Aquel poeta de otros años y otros tiempos,
hubiera podido ser cualquier cosa si se lo hubiera propuesto;
mascaba tabaco; dormía a la serena; era perro viejo;
amaba los amaneceres; le gustaba el calor diurno de los desiertos;
jugaba a ser el dios de los pobres y el santo a quien rezar
de sus amigos los muertos; en el viejo porche
la vida pasaba entre recuerdos y más recuerdos;
las viejas guerras; las quemas de las cosechas y las vivencias
de los labriegos; el ir y venir de la vida; los magistrales cuentos
en su edad más tierna para cuando los corazones sienten
el amor inmenso de las madres que acogen en su seno
a sus retoños antes de abandonar el hogar
donde crecen los buenos sentimientos.
Autor: José Vicente Navarro Rubio
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