Un acantilado toco
con mis manos.
Me impregno
de la arena
y de la roca,
del musgo
y del cielo
que rompe
sobre el mar
y eso que estoy
de él muy lejos.
Irlanda me sabe
a algo más
de lo que veo.
Cosas raras estas
suceden
y no se el motivo
a que se debe,
en este poema,
este hermoso
encuentro,
con esas tierras
llenas de fantasía
con sus historias,
fábulas y cuentos.
Autor:José Vicente Navarro Rubio