Cuatro huevos,
en un convento,
bien batidos
hacen ciento.
Batir bien los huevos
como si estuvieras en un convento
y en todo el día
no tuvieras otro entretenimiento.
De esta forma batidos
se entienden los huevos
con toda la fuerza del entendimientoy realizado ello
pasamos pagina
y nos comprometemos
a dejar caer
a golpe seco
una ramitas de perejil tierno
en ese batido huevo
y junto a ello
sal con tiento.
Operación realizada
y resucitado el muerto
ahora viene lo bueno
que no es otra cosa
que hervir aceite en una sartén
y dejar caer dentro
la mezcla de perejil, sal y huevo
y como no
doblar y servir al momento
pues caliente sabe mejor
y además lo agradece el cuerpo
Autor: José Vte. Navarro Rubio
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