jueves, 9 de julio de 2026

POESÍA: EN EL CÉNIT

 Ya podemos decir que estamos en el cénit 
el sol arriba,
son para las horas que vuelen en círculo
los buitres,
lo hacen por qué saben 
que con los calores 
siempre algo muere.
Y nos movemos en estos angostos caminos
y a veces ocurre,
que sin salir de nuestro delirio
nos damos cuenta de que siempre ganan 
los más resistentes.
Autor: José Vicente Navarro Rubio

POESÍA: Y POR QUÉ HAY TAN POCA INTELIGENCIA

 Y por qué hay guerras.
Y por qué alguien dice blanco
y después negro
y se le ríen las gracias,
y por qué despertamos
y enseguida nos ponemos en marcha
y por qué
por mucho que me lo pregunto ¿?
no se que decir.
Resumiendo para quien entender 
lo quiera,
hay falta de inteligencia.
Autor: José Vicente Navarro Rubio

POESÍA: QUIETA LA FLOR

 Quedó quieta la flor,
su tallo no lo movía el viento,
se daba calma,
ligeros respiros del ave
que desde la alta rama
observa, 
su vida trata
de no caer bajo las garras
de no cualquier halcón,
pudierase que fuera un águila,
quien temblores le causa.

Autor: José Vicente Navarro Rubio 

POESÍA: CULLERA ENTRE CALORES Y RECUERDOS

 Sin venir a cuento hace calor,
ya no son tiempos ni de mantas
ni de llevar encima del cuerpo
más allá de lo necesario,
eso que se entiende que sirve
de protector al cuerpo.

La montaña respira por sus poros
en este día que se abre
entre grandes destellos
del Dios sol sobre las aguas domesticadas
de un Mar Mediterráneo casi muerto.

Estamos en ese ecuador de una semana
que nos ofrece un buen veraneo.

Al fondo veo un castillo
sin soldados en sus torreones
ni labriegos,
ni nadie intentando entrar por la fuerza
dentro de ese parámetro,
que fue en otra época
de un valor defensivo extremo.

La ermita esta cerrada
vigilan las golondrinas
después de una larga noche
de sopores de infierno
y se ve cerca del camino de bajada
de este santuario a una bahía abierta,
como sube una maquina desinfectando
el trayecto, 
por eso de las garrapatas
 y de los meadas de los perros.

Irrumpe la urbe
El Faro, San Antonio,
su río Júcar y puerto,
millares de apartamentos,
zonas residenciales,
pinadas 
y parques para juegos.

Todo lo veo
cerca ya de una  cornisa
 sin muchos ornamentos
y se divisa a la ciudad dormitorio
que acoge a veraneantes
y a quienes viven por estos suelos,
ella tranquilla,
ella durmiendo,
mientras unas barcas salen a la mar
 para pescar aquello
que se deja coger por culpa 
de su poco calculado entendimiento.

Autor: José Vicente Navarro Rubio

POESÍA: DE VACACIONES SE MARCHA

 

De vacaciones se marcha
y deja una gestión
que causa alarma.

No hay solución
la doctrina recuerda
que las leyes no se interpretan.

Abro comillas:

"y se puso la tetera en marcha"

Autor: José Vicente Navarro Rubio 

                                                   

POESÍA: DE NADA NOS RESENTIMOS

 

De nada nos resentimos
en apariencia
y en esta apuesta
salta aquello
de que cada cual
 haga
lo que pueda.

Autor: José Vicente Navarro Rubio

POESÍA: EN CUESTIONES DE ESTAS

 

En cuestiones de estas
hay que tener en cuenta
el ir y venir 
de las apuestas.

Quien más gana 
siempre es quien
se mantiene al margen
de aquello 
que es tan volátil
que al menor soplo 
de aire
vuela.

Autor: José Vicente Navarro Rubio



POESÍA: NOS SUMAMOS A LO QUE VENGA


Nos sumamos 
a lo que venga,
a lo positivo,
a las dulces esencias,
del espliego que arde
en mitad de un monte
que alimenta sus toberas
de leña de nogal y oliveras.


Autor: José Vicente Navarro Rubio

POESÍA: LO QUE VALE Y CUENTA

 


Lo que vale y cuenta 
es lo que hacemos
y la manera
como
aquello que pensamos
sirve 
para cambiar la vida
al menos
 de una fugaz estrella.

Autor: José Vicente Navarro Rubio

POESÍA: AHORA MISMO

 Ahora mismo es el instante 
en que me siento poeta
 a medias,
lo malo es que no sé
donde está la otra media,
quizás cuelgue del tiro 
de alguna chimenea.

