En aquellas tierras
se mataban,
hablo de las tierras
de los pobres
y de los ricos.
Por allí se herían,
por allí se sabía
que todo estaba atado
por un hilo fino,
lo que somos
y lo que hemos sido,
el silencio
que se alberga
en nuestros interiores,
la flor
cuyo tacto sentimos,
allí donde se juntan
el pasado y el presente
y se abren las puertas
del futuro.
Somos idénticos
a otros seres
de otros tiempos
primitivos
que evolucionaron
en sus formas,
que se hicieron
necesarios y únicos
en ese afán
por seguir
marcando los destinos,
de los pueblos
que comparten
principios parecidos.
Autor: José Vicente Navarro Rubio
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