?
¿Construyó alguien teorías
con las que mejorar las vidas de los individuos?
¿Salvó de la hoguera a algún pobre cargado con su Sambenito?
¿Fue el poema testigo de algún alzamiento en contra del orden constituido?
¿Acaso te sentiste llevado por su aroma a suicidio?
¿Cual de sus versos te dejó con cara de pocos amigos?
¿Quizás te sirvió para labrarte un futuro?
¿Se vistió el poema con la poca ropa de quienes pasan hambre y frío?
¿Llevo el poema a los políticos en pos del bien común como principal cometido?
El poema estaba escrito
en palabras irreconocibles
que solo traducían los guardianes de nuestros destinos.
Para cuando llegó el poeta
y leyó lo suyo
hace de ello ya años escrito
sintió pena y se sintió inseguro
pues todo lo que leía le parecía absurdo.
Son los tiempos que pasan a otro ritmo
los que provocaron este desatino entre el ser que lee y el ser que escribió lo leído

Autor: Jose Vicente Navarro Rubio. 

domingo, 15 de mayo de 2016

POESÍA: ENTRE DENTADAS

La mujer en la ventana
desnuda nos regala su mirada
sin más ver
que la luz que la traspasa
como si su cuerpo fuera el humo de la hojarasca 
que por una chimenea hacia el firmamento marcha.

En la cama la noche nos alcanza
con sus ruidos secos
con su cara a besos regada
para cuando el sueño avanza
y en la cama entran las estrellas 
para dormir agazapadas,
muertas de miedo por si alguien las delata.

El dormitorio es como el Arca Sagrada
en la cual se esconden los secretos y alianzas
de dos seres que se quieren
y arropados bajo las sábanas
se ven tal y como de ellos se esperaba
antes y después, ahora y mañana.

Entre el suelo y las paredes,
techo y puertas cerradas
de un dormitorio que asimismo se alza
se presiente algo que pasa
para cuando las estrellas se marchan
y dos seres se aman.

Preocupa al poeta
así la mañana avanza
que todo quede tal y como
se espera que ocurra en tiempos de bonanzas
para cuando los graneros se llenan de trigo y paja
y pasa
lo que sin venir a cuento en este poema se trata
sin más que hablar de ese mundo
que se ve a través de una ventana
traspasado el cuerpo de una mujer por la vista fresca,
casi ojo de cabra
de quien solo ve negros nubarrones y rayos en forma de afiladas lanzass. 

Si de algo sirve
yo les diría
ahora que el aire no me falta
que el mundo está lleno de cosas que no sirven para nada.
Es así que poco de lo que hacemos tiene importancia
en la medida que se marcha por las cloacas
cuando abrimos el grifo
y dejamos que el agua
limpie la pila antes de que volvamos a llenarla.

Si en el aire flota algo
estos son los lamentos
de aquellos que no llegan al final de semana
por mucho que el poeta se empeñe
en cuidar sus palabras
en su afán de llenar de gloria la panza de ese odre de piel de cabra
del cual se sirven los sedientos
para apaciguar su sed cuando avanzan por tierras de nadie que el sol arrasa.

Autor: José Vicente Navarro Rubio


POESÍA: EN PATERNA SE DERRAMAN TODAVÍA LAGRIMAS



Resultado de imagen de FOSA DE PATERNA

La vida no regala nada
y de ella no queda otra cosa que la herencia, 
humo que  pasa,
el miedo, la sumisión, el desprecio sobre la cara,
de los vencedores
con sus manos largas
apuntando con la vista, 
señalando con sus gestos, 
destemplanzas,
que ellos son los que mandan y así pagan.

En las fosas !Cuantas!
se acumulan tantas y tantas
ilusiones perdidas
que el barro es parte de la tierra sagrada
en la que se juntan lo que fuimos 
y lo que nos falta, 
en ellas yace el maestro que enseñaba
que con cultura los pueblos avanzan.

Paterna se alza cada mañana
con las siluetas de hojalata
de los gallos de bronce, 
que cantan,
desde los altos torreones, 
donde silbaban las balas,
anunciando con su voz ronca
y plumas al cuerpo pegadas
que ellos son testigos de aquellas matanzas

Autor: Jose Vicente Navarro Rubio

POESÍA: LA PALABRA AMOR EN UNA PIEDRA GRABADA

Hay una palabra escrita
sobre una roca basaltica
con buril en talla fina trabajada,
sin nombre ni autoría
no hay escriba sobre la tierra
que pueda resumir
en tan pocas palabras
el cariño que se respira
en una sola palabra.

