No es la luz ni su estallido
lo que nos lleva a la vida
es el amor de un momento
y si en esto
no atino a escribir algo bello
me pregunto con ironía
para que sirve la poesía
y para que sirve decir te quiero.
Vuelvo
y recojo el testigo
para irme al encuentro
de ese instante justo
en que el día se quedó muerto
y alguien vino al mundo irrumpiendo
en un estallido de llantos
y golpe seco
de carne y huesos.
De los muchos seres humanos
nacidos en ese día,
al que me refiero,
en diferentes países, razas, sexos y credos,
unos en cunas, otros sobre el suelo
unos bien arropados y otros desnudos
para lo malo y para lo bueno,
me quedo
con el que grita pidiendo
que le den de por vida
por ser pobre desde su nacimiento
comida y techo.
Autor: José Vte. Navarro Rubio
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