Justo allí donde se juntan dos puntos
surge una coincidencia
que tiene que ver
con la pura geometría
bordando la línea de la vida.
Ni un punto más arriba,
ni un punto más abajo,
algo hay que anima
a pensar que no hay casualidad
en nada de lo que hacemos
y menos en el devenir de los días,
esos en los que nos vemos,
de aquí para allá
como protagonistas.
Autor: José Vicente Navarro Rubio
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