Saber lo que sabemos no sirve para nada y es que
deben saber que la inteligencia emocional
ya se puede comprar
mediante un sistema de recarga
que suele bonificar
con viajes de placeres, con regalos de spams
telefónicos y vía digital,
con cuentos de Pinocho
y con esa ejemplaridad que se suele encontrar
allî donde alguien invita
a por el mundo rezar.
Punto en la boca
me suelo callar,
para estos casos concretos
en que me da igual,
parar de escribir que continuar,
total no sabemos lo que de todo esto quedará
Autor: José Vicente Navarro Rubio
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