Se suprimen derechos
y en esto que estamos
tiembla la tierra
para cuando
por un coladero
la pasamos,
mientras se oyen
viejas profecías,
en una tómbola de aquellas
en las que solo se daban
muñecas de trapo.
Se vuelve al sinsentido
de las palabras
llenas de odio
y vacías
de cuestiones positivas
de esas que de verdad
sirven para algo.
Por los lugares de siempre
no hay miras
ni alcance
en nada que no sea
ver como el sol se pone
en su cíclica deriva
y así ocurre años tras año.
Las guerras por estos lares
son un mal
muy bien pensando
y con ellas llegan
lluvias radiactivas,
hambre,
muertes
y cañonazos,
cosechas de odio
y malestar generalizado.
Vuelven las historias
que hablan
de un mundo envenenado
que va sumando
granos de dolor a sacos.
Autor: José Vicente Navarro Rubio
No hay comentarios :
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.