Un ladrido persistente
que algo en sí demuestra,
ya sea la falta de presencia
que el perro busca
y que no encuentra,
ya cualquier otra cosa,
hambre, enfermedad,
persistencia de un amor
que se le fue,
entre ladridos el perro
se encuentra
metido en un bucle
del que salir parece ser que le cuesta.
Autor: José Vicente Navarro Rubio
No hay comentarios :
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.