
El mar con sus pistas
cielo envolvente y blancuras
es como un espejismo
construido por los rayos del sol
cuando intentas tirar una fotografía
sin decir antes: Buenos días.
Se despiertan esos inquilinos que son
los millares de apartamentos
que allí abajo se divisan
mientras la luz solar
entra por las ventanas
y se lanza al mar como si fuera su piscina.
Autor: José Vte. Navarro Rubio
No hay comentarios :
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.