Todavía no ha llegado
ese instante
de ser
de verdad
poeta,
con la mirada puesta
en hacer algo
que sirva al menos
para que la literatura crezca.
Acompañan
a estos versos,
un sol despierto,
una luna inquieta,
suelas de zapatos
clavados
en los barrizales
y en la tierra
y un ligero sueño,
entre perezas
cada vez más manifiestas.
Autor: José Vicente Navarro Rubio
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