Todavía se escuchan
los ritmos
de los pasodobles
de aquellas
inolvidables fiestas.
Y así tenemos
"España Cañí",
"Suspiros de España"
y
"Paquito el Chocolatero"
con lo que poner fin,
a cualquier fiesta.
No hay pasodoble
ante el cual
no descubrirse,
si es que suena,
y uno se encuentra
por allí, cerca.
Autor: José Vicente Navarro Rubio
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