Hay películas que llenan
que se ven y ven y así
ellas se convierten
en algo que se ajusta
a aquello que a uno le gusta.
El Conde de Montecristo
es ese tipo de película
que por sus intrigas
y juego de escenas,
por sus valores
y desenlace lleno de justicia,
termina por por convertirse,
si es que hay oportunidad
de volver otra vez a ser vista,
en parte de un círculo que anima
y así ocurre con otras, algunas,
cada cual en su medida.
Autor: José Vicente Navarro Rubio
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