Los libros sobrios,
en su madurez de letras,
sin mas partos
que aquel que se lee
descansan en sus estantes,
son el mucho
de lo que uno quiere,
ellos sirven
para alegrar
entre buenas razones
esos días
en que ante ellos demostramos
lo flojo que estamos
en cuestiones fundamentales.
en su madurez de letras,
sin mas partos
que aquel que se lee
descansan en sus estantes,
son el mucho
de lo que uno quiere,
ellos sirven
para alegrar
entre buenas razones
esos días
en que ante ellos demostramos
lo flojo que estamos
en cuestiones fundamentales.
Autor: José Vicente Navarro Rubio
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