No cuela,
por el agujero solo entra
el sonido de las guitarras eléctricas,
el estruendo de las baterias,
la sinfonía selecta
que en el marco de una noche
de cuenta cuenta
se eleva
por el agujero solo entra
el sonido de las guitarras eléctricas,
el estruendo de las baterias,
la sinfonía selecta
que en el marco de una noche
de cuenta cuenta
se eleva
y toma posesión
de quienes dejar se llevan
por esas melodías que molan,
ya ellas
dientes de sierras.
de quienes dejar se llevan
por esas melodías que molan,
ya ellas
dientes de sierras.
Autor: José Vicente Navarro Rubio
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