Con mis manos vacías
me ofrezco en este sacrificio
de salir a la calle
a mirar como esta el mundo.
Hoy ha llovido
una cortina de agua
se dejo caer desde el cielo
hasta allí donde anda uno.
El agua nos bendice y hiere,
es vida y muerte,
ella no conoce de más destino,
que ser corriente que quiere llegar al ar
para descansar en ese su último refugio.
Autor: José Vicente Navarro Rubio
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