
Ya recibido juramento
y nombrada caballero
ha tomado la grúa el castillo
y se ha convertido
en su alcalde perpetuo.
Flota en el oceánico paisaje,
de azul el cielo batido
por nubes que producen espanto,
un brazo armado.
Ya no es tiempo de que Don Quijote
rete a duelo a tan descomunal gigante
cuando noto un vacío creciente entre mis manos.
Autor: José Vte. Navarro Rubio
No hay comentarios :
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.