"Y sin esto"
ya veremos.
Nos quedamos,
sin una conjunción
"y"
sin una preposición
"sin"
sin un pronombre
"esto"
y con unas comillas
que utilizamos
para enmarcar
aquello
que realzar queremos
para que siga
dando luz
una vieja bombilla
y se enciendan
los buenos deseos.
Autor: José Vicente Navarro Rubio