Los campos fértiles que
en mis ojos eran
para las primaveras
ya tardías,
vida,
ya no son nada,
por allí
ni las plagas de langostas,
ni la miseria misma,
ha hecho tanto
como el progreso
que liquida
los aspectos más dulces
de los tiempos
en que con poco de todo
se vivía.
Autor: José Vicente Navarro Rubio
No hay comentarios :
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.