En la tranquilidad de la tarde
como si no pasara nada
volvemos de repente a la carga
y lo hacemos con una batería
de pólvora y metralla,
el sol como testigo,
la noche en la nada
y los silencios que vienen a ráfagas
como si fueran hermanas
de las plegarias,
rezos y alabanzas
que en las iglesias se oyen
para cuando suenan las campanas
llamando al rezo antes de irse a la cama
Autor: José Vicente Navarro Rubio
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