Autor: José Vicente Navarro Rubio

POESÍA: ESTAMOS EN ELLO

Estamos en la poesía
o lo que es lo mismo 
en ello nos vemos
de uvas a peras.

Estamos en el trance 
que convierte
 en un iluminado
al poeta.

Y lo hacemos esperando 
que llegue un verso
para ponerlo allí
donde la luz
de pleno le pega.

Autor: José Vicente Navarro Rubio

POESÍA: UN PESAR Y MIL PESARES

 

Un pesar y mil pesares
y un muerto en escena,
la inteligencia.

Así tuvimos una guerra,
feroz
de aquellas
que matan y arrasan
y solo dejan
incordios que se extienden 
como el polvo 
de una vieja estera.

Autor: José Vicente Navarro Rubio

POESÍA: POR ACTIVA Y POR PASIVA

 

Por activa y pasiva,
por diestra y siniestra,
por esto y aquello,
así se tenga 
por hecho
lo que no tiene vuelta de tuerca.

Y quedamos a la espera
de recibir noticias
vengan de donde vengan.

Autor: José Vicente Navarro Rubio

POESÍA: Y PUEDE SER

 

Y puede ser
y así sea
que lo que se escribe
sirva 
como mínimo
para crear 
 conciencia,
de clase,
la que sea.
Eso si 
se pide que sea buena.

Autor: José Vicente Navarro Rubio

miércoles, 8 de julio de 2026

PINAREJO Y LOS TOROS

Pinarejo ha contado históricamente con una plaza de toros de tercera categoría (con un aforo reducido de unos 600 espectadores). En el año 1935, las actuaciones que se daban en pueblos de este tamaño durante sus fiestas locales solían ser capeas, "fiestas de la prensa", o novilladas sin picadores de carácter modesto. Los percances sufridos por los novilleros en estas plazas menores rara vez contaban con un corresponsal de prensa taurina que enviase el parte médico a Madrid. Muchas veces, estas noticias solo se imprimían en diarios de tirada estrictamente provincial Al tratarse de un novillero que no llegó a tomar la alternativa de matador de toros ni a confirmar en plazas de primera categoría antes de que la Guerra Civil (1936-1939) truncase las carreras de toda una generación, sus datos biográficos básicos (como la fecha y el pueblo natal) quedaron fuera de los diccionarios taurinos convencionales. Es muy común que los toreros modestos de la "Edad de Plata" que usaban apodos como "El Águila" fuesen naturales de la misma comarca donde toreaban, o bien de provincias vecinas con gran arraigo taurino, adoptando el alias por alguna característica física o por el nombre de su propia finca o pueblo de origen.
Antonio Romero "El Águila", un novillero español cuya prometedora carrera sufrió un durísimo revés debido a la grave cogida de 1935: Efectivamente, durante la temporada de 1935 (en pleno auge de los novilleros de la "Edad de Plata" antes de la Guerra Civil), Antonio Romero sufrió una cornada extremadamente grave que interrumpió de forma drástica su progresión en los ruedos. Las crónicas de la época registraron el percance debido a la fuerte repercusión y la gravedad de las lesiones. Este grave percance en 1935, sumado al posterior estallido de la Guerra Civil Española en 1936, hizo que su nombre no alcanzara la fama de los matadores de alternativa de la época, quedando indexado en los anales históricos principalmente por su valor y por aquel trágico percance.
En los años 30, un novillero sin apoderado influyente o sin recursos económicos no toreaba en las grandes ferias. Su actividad se limitaba casi exclusivamente a Capeas de pueblos: Festejos populares organizados con motivo de las fiestas patronales (habitualmente entre los meses de julio y septiembre) En estas capeas se lidiaban toros de desecho de tienta o reses ya toreadas ("marrajos"), sumamente peligrosas. Festejos modestos donde los organizadores locales contrataban a tres o cuatro jóvenes "maletillas" que viajaban de pueblo en pueblo durmiendo en pajares. Estos festejos apenas dejaban registro en papel más allá de un bando municipal. Durante la Segunda República Española, se pusieron muy de moda los espectáculos mixtos y las novilladas nocturnas de promoción (como la famosa "Parte Seria" de los espectáculos cómicos). Muchos novilleros de la época, apodados con nombres de animales imponentes —como "El Águila", "El León" o "El Tigre"—, actuaban en la parte seria de estos espectáculos lidiando un becerro o novillo al principio de la función, antes de dar paso a las parodias cómicas. Si Antonio Romero toreó en alguna capital de provincia, lo más probable es que lo hiciera bajo este formato de "becerradas benéficas" o nocturnas de verano, cuyos carteles colectivos solían nombrar a los diestros en letras muy pequeñas.
Antes de la creación de registros modernos de profesionales taurinos y del control estricto de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT) o la Unión de Matadores al final de la década, muchos de estos festejos en plazas de tercera categoría se realizaban mediante tratos verbales y "a la voluntad" del público (pasando la montera). Al no haber contratos visados por los gobiernos civiles, estas actuaciones no constan en las estadísticas taurinas oficiales de la época. La gravísima cogida en Pinarejo (Cuenca) en 1935 fue, con total seguridad, el punto final de su andadura. En aquella época, una cornada grave en un pueblo sin enfermería quirúrgica adecuada solía acarrear meses de infecciones, secuelas físicas permanentes (cojeras o pérdida de masa muscular) o la retirada absoluta por miedo o incapacidad. Esto impidió que figurara en el renacer de la fiesta tras el parón de la Guerra Civil en 1939.

