La luz que se ve
es la que vemos,
la que sentimos,
la que nos llega corriendo,
la que se va
y nos deja ciegos,
la que viene a un encuentro.
La luz de la inteligencia
solo tiene cabida en los versos,
en los libros de los clérigos
y en los testamentos
de los filósofos que escriben sobre ello.
Autor: José Vicente Navarro Rubio
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