Se confirma,
hay esperanzas
quizás venga
la buena suerte
y el sol aparezca
y el día alegre
resplandezca
al igual que lo hace el oro
para cuando se mete el pico
y se encuentra
una productiva veta
en una montaña
perforada hasta
sus más profundas entrañas.
Autor: José Vicente Navarro Rubio
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