Nos sentimos cerca de ese ronroneo
en el nido de una paloma,
no sabemos que es lo que le acecha,
acaba de salir el día
ya está en alerta la paloma
que se entrega
a lo cotidiano de la vida
para no ser presa de las ocurrencias,
aunque solo sea de una de ellas,
pues nunca se sabe en que puede terminar
una invasión procedente de fuera
en eso que se denomina casa de uno,
ejemplos se tienen, uno de ellos Venezuela.
Autor: José Vicente Navarro Rubio
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