En tiempos de los nibelungos
creó ser una mariposa errante
que solo aprendió a posarse
sobre tallos verdes
desde los cuales contemplar batallas sangrientas
que teñían de rojo
los mantos de los inocentes
y se fue la mariposa allí donde unos cruzados mataban infieles
y de tanto ver cruces y llamas
se creyó diosa y se olvidó de que era una especie salvaje.
Mariposas de mil colores
conviven en un pliego de papel
ya convertidas en cadáveres
mientras la historia avanza y nos atrae
igual que en otros siglos desastres
pues los hechos de los hombres son los mismos
se llame como se llamé el padrino bajo el cual se protegen.
Autor: José Vte. Navarro Rubio
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