Como quiera
que me debo
a ser pastor de ovejas
intervengo
en este asunto
que de calle me lleva
para decir
que soy poeta,
de mano diestra,
con la mirada puesta
en ese rebaño
de estrofas
que balan
asonantes y consonantes,
ellas rimas
que se alegran,
de decir
que son
el alma de los poemas.
que me debo
a ser pastor de ovejas
intervengo
en este asunto
que de calle me lleva
para decir
que soy poeta,
de mano diestra,
con la mirada puesta
en ese rebaño
de estrofas
que balan
asonantes y consonantes,
ellas rimas
que se alegran,
de decir
que son
el alma de los poemas.
Autor: José Vicente Navarro Rubio
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