Llega un instante justo
en que nos hacemos invisibles,
se nota porque dejamos de ser nosotros mismos,
la edad nos hace madurar como el fruto del olivo,
el verde áspero y el negro que suelta su zumo.
Saber donde estamos
es un deber que tenemos que ponernos,
el estar significa seguir,
el pasar desapercibidos
si se convierte en rutina
significa que nos hemos rendido.
Autor: José Vicente Navarro Rubio
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