Por las buenas
se abre la mañana
y nos va enseñando
lo que se ve
y pasa;
la basura por el suelo;
sin abrir las ventanas;
las terrazas llenas
de sillas amontonadas;
pasan obreros
que a sus trabajos marchan;
un autobús de estudiantes
se parece a una charca
llena de ranas.
Concurren las palomas
a una pequeña fiesta
que se celebra
allí en la acera
donde unos vándalos
han dejado abandona
una pizza a la carbonada
y un paquete de rosquilletas
y una navaja afilada.
El alba sonríe
y la luna pone mala,
su media cara,
pues le sobran mares
y le faltan playas.
Autor: José Vicente Navarro Rubio
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