Los malditos de siempre
se encaminan
a luchar por lo suyo
para repartirse
lo que siendo de otros
ellos aspiran.
Por ahí está la comparsa
de payaos y cabezudos
dando risas,
tal si el cuadro pictórico
sobre el cual todo gira
fuera el de las Meninas.
¡Vaya porquería
y vaya sarta de mentiras!
No hay comentarios :
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.