Sería notable que se inventara
un aparato que midiera
lo que el poeta piensa
para cuando se lanza
a escribir un poema
que en su auditorio crea exclamaciones
y aplausos que con nada se pagan.
Yo ahora estoy pensando
en una buena horchata
y para después ya la mañana avanzada
en una paella compartida
y en un vaso de vino de la Ribera Alta.
No me dejo la noche se que
para esos horas siempre hay ganas,
es por ello que me reservo
un filete de ternera y unos huevos rotos
con patatas.
No se sin este poema levantara otra cosa
que no sean bostezos,
no lo se,
ahora tengo que decir queme extraña
que sea diferente el pronóstico
que aquí se marca.
Autor: José Vicente Navarro Rubio