Dos vocales tan distintas
a la hora de pronunciarlas,
una con la boca abierta
como si saliera el aire a bocanadas
y la otra con la boca casi cerrada
juntando los labios como no queriendo que del paladar se vaya.

Las consonantes juegan,
tanto o mas que sus hermanas
las vocales que se juntan
para formar la palabra AMOR, que es de lo que se trata
que la piedra sea
sin más nombres grabado sobre sus entrañas
el suspiro último
de dos amantes que se aman.

Autor: Jose Vicente Navarro Rubio


SANTIAGO MARÍA MELGAREJO "EL MALTÉS" :Versión parafrástica de las lecciones del oficio de difuntos, puestas en verso castellano

La saga de los Melgarejos en lo que tienen que ver con Pinarejo:

Luis Melgarejo Moya y Aulescia, Caballero de la Orden de San Juan. Fundó el Vínculo de "el Maltés" en Villarejo. Casó con María Josefa Melgarejo Espinosa. Padres de:

A.- Manuel Melgarejo y Melgarejo, Caballero de la Orden de San Juan. Casó con Catalina Argandoña, nacida en La Jara (Toledo). Padres de:

z.- Santiago María Melgarejo "el Maltés", Maestrante de Granada. Casó con Francisca de Sales Melgarejo y Melgarejo. Padres de:

- María Catalina Melgarejo y Melgarejo, casó con José Mª Sandoval y Melgarejo, Guardia de Corps de S.M. Con sucesión

- Manuel Melgarejo y Melgarejo, soltero.

Viene este artículo a cuento de un libro que escribio Santiago María Melgarejo "El Martes". El libro de tinte religioso se llama:  Versión parafrástica de las lecciones del oficio de difuntospuestas en verso castellano y fue escrito en 1839




Autor: Jose Ve. Navarro Rubio

POESÍA: CUANDO LO IMPROPIO ES TAMBIÉN OPORTUNO

El orden perfecto no existe
y a pesar de ello elijo
el "yo" como infinito
sin ir más lejos que allí donde una taza de café arroja al cielo su olor característico.

La materia y el ser
y tras ellos
horda de guerreros tocados con casco y malla de metal, brillo, hasta los tobillos
sale el filosofo de entre las páginas de un libro
para decir aquello que me remueve hasta los intestinos:
"de tiempo y ser"
y después vino el Diluvio
entre montañas de muertos apiñados uno encima de otro como troncos viejos de olivos.

Discuto sobre la materia,
intuyo
que solo necesito
de la tarjeta que me lleva desde el ocaso más absoluto
a la gloria en vida en cuanto uso de ese talismán de plástico revestido
para satisfacer una a una mis apetencias diarias, llamadas consumo.

Me río del culto
en el altar de lo absurdo,
caigo en la rutina
y totalmente obstruido
dentro de las cañerías de un aseo me diluyo
como las gotas de agua en la corriente de un río.

Continuo
de la pereza nada bueno se dijo
andando,
en lo mío
me siento
dentro de la rutina cogido
como un pájaro herido
en una jaula revestida  de oro como el vellocino.

Voy sacando tajadas
a todo aquello con lo que disfruto
pongo por ejemplo esto
quizás otros digan de lo suyo lo mismo.

Del tan, tan, al disco duro,
hay un mundo
aquel que nos separa y nos hace individuos
de mundos diferentes
con un mismo destino
teniendo el cielo como techo
y la tierra con sus sabores infinitos
como descanso de lo que somos y fuimos.

Sigo parafraseando a Socrates
en su discurso
y en aquello de usar de la Ley o Naturaleza, según mi conveniencia. punto
y no sigo.

Autor: Jose Vicente Navarro Rubio


ANTONIN ARTAUD

Es grave advertir
que después del orden
de este mundo
hay otro orden.

¿Cuál es?

No lo sabemos.

El número y el orden de las suposiciones posibles
en ese ámbito
es justamente
¡el infinito!

¿Y qué es el infinito?

No lo sabemos con precisión.

