Y digo yo
en eso que me confieso
un ser domable,
que ausentes
en las ramas
de los árboles
los pájaros
que nos alegran
las mañanas
en las primaveras
de estas nuestras vidas
condesadas
como gotas de sal irrelevante
¿ Qué haremos
cuando no quede nada más
y todo sea
un desolado paisaje,
sin más pájaros,
ni animales de otras especies,
que aquellos
que quedaron en nuestras pupilas grabados
para siempre?
Autor: José Vicente Navarro Rubio
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