Ni Platero ni Juan Ramón
estuvieron por estas
nuestras tierras,
no lo hicieron
¡qué penazo!
Por allí las borriquillas
cargadas
de costales,
ya sacos,
eran algo más
que algodón blanco,
en un poema derramado
para vestir
de primavera,
de las de antaño,
a los versos que se acercan
a su regazo,
entre moscas
y tábanos,
de aquellos que salían
al camino y tajo
para darnos algún regalo.
Autor: José Vicente Navarro Rubio
No hay comentarios :
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.