11 SEPTIEMBRE 1935




 Malos aires por aquellos días
se dejan ver y llegan
envueltos de negruras y pesares 
y es que en Pinarejo hay capea
por aquel mes de septiembre 
de un año que queda
marcado a escoplo en dura piedra
pues en una capea
en aquella plaza de toros
hecha con carros y galeras
vino a dar en la arena
Antonio Romero "El Águila"
que pagó con su faena
una cornada que le atravesó
así su carne fuera mantequilla tierna.
Dolor y sorpresa,
llantos que no cesan 
es retirado del ruedo
"El Águila" 
quien con la muerte ya pelea,
bien saben los entendidos
a este tipo de tientas,
que quien a toro con la capa torea
si falla en su faena
sobre el se ciernen 
las desgracias que si se cuentan
solo sirven para escribir crónicas negras.

Autor: José Vicente Navarro Rubio 


POESÍA: NO SON DELIRIOS

 No es delirante,
es asfixiante,
no es pesadez,
uno es terco
y eso que no come heno,
y eso que no tira del arado
y eso que no es borrico,
ni cernícalo,
ni tiene grandes vuelos,
ni trota
ni saca pecho 
para cuando alguien rie
por aquello de que la vida 
es una comedia
sin editor que al mercado la lance.

Autor: José Vicente Navarro Rubio

POESÍA: NO HAY PUNTO DE APOYO

 No hay punto de apoyo,
no hay retroceso,
cada poema que escribo,
es un día más de ver crecer
los sentimientos
entorno a algo en concreto.

Autor: José Vicente Navarro Rubio

POESÍA: UN HUEVO DURO NO ES NAVEGABLE

Resulta imperdonable 
no atender a la razón de Descartes, 
ni estar con Platón
 en aquello
de aprender de quienes más saben.

Es imposible que un militar
juegue una partida de tute 
y con su filosofía
 tan llena de disparates la gane.

Por aquí no está Ortega ni Gasset
ni Unamuno ni Netcher,
 ni se ve a nadie
capaz de sacar punta a tantos dislates.

El mundo es como un huevo
y para cuando está duro 
no hay nada que por su interior navegue.

Autor: José Vicente Navarro Rubio

POESÍA: JURO QUE YO NO LO HICE

 Juro que yo no lo hice,
nunca dejé un poema a medias,
nunca he sido 
aquel que se pone delante 
de algo que no sirve para nada
e intenta arreglar un disparate.

Ahora mismo me se sujeto
a una pasión noble,
que es llevar este poema a buen puerto
para ver como se mueven 
los motores de arranque 
de los nuevos versos
que ya por algún lado a  la mar salen.

Autor: José Vicente Navarro Rubio

POESÍA: A BUENAS HORAS

 A buena hora me dicen que pare,
si me se ya dentro de un poema,
si me se construyendo un refugio
allí donde se sacan los versos al aire
para que se ventilen
antes de que sean leìbles. 

Autor: José Vicente Navarro Rubio

POESÍA: UNO MÁS ME DIJE

 Una más me dije
y se que no son suficientes,
se que al menos 
hacen falta cinco más
para poder hacer un ramillete,
de flores vivas,
de diferentes colores,
con las que homenajear a la muerte.

Autor: José Vicente Navarro Rubio

POESÍA: BROMAS APARTE

 Se oye como caen 
en los contenedores de vidrio 
 botellas vacías
que ayer en los bares se consumieron 
por miedo a los calores.

En esto de beber obliga 
el calor que aprieta de lo lindo.

Ceo que gana la Mahou a la San Miguel
y que la Estrella de Galicia, avanza
intentando llegar al córner,
si no fuera por el fuera de fuego
el Águila llevaría ya un gol metido
en este partido que se juega sin empates.

Ya se ve la Alhambra y hay que observar
como llena a quien la bebe.