Es una palabra
de la que nos servimos
para indicar la apertura
de nuestra conciencia
a la posibilidad desmesurada
inagotable y desmesurada.

¿Y qué es la conciencia?

No lo sabemos con certeza.

Es la nada.

Una nada
de la que nos servimos
para indicar
cuando no sabemos algo,
con respecto a qué
no lo sabemos
y entonces
decimos
conciencia
en cuanto a la conciencia
pero hay muchos otros aspectos.

¿Y entonces?

Parecería que la conciencia
está ligada en
nosotros
al deseo sexual
y al hambre;

pero podría
muy bien
no estar ligada a ellos.

Se dice, se puede decir,
hay quienes dicen
que la conciencia
es un apetito,
el apetito de vivir;

inmediatamente
al lado del apetito de vivir
aparece en el espíritu
el apetito del alimento

como si no hubiera personas que comen
sin ninguna clase de apetito
y que tienen hambre.

Porque también
existen
quienes tienen hambre
sin apetito;

¿Y entonces?

Entonces

un día el espacio de la posibilidad
se me presentó
como si me hubiera tirado
un gran pedo;
pero no sabía con exactitud qué eran
ni el espacio,
ni la posibilidad,

y no experimentaba la necesidad de pensarlo;

eran palabras
inventadas para definir cosas
que existían
o no existían
frente a la urgencia apremiante
de una necesidad:
suprimir la idea,
la idea y su mito
y hacer reinar en su lugar
la manifestación tonante
de esa explosiva necesidad:
dilatar el cuerpo de mi noche interna,

de la nada interna
de mi yo que es noche
nada,
irreflexión,
y que, sin embargo, es una afirmación explosiva:
hay que dejarle lugar
a algo,

a mi cuerpo.

Pero, ¿reducir mi cuerpo
a ese gas hediondo?
¿Decir que tengo un cuerpo
porque/ tengo un gas hediondo
que se forma dentro mío?

No lo sé
sin embargo
sé que
el espacio,
el tiempo,
la dimensión,
el devenir,
el futuro,
el porvenir,
el ser,
el no ser,
el yo,
el no yo,

no son nada para mí;

en cambio hay una cosa
que significa algo,
una sola cosa
que debe significar algo,
y que siento
porque quiere
SALIR:
la presencia
de mi dolor
de cuerpo,

la presencia
amenazadora
infatigable
de mi cuerpo;

aunque me acucien con preguntas,
y yo niegue todas las preguntas,
hay un punto
en el que me veo forzado
a decir no,
NO
a la negación;
y llego a ese punto cuando
me acosan,
me abruman,
me cuestionan
hasta que se aleja
de mí el alimento mi alimento y su leche,
y ¿cuál es el resultado?

Que me ahogo;
no sé si es una acción
pero al acosarme así con preguntas
hasta la ausencia
y la nada de la pregunta,
me atormentaron
y sofocaron
en mí
ía idea de cuerpo
y de ser un cuerpo,

entonces sentí lo obsceno

y me tiré un pedo
arbitrario
de vicio
y en rebeldía
por mi asfixia.

Porque hostigaban
hasta mi cuerpo
hasta el cuerpo

y en ese momento
hice estallar todo
porque a mi cuerpo
nadie lo manosea.

(Antonin Artaud. Para terminar con el juicio de Dios y otros poemas. Traducción de María Irene Bordaberry y Adolfo Vargas. Apéndice de Alberto Drazul. Buenos Aires, Ediciones Caldén, col. El hombre y su mundo, 17, 1975. Imagen: Antonin Artaud (a la derecha) en La pasión de Juana de Arco de Carl Theodor Dreyer y 1928)

SAN ESTEBAN DEL VALLE UN PUEBLO QUE QUITA EL HIPO A POCO QUE DE ÉL SE ESCRIBA

¡Ay! de los nuégados de nuez molida
si aun viviera Pedro Butista
en ese almacén de coloniales
con su patio de verano
y alta viguería, 
faroles y lamparillas,
artesonado de maderas nobles,
y cueva sin más alternativa
que su tina de pisa
y vino a punto
tras cruzar su comedor
con su arco parador, alacena antigua
y llegar a un patio en el que el alma se reaviva
como si las ristras de pimiento hubieran estado allí toda la vida.

