Y uno se levanta para ver algo
con lo que poder decir
que vale la pena
vivir
y es que uno
suele acudir
a esos escenarios de la vida
donde lo más bonito
es compartir.
Uno sueña con aquello
que se convierte en un volcán
a punto de con su lava
irrumpir
en el día a día
en que si se escribe
es para repartir
un poco de lo que hay
por aquí
y otro poco
de lo que hay por allí.
Y es así
que claro
que vale la pena
vivir,
digamos
que por aquí
y que por allí
hay donde escoger,
simientes
de las que deben salir
las estrofas
con que compartir
un poema
del mes de febrero
pensado para escribir
en el mes de abril.
Autor: José Vicente Navarro Rubio
No hay comentarios :
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.