A saber por donde andan las bebidas espirituales
tan metidas en su área

y los refrescos de tantos sabores
esperando un cambio
para salir al terreno de juego
antes de que una botella de vino
blanco, frío y directo al graznate
rompa el cartel que anuncia 
que en este bar no se bebe
por miedo a que ocurran cosas 
como estas, que no tienen nombre.

Autor: José Vicente Navarro Rubio

POESÍA: POR EJEMPLO ESTO

 Si estamos en esto 
y en mil lugares.
Si hacemos 
lo que se puede
es por aquello 
de que las altas temperaturas
que caen
 desde el infierno
salen al encuentron
para quitarnos
en días como este 
hasta el aliento.

Autor: José Vicente Navarro Rubio

POESÍA: ENTRE TINTAS

Este poema tratará de lo de siempre,
de esta forma
entre renglones se escribe.

Algunos denominan versos 
a lo que nombre no tiene.

Hay invenciones
en lo  que alrededor de los poemas
desde siempre ocurre.

Algunos se creen con derechos
que no se sabe de donde les vienen
para denominar a las cosas sencillas
con  nombres que nada dicen.

Autor: José Vicente Navarro Rubio


martes, 7 de julio de 2026

POESÍA: EN PINAREJO NO HACE CALOR LO SABEMOS

Hoy se derriten hasta los polos
y bombones de chocolate
y  dulce caramelo,
con solo mirar hacia allí donde
pasan los aviones dejando
 surcos en el cielo.

En el pozo de las Pitas
se pueden freír, 
de llevar mechero,
en sus  dulces aguas huevos,
usando como sartén
latas viejas de berberechos.

En la pisada del Buey 
llevan gorras los conejos
para protegerse del calor
a estas horas y momentos.

He pasado por la Montesina 
y he visto a un mochuelo
refrescando su cabeza
en un vaso lleno
de cubitos de hielo.

Por la Casa Casa Blanca los juncos
parecen fideos 
enrollados entorno a un tenedor 
dispuestos para comérselos.

En los majuelos se ven
a los alacranes huyendo
camino de alguna poza
por miedo a quedarse pegados
a algún terrón seco.

Dicen en el Castillo,
 bien saben de nuestro genio:

¡Chorra con los de ese pueblo
tan de todo llenos 
de orgullo y talento!

Y es que los calores
 desde nunca han sido eternos
por estas tierras y vallejos.

Será por eso que en Pinarejo 
se combate el calor,
desde todos los tiempos,
con gracia y pocos lamentos.

Los de nuestro pueblo sabemos
que por mucho que protestemos 
siempre saldrá alguien  diciendo:

¡Qué flojos son estos de Pinarejo
que ya fundido el hierro
se quejan y no sabemos
el por qué de tanto lamento!

Nosotros a lo nuestro,
a verlas venir llenos de cerveza
 hasta el mismísimo cuello
ya de patejas metidos
en una tinaja de vino bien fresco.

Dejo la cabeza fuera del tiesto
para que nadie diga 
que burros y burras
 son estas y estos,
de ese pueblo tan en la Mancha
y tan ellas y ellos grandes 
y por supuesto eternos
como el propio Capitán Trueno.

Autor: José Vicente Navarro Rubio

POESÍA: SAN FERMÍN Y EL CHUPINAZO

 Cuesta de Santo Domingo 
y vamos caminando
entre gentes que se visten
a la usanza de un San Fermín
dispuesto a levantar los ánimos.
Por aquí se espera el chupinazo
para que comiencen los toros
 pisar con sus pezuñas el asfalto
y ya vemos a los corredores 
puestos de largo
con un ojo en los astados
y el otro colocado en el asfalto 
para no ser pisados y arrastrados.
Cuesta de Santo Domingo
me quedé helado 
cuando vi salir de los corrales
al primero de los mansos
y detrás de el a un primo suyo
vestido de negro y largo
con una mirada de esas 
que te hacen pensar 
que hay algo que no es tú agrado.
Vivan los San Fermines
que bonitos que son
y como pasan volando 
entre caídas y porrazos
que convierten a los hospitales
en una especie de hoteles
de esos que que se abren los veranos
de cara a la mar
para tostarse hasta los nanos.
Autor: José Vicente Navarro Rubio

POESÍA: GANAMOS AYER

Ganamos ayer 
y eso se merece un premio,
 sea este poema 
construido a contrapelo,
con un poco de arena 
y otro poco de cemento,
aquello que nos sirva
para mirar por dentro 
y decir a los cuatro vientos
que ya estamos puestos
en el camino de la final
con el ánimo bien dispuesto.
Autor: José Vicente Navarro Rubio
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