Un día cualquiera
uno se sube al carro
que lleva lejos
y por el camino se encuentra
con pastores y arrieros,
con gentes de aquellas
que tenía como fortuna
las estrellas del cielo
y el pan que se cocía
en los hornos
alimentados con troncos
de árboles viejos.
Autor: José Vicente Navarro Rubio
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