Los jefes militares
en los cuartos de banderas
después de fumar e ingerir
grandes dosis de ron y anís
enfilaban por las calles
para demostrar
que por esos lugares
en los que solo las ratas
podían sobrevivir
habían cabezas de metal
con masa de color gris,
dispuestos a demostrar
que ellos
estaban por allí,
para con su estruendo
dejarse oir.
Autor: José Vicente Navarro Rubio
No hay comentarios :
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.