El miedo a volar es parecido
al miedo a escribir
y es así
que nada tiene que ver
un asunto con el otro,
nada en lo lejano
ni en lo cercano se avista.
Pero miren,
cuando uno escribe vuela
y en esto el miedo
en el cuerpo se mete
y hete aquí
que ya tenemos delante
ese parecido inusual
entre lo verídico y lo ficticio.
Tate a tate y acabamos.
Autor: José Vicente Navarro Rubio
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