Por los cielos se ve el volar de un ave
que por allí transita libre y a su antojo.
Cruza por una de esas rutas que llevan
del nido cercano a la sabrosa comida,
que en el pico traslada con ese ánimo
de madre que alimenta a sus crías.
La lluvia no les causa traumas,
a ellas las aves se les ve que confían
en ese proceder sabio, heredado
que se trasmite y que se utiliza
de generaciones en generaciones
y así la rutina es la forma más útil
de ser supervivientes a unas tragedias
que el ser humano o no avista
o ya adaptado deja que la vida siga.
Autor: José Vicente Navarro Rubio
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