Y no sé que pasa,
ni se lo que cuesta
llegar a esa meta,
que se ve,
que se tienta,
pero que no se conquista
por aparecer borrascas
que borran
los trazos de la senda
que al éxito siempre llevan.
Me lanzo en pos de esto,
de aquello
y de lo que venga
y de repente
me doy cuenta
de que me he dejado algo
en la recámara de la escopeta.
Sólo
a estas horas queda,
un poco de sal,
un poco de caldo
y mucha paciencia.
Si con sumar gano algo
pido para este instante
en que entre musas navego
en un barco a vela,
alivio
para mis posibles
y emergentes
penas.
Ya sabedor soy,
alivios en el cuerpo me entran,
de que no estoy a la altura
de lo que de un poeta se espera.
Autor: José Vicente Navarro Rubio
No hay comentarios :
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.