Un pepinillo
y un vaso de aceite,
la soledad
de un instante
y una especie
de canción triste,
algo se parece
el devenir de los días
al ocaso de los dioses.
Nos movemos entre hilos
y en este asunto solo sirven
las tijeras de podar
para realzar la figura
del árbol imbatible
a los vientos del este.
Autor: José Vicente Navarro Rubio
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