Sobre suelos de barro 
y doseles de forja ¡que altiva!
la posada crece y se llega entre recuerdos llenos de buena grima
a unas estancias donde el sueño es casi una caricia
conforme se abren a la plaza que las cautiva,
y se reanima
el duende que duerme en los armarios
entre cestitas con chocolatinas
como en los tiempos de nuestras abuelas en que se hilaban cuentos entorno al fuego 
que daba vida.

En pleno valle de Tiétar,
las Cinco Villas
entre castillos de Duques
cuevas con estalagmitas
y calzada romana que invita
a subir hasta las alturas,
donde las cabras montesas,
buitres y águilas se sienten protegidas
en ese macizo de los Galayos que nos sirve de ruptura
con todo aquello que hacemos por rutina.

Ya de vuelta un vino de pitarra
en San Esteban del Valle
es antesala a una cena o comida muy merecida
con sopa de ajo y carillas,
cabritillo o tal vez migas,
leche frita y perunillas, con los que adornar el día
y así se llega que alegría
a hacer amigos y amigas, donde nadie se lo imagina.

Autor: Jose Vicente Navarro Rubio

POESÍA: LA HISTORIA SE REPITE CADA CIERTO TIEMPO

Las cenizas, la sal, hiel, el recuerdo,
quizás seamos
insensibles al dolor ajeno,
cada uno de nosotros con lo que nos es nuestro.

La historia nos lleva lejos
a  campos de exterminio
a océanos llenos de cuerpos
de aquellas y aquellos que salieron de sus casas sin saber si se produciría de nuevo el regreso.

Cada uno de nosotros con lo nuestro
la historia se vuelve cruel con quienes se ven abocados al destierro
y huyendo del horror del lugar de donde salieron
se ven de nuevo como si la trenza fuera un cepo viviendo lo mismo de lo que huyeron.

No toca, no es el momento
de ser como aquellos
que de volverse a repetir la historia
harían lo contrario de lo que hicieron.

Mueren, están muriendo
a las puertas de Europa millares de extranjeros
que de sus casas salieron con lo puesto
buscando un mundo mejor donde cumplir con aquello de ser sere humanos de cuerpo entero.

Autor: Jose Vicente Navarro Rubio

MACROPOEMA DIGITAL, SÍNTEXIS DE UN DÍA COGIENDO COLMENILLAS

Pasaba el coche a toda prisa,
volaba sobre la  autopista
ya la ciudad perdida 
tras los huertos, mar, en la lejanía.

Vasta geografía 
de pueblos se dejan ver si se mira
hacia esos lugares 
donde todavía habitan
seres humanos que dedican su vida
a propagar su existencia hasta que el cuerpo resista.

Araña el viento
el eco de apagadas preguntas
que llegan sin música
hasta el parabrisas del coche 
en el cual mis pensamientos circulan.

Recuerdo que allí había una curva 
ahora ya por el progreso comida
y que más adelante florecían 
campos de vides secas para cuando regresaba 
y verdes para cuando me iba.

Dormita el copiloto,
confía,
en que la mañana sea tranquila
en la alta sierra
de trincheras abandonadas e historias de ellas escritas,
como si el frente estuviera dispuesto 
para comenzar alguna guerra jodida.

Por Mora y Rubielos, por la Virgen de la Vega el frío rompe su melancolía 
y llega con sonidos  a ruidosas músicas
sin necesidad de castañuelas 
y sin necesidad de mirar la temperatura
en el móvil que descansa sobre la tapicería
del asiento trastero, 
tal inanimado pasajero que de vez en cuando nos ánima con su melodía.

Se llega sin prisas
al lugar de la cita
con los pinos, olmos, carrascas y encinas
para cuando las nubes avanzan como si fueran rebaño de ovejas buscando su rancho, comida.

Se abre la senda
como si fuera la cremallera de una camisa
y se avanza
desde la cercana geografía conocida
hasta allí donde el bosque se convierte en un laberinto con muchas entradas y salidas.

La cesta casi vacía
te recuerda que estás allí para recolectar setas
pero esta sin lugar a dudas es la escusa,
que das
pues solo necesitas respirar para saber que hay otras vidas más tranquilas
allí donde la vida es tan sencilla como la de esas hormigas
que viven en su hormiguero solo preocupadas por llenar sus alacenas de comida.

Autor: Jose Vicente Navarro Rubio


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