Jugué a la tardanza,
a salir al campo
a coger las flores de las ramas,
a mirar el pajarillo
que se convierte en cantante
en un lugar del cielo
desde el cual se introduce en mi alma.
a salir al campo
a coger las flores de las ramas,
a mirar el pajarillo
que se convierte en cantante
en un lugar del cielo
desde el cual se introduce en mi alma.
Me vi entre arboledas
y matas de archilagas.
Me vi rodeado de pastorcillos,
de pastorcillas que jugaban
con corderos añojos
de color blanco su lana.
Me vi sujeto de una niñez
en que descalzo saltaba encima de una cama
y allí sobre la pared un cuadro que representaba
una cena santa.
Me vi atado a una ideas que se trazan
para cuando la mente se siente dueña del ser sobre el que manda.
Autor: José Vicente Navarro Rubio
No hay comentarios :
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.