Un lugar perfecto
es este desde el cual escribir
para cuando se oye llegar
la noche,
a pasos lentos
ella acudir.
Ya está por aquí,
ella sujeta
a la silla de un caballo
que se ve partir,
por esas praderas del oeste,
camino el va
a romper la herraduras
a base de bajar y subir,
por esas montañas rocosas
a las que el sol se suele subir,
para desde allí partir
hacia esos lugares
de los cuales es mejor no escribir.
Autor: José Vicente Navarro Rubio
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