Recuerdo que de pequeño
jugaba a ganar batallas
con soldados
de plástico y plomo
a los que no les afectaba
si yo quería
la metralla en mitad de la cabeza.
Una total ignorancia
aquella
la de la niñez
que ya no acompaña
y es que
solo hace falta
para liarlas bravas
un poco de todo
alguien que tenga la lengua larga.
Autor: José Vicente Navarro Rubio
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