Es día de nuevos poemas,
de fantasmas de la ópera,
de esperar que llegue
el correo del Zar
trayendo noticias de una lejana guerra
que no viene a cuento.
Eran tiempos de guillotinas
en un París
revolucionario
y de descanso
en los bancos de arena
de lugares lejanos,
donde las focas se blanquean
al calor de la nieve
cuando el sol se convierte
en un fauno.
Autor: José Vicente Navarro Rubio
No hay comentarios :
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.