ME cobijo en la esencia del poema,
en su interior mismo,
en el goteo intermitente
ese que sin saber donde se encuentra
su sitio,
se sabe que es cierto,
pues con solo mirar
hacia allí donde surge lo oportuno
se da cuenta uno
de que va derecho por un camino
que lleva a la sala de ofrendas
que se ofrece a lo genuino
por ser diferente
al resto de lo que se encuentra
en los mercados distribuído
para ser ferozmente consumido.
Autor: José Vicente Navarro Rubio
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