Entre copas de vino
claman segmentos
de voz
recorriendo
los lugares secretos
a través de los cuales
avanzan sin saberlo
lenguas de fuego.
¿Y el vino que tiene que ver
en ello?
El vino es
el pulsómetro
de aquello que decimos
y hacemos,
mueve el corazón
y sin saberlo
sus taninos rejuvenecen nuestros cuerpos.
Autor: José Vicente Navarro Rubio
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